Categories
General

Vive en un pueblo rural casi sin internet y fue expulsado de una clase virtual de la facultad por no tener encendida la cámara

Alumno echado del zoom por no prender la cámara (Damián Rodríguez/Twitter: @ArianaRey_)“Claudia, varios chicos desactivaron su cámara”, interrumpió el ayudante de nombre Danilo Reynozo a la profesora Claudia Durnbeck durante una clase virtual de Análisis Matemático II de la carrera de Ingeniería Electromecánica de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE).El ayudante señaló a uno de los alumnos, Brian Peresón, quien al cabo de unos segundos intentó explicar que no disponía de datos suficientes como para activar la cámara de su teléfono celular ya que no se encontraba en el interior de su domicilio.El saldo de ese incidente finalizó en que, por un pedido de la docente, el ayudante Danilo terminó expulsando al alumno de la clase. Así, sin más ni menos.Luego, otra estudiante de la misma facultad subió el video de lo sucedido a las redes sociales y el repudio y la indignación se viralizó a través de toda internet. Sin que exista todavía un protocolo educativo de la modalidad virtual a nivel federal, el estudiante de ingeniería fue echado de la clase y no pudo terminar de incorporar conocimiento en esa clase.Brian Peresón, en la puerta de su casa de Lanteri, donde levantó una antena junto a su padre para disponer de una conexión mínima de internetPero la historia tiene un trasfondo aún más cínico. El último 15 de septiembre, la propia UNNE le había dedicado a este mismo estudiante de 19 años un artículo extenso en su página web, donde destacaba el esfuerzo de Brian, quien junto a su padre había logrado levantar una antena en Lanteri, el pueblo rural de Santa Fe donde vive, para poder disponer de acceso a internet y participar de las clases de su carrera de Ingeniería.El hecho ocurrió el último miércoles. Mientras Durnbeck explicaba un ejercicio, su ayudante la alertó de que había varios alumnos que habían desactivado sus cámaras.“Sacálos”, fue la respuesta inmediata de la profesora.Fue entonces, cuando Brian Peresón intervino y dijo: “Profe, profe, yo no puedo prender la cámara. No estoy en mi casa”.Brian prendió unos segundos su cámara de su teléfono celular y mostró dónde se encontraba. Según pudo averiguar Infobae, había acudido a la casa de un familiar, dentro de la zona urbana del pueblo rural donde reside, Lanteri, en Santa Fe.En esa ciudad, de apenas 2.500 habitantes y de sólo 374 km cuadrados de superficie, la conexión a internet es casi nula. La única manera de conseguir algo de señal es situarse en algunos puntos específicos del pueblo y, aún así, hacerlo mediante una antena de 4G. Para Brian no sólo resultaba casi imposible poder enviar las imágenes nítidas de su cámara, sino que el consumo de datos en su celular por tal acción sería muy grande.Brian Peresón vive a unos 9 km del área urbana de la ciudad santafesina de LanteriPeresón intentó explicarle a la docente que no disponía de una buena conexión ni de datos y expresó: “No tengo apoyo, profe”.La docente, sin entender del todo, asumió que si el alumno no se encontraba en una casa y estaba en el medio de la calle, no podía participar de la clase. “Y entonces no estés en la clase, ¿Qué le vas a hacer? Tendrás un ausente. Estás en la calle”.Brian esbozó un “Bueno, entonces…” y luego fue el ayudante Danilo quien terminó de expulsarlo de la clase.“Tratá de resolver con ese mismo criterio los otros casos, Danilo, por favor”, le dijo la profesora a su ayudante en el video que luego se viralizó.Infobae se puso en contacto con el alumno, quien optó por no hacer declaraciones sobre lo sucedido.Asimismo, una vez viralizado el material, la propia docente grabó un video donde intentó explicar lo ocurrido: “La exigencia que impuse yo para mi turno es que la actividad en el aula sea tanto de parte de los alumnos como mía con la cámara activada (…) el que no la tenga activada es retirado por mi indicación expresa por el auxiliar Danilo Reynozo”.Profesora dando explicaciones expulsion alumno Brian Pereson clase virtual (Damián Rodríguez/(Twitter: @eduweb4))“Este chico aparecía y desaparecía. En un momento apareció con mucha fritura en el audio, en el exterior, en la calle, no entendíamos lo que decía (…) Lo único que alcancé a entender era eso de ‘no tengo apoyo’ (…) Entonces, pedí que lo retiren de la misma clase”.“Con él hice lo mismo que con cualquier otro alumno. No tuve oportunidad en ese momento de ahondar en qué problema que él tenía. Una vez que supe el problema que tenía, hablé con al titularidad de cátedra y ofrecí darle la clase de vuelta porque en realidad no tengo ningún problema”, concluyó la docente en el video.El artículo de la propia UNNE publicado en septiembre, donde destacaban el sacrificio de Brian Peresón de haber instalado una antena para poder asistir a las clases virtualesDe tal modo, lo más increíble de la historia es que el 15 de septiembre, la propia Universidad Nacional del Nordeste había publicado un artículo en su página web, donde contaban la historia de Brian Peresón y en el que incluso habían logrado entrevistar al estudiante.“Con su padre levantó una antena para tener Internet en el campo y, desde un celular, regularizó todas las materias de Ingeniería”, fue el título de la nota de la UNNE que tenía a Brian como protagonista.Peresón contó allí que a principio de año se había mudado a Corrientes, donde vive su hermana recibida en la misma universidad como veterinaria, para atender las clases presenciales. Su planificación contaba en los planes con una mudanza posterior a Resistencia, para cumplir sus actividades como ingresante universitario.Una vez que se frenaron las clases presenciales debido a la pandemia de coronavirus en todo el país, Peresón decidió regresar a Lanteri. El estudiante retornó así a una plena zona rural, a unos 9 km del tejido urbano.“El principal problema era la conectividad a Internet, no sólo por el costo del uso de datos sino principalmente por la falta de señal o directamente la nula conectividad”, dijo Peresón en la entrevista con la UNNE.“No teníamos prácticamente señal, y levantar la antena nos ayudaría a lograr algo de conectividad, al menos para bajar y enviar actividades”, completó.Junto con su padre levantaron una antena que tenían en el campo y eso le permitió al estudiante al menos poder enviar las actividades que le solicitaban.Gracias a su esfuerzo, Peresón logró aprobar todas las materias del primer cuatrimestre de la carrera de Ingeniería Electromecánica
El alumno explicó que recién una vez que empezaron a flexibilizarse las medidas de aislamiento, pudo empezar a viajar a la casa de una tía, que se encontraba en el área urbana de Lanteri, donde hay apenas una mejor conexión a internet.Además, cada vez que había un examen virtual, compraba “muchos datos” para asegurarse que no se le cortara la conexión durante esa cursada.Gracias a toda esa metodología, Peresón logró regularizar todas las materias del primer cuatrimestre de esa carrera específica de ingeniería: álgebray geometría, análisis matemático I, Sistemas de representación Módulo I y fundamentos de energía.Seguí Leyendo:Cómo se adaptó un colegio tucumano a las clases virtuales

Fuente