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Uno de cada tres latinos en Estados Unidos apoya a Donald Trump

Según una encuesta del Pew Research Center, Trump tiene el 30% por ciento de aprobación de la primera minoría étnica de los EEUU. (AFP) (AFP/)No logrará el 40% del voto latino, como consiguió George W. Bush en 2004, pero si se considera que el presidente Donald Trump, lejos de ser un popular ex gobernador de un estado con fuerte presencia hispana como Texas ha sido acaso el menos afín a la primera minoría étnica de los Estados Unidos, parece más que bien que tenga el 30% por ciento de su aprobación, según una encuesta del Pew Research Center, y una probabilidad de voto para su reelección en noviembre de un latino cada cuatro, según otra, de Telemundo.“Como candidato, Trump declaró que México ‘no envía lo mejor que tiene’ sino que se alivia de aquellos que ‘traen drogas, traen delitos’; etiquetó a los inmigrantes mexicanos como criminales y violadores, prometió deportar a los ‘bad hombres’ y prometió una ‘fuerza para deportaciones’”, enumeró Ruben Navarrette Jr en una columna para USA Today. Y como mandatario, agregó, terminó con la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), lo cual dejó sin estatus migratorio legal a 700.000 jóvenes latinos, impulsó políticas migratorias que redujeron a la mitad las visas de residencia y separó a miles de familias que buscaban refugio de la violencia y la pobreza, “al punto de que casi 70.000 niños inmigrantes quedaron detenidos en algún momento del año pasado”.A pesar de que ha hablado de la “invasión” que los Estados Unidos sufren desde el sur, las encuestas indican que Trump podría obtener entre el 25% y el 30% del voto de la minoría que, además de ser la primera en población, por primera vez lo será también en cantidad de votantes: según el Pew, unos 32 millones de latinos podrán votar este año, lo cual supera los 30 millones de afroamericanos y representa el 13,3% del electorado. El atractivo del republicano se condice con el 28% de los votos hispanos que obtuvo en 2016, según cifras de Real Clear Politics.Unos 32 millones de latinos podrán votar este año, lo cual supera los 30 millones de votantes afroamericanos. (Adria Malcolm/The New York Times)“En general, los votantes latinos registrados tienen perspectivas negativas del presidente Donald Trump y la dirección en la que va el país, con puntos de vista fuertemente divididos siguiendo la preferencia de partidos”, dijo el análisis de Pew. “Unos dos tercios de los votantes latinos registrados (68%) desaprobó la labor de Trump como presidente, incluido un 51% que la desaprobó mucho”. El resto de las cifras son lo llamativo: “El 30% de los votantes hispanos que aprueban a Trump incluye un 23% que lo aprueba mucho”.Según interpretó el ex vocero del Caucus Hispano del Congreso (CHC, un organismo legislativo sobre temas que afectan a esta comunidad), si bien el porcentaje de apoyo puede no parecer alto, “hay que considerar lo que esa cifra significa para los demócratas: la disconformidad con el presidente en los últimos tres años no ha conducido a un aumento en el apoyo para el partido de la oposición”. Kristian Ramos subrayó en una columna para The Atlantic: “Cuando los demócratas se dirigen a los votantes latinos se centran demasiado en la inmigración y dicen muy poco sobre otros temas que estos votantes priorizan. Si quieren ganar la cantidad suficiente de votos latinos para recuperar la Casa Blanca, los demócratas deben continuar luchando por la comunidad inmigrante pero también tienen que ofrecer una narrativa positiva, con aspiraciones, que incluya a los latinos como un sector vibrante del país”.Distintos factores dan importancia al voto latino: se trata de una población joven, tienen injerencia en estados decisivos como la Florida, Nevada y Colorado y casi dos tercios —en general, de origen mexicano— tienden a votar a un partido o a otro. Sin embargo, ninguno de esos elementos, ni otros, les da unidad. Los cubanos en Miami no comparten sus intereses ni sus visiones con los puertorriqueños de Nueva York, por ejemplo.El 30% de los votantes hispanos que aprueban a Trump incluye un 23% que lo aprueba mucho. (REUTERS/Jeenah Moon) (JEENAH MOON/)Además, destacó Navarrette, “en muchos casos esta gente no es realmente latina: son post-latinos”. Detalló: “Se consideran a sí mismos estadounidenses. Son ambivalentes en cuanto a su ascendencia, sus familiares, sus ancestros. No se ofenden cuando Trump insulta a los inmigrantes mexicanos porque —incluso en el caso de los mexicano-americanos— consideran que la gente sobre la que él habla es otra especie”.En su artículo para USA Today citó a Chris Salcedo, un presentador de radio de Texas: “Siempre me han molestado mucho los liberales, en la prensa y fuera de ella, que dicen que yo, por mi apellido latino, tengo algo en común con alguien que se cuela en mi país sin nuestro permiso”, opinó Salcedo. “Cuando el presidente toma medidas contra los cruces ilegales de la frontera y el tráfico de personas, no creo que me esté atacando, porque yo también quiero que esas mismas cosas se terminen”.Ramos subrayó algo similar: “Las diferencias ideológicas son más marcadas entre generaciones. Como un mexicano-americano de tercera generación me encuentro justo en la cúspide de una fractura intergeneracional. Aunque me identifico firmemente tanto con mi legado inmigrante como con el americano, soy más americano que mexicano. La identidad es complicada, sin embargo. Tengo amigos de la infancia que son mexicano-americanos, cuyas familias han vivido en los Estados Unidos durante generaciones, que ya no se identifican con su herencia mexicana”.A pesar de los dichos de Trump sobre los inmigrantes y de sus políticas, como el fin de la DACA y la separación de familias en la frontera, los latinos podrían incidir en la reelección del republicano.Mencionó otro estudio del Pew Research Center, de 2017, que halló que ya entonces más del 10% de los estadounidenses de origen hispano no se identificaban como hispanos. “Cuanto más cerca están de sus raíces inmigrantes, más probable es que los estadounidenses con ancestros hispanos se identifiquen como tales”. Eso se ha combinado con una tasa histórica muy alta de matrimonios mixtos y una cantidad descendiente de inmigración latinoamericana en la última década.Como resultado, los latinos de primera y segunda generación tienen fuertes lazos con su herencia de inmigrantes, pero en la tercera generación el 23% ya no se ve como latino y desde la cuarta generación en adelante, sólo la mitad se identifica con sus raíces. “Estos votantes ya no asocian su identidad cultural con ser inmigrantes, y el tema de la inmigración es menos importante para ellos”, señaló Ramos. “Los insultos de la Casa Blanca a los inmigrantes no cambian a quienes apoyan a Trump”.Si bien todos los precandidatos de la oposición enfatizan en sus plataformas cuestiones como la economía, la salud y la educación, los temas que más preocupan a los latinos según el ex vocero del CHC, “los demócratas no hacen lo suficientes para hablarles directamente a los votantes latinos sobre estos temas”. Steve Cortes, columnista de CNN, agregó en RealClearPolitics: “Mientras que el Partido Demócrata se inclina a la izquierda en temas sociales, la comunidad hispana, ampliamente católica y evangélica, se siente alejada”.Las nuevas generaciones de votantes latinos se identifican progresivamente menos con sus raíces hispanas.En esa situación, a pesar de la alta desaprobación de la gestión de Trump que hacen los hispanos, el 30% de aprobación puede jugar un papel clave en las presidenciales de noviembre. Los demócratas perdieron la elección en 2016 aun a pesar de haber obtenido el 66% de los votos. Según estimaciones que citó Ramos, ahora necesitarían el 70% del voto latino para volver a la Casa Blanca. Sin embargo, sólo el 65% manifestó una perspectiva positiva de los precandidatos.“El trato que el presidente da a los inmigrantes en la frontera es inhumano y enormemente impopular entre los latinos. Y sin embargo, su apoyo en este bloque de votantes no se mella”, concluyó The Atlantic. “De hecho, tiene más apoyo en este sector del electorado que Mitt Romney en 2012 y aproximadamente el mismo que John McCain en 2008”.MÁS SOBRE ESTE TEMA:Detectaron una subida “notable” entre hispanos registrados para votar de cara a las elecciones 2020Cuántos son y de qué países vienen los inmigrantes hispanos en Estados Unidos

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Julián Castro, único hispano en liza por la Casa Blanca, abandona la carrera

Julián Castro, el único aspirante hispano a la Casa Blanca en 2020, abandonó el jueves la carrera por la nominación presidencial demócrata tras no lograr despegar en las encuestas luego de casi un año en liza.”He determinado que simplemente no es nuestro momento, así que es hoy con gran pesar y profunda gratitud que suspenderé mi campaña para presidente”, dijo Castro, en un video publicado en su cuenta de Twitter y que comenzó y finalizó en español.Nieto de una inmigrante mexicana, Castro, de 45 años, se dijo “muy orgulloso” de todo lo logrado y prometió seguir “luchando por un Estados Unidos donde todos cuenten”.”¡Ganaremos un día!”, afirmó.El exsecretario de Vivienda y Desarrollo Urbano de Barack Obama y exalcalde de San Antonio, Texas (sur), fue uno de los primeros en anunciar su candidatura en la interna demócrata en enero del año pasado.Pero al retirarse no lograba más que 1,2% de intención de voto a nivel nacional, según el promedio del sitio especializado RealClearPolitics.De los más de 20 contendientes demócratas que aspiraban a disputarle la reelección a Donald Trump, sólo quedan 14.La senadora negra Kamala Harris y el excongresista Beto O’Rourke, un carismático texano cercano a la comunidad hispana, también renunciaron a la carrera en los últimos meses.La primera votación primaria tendrá lugar el 3 de febrero en Iowa.El exvicepresidente de Obama, Joe Biden, lidera la contienda demócrata con un 28,3% de apoyo en los sondeos, seguido de los senadores Bernie Sanders (19,1%) y Elizabeth Warren (15,1%), con una postura mucho más a la izquierda que él.Hace meses que la campaña de Castro parecía estar acercándose al final, en medio de los esfuerzos del candidato por recaudar suficiente dinero para mantenerse en carrera sin alcanzar adhesiones significativas.ad/llu

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Un aguerrido Biden se aferra al primer lugar en la carrera demócrata para 2020

Supuestamente es demasiado viejo, demasiado moderado y demasiado propenso a cometer errores durante la campaña.Pero a pesar de las críticas que durante mucho tiempo han circulado sobre Joe Biden, él ha demostrado ser el candidato más resiliente en la carrera por la nominación presidencial demócrata. Al menos hasta ahora.El exvicepresidente de Estados Unidos de 77 años está terminando una gran semana que lo ha visto tomar un tono más agresivo en la campaña.Cuando faltan once meses para las elecciones de 2020, el estadista sigue siendo el favorito en la carrera para enfrentarse a Donald Trump.Se sentía tan energizado y combativo durante su octavo día de gira en autobús por Iowa, primer estado en votar en las primarias demócratas, que desafió a un obstinado votante a un concurso de flexiones el jueves.”Lo de Biden es lo más extraño que he visto en política porque el tipo está allá arriba en el aire y todo el mundo asume que va a caer”, dijo recientemente el gurú de campaña de Barack Obama, David Axelrod, a Politico. “Pero él sigue andando”.Como mano derecha de Obama durante ocho años, Biden tiene una ventaja entre los afroamericanos, electorado crítico en la batalla de la nominación demócrata.Sus orígenes humildes también se ven como un elemento positivo para los votantes blancos de clase trabajadora, que pueden estar frustrados con Trump y buscan una alternativa viable.Biden cayó al cuarto lugar en Iowa y New Hampshire, los dos estados que votan primero en la carrera demócrata.Pero a nivel nacional, mantiene el liderazgo con un 28% de apoyo según el porcentaje de encuestas de RealClearPolitics, muy por delante de sus rivales progresistas Bernie Sanders (16%) y Elizabeth Warren (14%), y del moderado Pete Buttigieg (11%).Una nueva propaganda de Biden que cataloga a Trump de hazmerreír mundial fue muy bien recibida.Y el video en que compite con el votante en Iowa se hizo viral: cuando el anciano acusó a Biden de ayudar a su hijo Hunter a obtener un puesto en la directiva de una compañía de gas ucraniana cuando era vicepresidente de Estados Unidos, él reaccionó con firmeza.”Eres un condenado mentiroso, hombre”, respondió el candidato, refiriéndose al caso por el que Trump pidió a Kiev investigar a los Biden y que está en el centro del procedimiento de destitución en marcha contra el mandatario estadounidense.- Derrotar a Trump  -También esta semana, Biden obtuvo un respaldo clave: el del excandidato presidencial demócrata John Kerry.Biden “ayudó al presidente Obama a tomar algunas de las decisiones más difíciles y solitarias de un presidente”, dijo el exsecretario de Estado Kerry a los votantes en un evento de Biden, el viernes.Las encuestas muestran que los demócratas quieren un candidato que pueda enfrentarse cara a cara contra el actual presidente.”Los demócratas tienen un deseo ardiente de derrotar a Trump”, dijo a la AFP Larry Sabato, director del Centro de Política de la Universidad de Virginia. “La mayoría cree que Biden es la mejor oportunidad de hacerlo, aunque no es pan comido”.Pero menos de dos meses antes de que Iowa vote, existe incertidumbre sobre qué sucederá en la carrera demócrata, incluso para Biden.Sus apariciones en los debates han sido buenas y malas. Ha tenido problemas para recaudar dinero. Y el multimillonario Mike Bloomberg, exalcalde de Nueva York, probablemente se habría quedado fuera de la carrera demócrata si creyera que Biden es un candidato fuerte.Pero Biden ha exhibido poder de permanencia al menos durante 2019, a pesar de una campaña plagada de problemas.Durante el primer debate demócrata en junio, fue atacado por la senadora Kamala Harris por sus antiguas posturas sobre derechos civiles.Biden recibió el sacudón. Pero se recuperó, y ahora Harris, la única mujer afroamericana en liza, se retiró de la contienda.Warren por su parte, ha visto que su campaña pierde casi la mitad de apoyo desde octubre, en medio del escepticismo sobre su plan de atención médica universal que Biden califica de poco realista.El exmiembro del gabinete de Obama, Julian Castro, criticó a Biden con fuerza en uno de los debates. Pero su campaña ahora está estancada.Biden aún puede mantenerse a flote o hundirse en medio de los ataques de los republicanos, que lo ven como el principal enemigo de Trump en 2020.”Biden no lo tiene fácil”, dijo Sabato. “Pero en este momento preferirías ser Biden que alguien más”.mlm/bgs/ec/mps/lda

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