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Qué significa la condena a Harvey Weinstein y cómo podría afectar otros casos en el futuro

El productor de Hollywood Harvey Weinstein fue condenado y recibirá sentencia el 11 de marzo. (REUTERS/Carlo Allegri) (CARLO ALLEGRI/)Carrie Goldberg fue la abogada de Lucia Evans, la cantante que en 2017 dijo a la revista The New Yorker que el magnate del cine Harvey Weinstein la había obligado a realizarle sexo oral en su oficina de la ciudad de Nueva York, en 2004. La bomba que explotó con esa denuncia, acompañada también por más casos de abuso sexual o violación en la misma nota de Ronan Farrow y en The New York Times, viralizó el hashtag #MeToo, y creó un movimiento. Pero la fiscalía desestimó el caso de Evans en 2018. La cantante se sintió traicionada. Goldberg ni siquiera se asombró: “Una de las razones más famosas por la que los delitos sexuales no se procesan tanto es porque los fiscales tienen miedo de perder”.Por eso ahora que Weinstein ha sido encontrado culpable de abuso sexual en primer grado y violación en tercer grado, la abogada cree que comienza un cambio histórico. “En aquel momento era una lucha que los fiscales siquiera considerasen seriamente un arresto. Si hace dos años me hubieran dicho que habría dos condenas por delitos muy graves, me habría quedado atónita”, dijo a The Lily.Ese es, probablemente, el significado principal de la decisión del jurado de Nueva York: “Vale la pena pelear por estos casos”, sintetizó Goldberg, “y se pueden ganar”. Lo cual significa, para las víctimas o sobrevivientes, justicia en un ámbito comúnmente hostil.La causa contra Weinstein en Nueva York tendrá repercusiones en las que enfrenta también en California. (REUTERS/Jane Rosenberg) (JANE ROSENBERG/)“Condenar a alguien por ataque sexual requiere que se lo pruebe más allá de una duda razonable, lo cual es difícil, porque en la mayoría de las situaciones se trata de sólo dos personas en una habitación. Esto demuestra que es posible establecer esa prueba”, agregó Deborah Tuerkheimer, ex fiscal auxiliar de Manhattan y profesora de la Northwestern University. Con ella coincidió Carol Tracy, directora del Proyecto Legal de Mujeres: “A las víctimas de violación se las ha visto históricamente como mentirosas, y para probar su caso debían demostrar que no mentían. “El foco se ponía en la conducta de la víctima en lugar de en la conducta del sospechoso. Así que, sin dudas, ha habido un cambio cultural”.En los 28 meses que pasaron desde el comienzo de #MeToo, “cientos de personas poderosas —hombres en su mayoría— han sido acusadas de crímenes sexuales”, analizó Axios. Sin embargo, aunque 201 de ellas perdieron sus posiciones encumbradas, “el movimiento ha tenido escasas consecuencias legales para los acusados”.Entre las personas a las que se les probaron delitos se destacan el comediante Bill Cosby, condenado en 2018 y hoy encarcelado y en apelación; el médico del equipo olímpico de gimnasia de los Estados Unidos, Larry Nasar, sentenciado a 125 años; el ex decano de la Universidad Estatal de Michigan, William Strampel, por haber permitido las acciones de Nassar; el fotógrafo francés Jean-Claude Arnault, enarcelado en 2018; Keith Raniere, líder del culto Nxivm; la actriz Allison Mack asociada a Nxivm. El multimillonario Jeffrey Epstein, en cambio, apareció muerto en su celda antes de que se lo juzgara.El movimiento #MeToo impulsó un cambio cultural por el cual se dejó de mirar la conducta de la víctima para ver las pruebas sobre la conducta del sospechoso. (AFP)Hay también casos en desarrollo, como el del cantante R. Kelly (actualmente detenido sin posibilidad de fianza), el del chef Mario Batali (procesado), o los juicios contra el actor James Franco (sin procesamiento) o el ex director del Ballet de Nueva York Chase Finlay (sin procesamiento). Muchos procesos terminaron con un acuerdo de partes, como las denuncias contra el presentador de CBS Charlie Rose, la actriz Asia Argento y el actor Michael Weatherly. Y muchos otros se extinguieron sin lograr la atención de un tribunal, como el famoso caso del actor Kevin Spacey, el del ex agente de Hollywood Tyler Grasham, el del ex ejecutivo de Disney Jon Heely o el del actor Gérard Depardieu. Hay, por último, nuevas denuncias, como las que apuntan al cantante lírico Plácido Domingo.Para aquellos casos en desarrollo o en apelación, la condena de Weinstein es una señal poderosa. Y también para los otros casos que el productor estrella de Hollywood enfrenta en California.Según informó Los Angeles Times, los fiscales de esa ciudad van a esperar a que el tribunal de distrito de Manhattan dicte la sentencia de Weinstein, el 11 de marzo, antes de continuar. Pero —especuló el periódico— la decisión del jurado “probablemente los ayude a garantizar una condena en el caso” en la costa oeste de los Estados Unidos. La profesora de la Universidad del Sur de California (USC) Susan Estrich, autora de muchas investigaciones sobre casos de ataques sexuales, explicó: “La defensa que Weinstein intentó ha fallado. Y si no funcionó en Nueva York para violación, no va a funcionar aquí por agresión sexual”.El desarrollo del juicio contra el cantante R. Kelly, detenido sin posibilidad de fianza, se verá impactado por la condena a Weinstein. (REUTERS/Daniel Acker) (Daniel Acker/)No sólo los fiscales de Los Ángeles conocen ya las estrategias de la defensa, y se pueden preparar, sino que el jurado deberá considerar esta condena como antecedente. Eso endurece también el margen de sentencia para el juez. Por otra parte, el hecho de que Weinstein esté en una cárcel al otro lado del país dificulta su defensa.Ante este escenario, la profesora de derecho de la Universidad de Loyola Laurie Levenson, quien también es ex fiscal, dijo al Times que “es posible que los cargos del condado de Los Angeles se negocien y se haga un acuerdo de declaración de culpabilidad para evitar el juicio”.Si bien los delitos que se le probaron a Weinstein se encuentran entre los menos graves de los que se lo acusó (fue exculpado de los más graves: agresión sexual depredadora y violación en primer grado), el veredicto es igualmente “una victoria enorme para las mujeres y las víctimas de ataques sexuales”, dijo la profesora de Derecho de la Universidad de Stanford Michele Dauber. “Mostró que los ciudadanos comunes comprenden la gravedad y el peligro de la violencia sexual mejor que muchos miembros de la profesión legal”.El veredicto contra Weinstein es “una victoria enorme para las mujeres y las víctimas de ataques sexuales”, dijo Michele Dauber, profesora de Derecho de la Universidad de Stanford. (REUTERS/Carlo Allegri) (CARLO ALLEGRI/)Desde el punto de vista simbólico, agregó Tracy, la decisión del jurado “es una manifestación del cambio cultural que ha traído el movimiento #MeToo”. Pero también desde el punto de vista legal le parece relevante: “Había pruebas fuertes, pero a las mujeres históricamente no se les ha creído. El hecho de que se iniciara la acusación, en primer lugar, fue muy importante”.En ese punto el significado del juicio contra Weinstein se amplía: sienta precedentes.“Este es un caso que se ha observado en el mundo entero”, concluyó Tuerkheimer. “Creo que los sobrevivientes lo han observado, los fiscales lo han observado, los jurados potenciales de futuros casos lo han observado”. Y el mensaje que dejó es que este tipo de casos “a los que históricamente el sistema de justicia penal no ha respondido bien”, porque las partes no son extraños ni hay armas ni hay una denuncia inmediata, “también pueden ser procesados hasta la condena”.MÁS SOBRE ESTE TEMA:Harvey Weinstein: la doble cara y el desplome del “Dios” y “monstruo” de Hollywood27 testimonios: revelan el patrón de abusos sexuales de Plácido Domingo cuando estaba en Estados Unidos

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Qué significa la condena a Harvey Weinstein y cómo podría afectar otros casos en el futuro

El productor de Hollywood Harvey Weinstein fue condenado y recibirá sentencia el 11 de marzo. (REUTERS/Carlo Allegri) (CARLO ALLEGRI/)Carrie Goldberg fue la abogada de Lucia Evans, la cantante que en 2017 dijo a la revista The New Yorker que el magnate del cine Harvey Weinstein la había obligado a realizarle sexo oral en su oficina de la ciudad de Nueva York, en 2004. La bomba que explotó con esa denuncia, acompañada también por más casos de abuso sexual o violación en la misma nota de Ronan Farrow y en The New York Times, viralizó el hashtag #MeToo, y creó un movimiento. Pero la fiscalía desestimó el caso de Evans en 2018. La cantante se sintió traicionada. Goldberg ni siquiera se asombró: “Una de las razones más famosas por la que los delitos sexuales no se procesan tanto es porque los fiscales tienen miedo de perder”.Por eso ahora que Weinstein ha sido encontrado culpable de abuso sexual en primer grado y violación en tercer grado, la abogada cree que comienza un cambio histórico. “En aquel momento era una lucha que los fiscales siquiera considerasen seriamente un arresto. Si hace dos años me hubieran dicho que habría dos condenas por delitos muy graves, me habría quedado atónita”, dijo a The Lily.Ese es, probablemente, el significado principal de la decisión del jurado de Nueva York: “Vale la pena pelear por estos casos”, sintetizó Goldberg, “y se pueden ganar”. Lo cual significa, para las víctimas o sobrevivientes, justicia en un ámbito comúnmente hostil.La causa contra Weinstein en Nueva York tendrá repercusiones en las que enfrenta también en California. (REUTERS/Jane Rosenberg) (JANE ROSENBERG/)“Condenar a alguien por ataque sexual requiere que se lo pruebe más allá de una duda razonable, lo cual es difícil, porque en la mayoría de las situaciones se trata de sólo dos personas en una habitación. Esto demuestra que es posible establecer esa prueba”, agregó Deborah Tuerkheimer, ex fiscal auxiliar de Manhattan y profesora de la Northwestern University. Con ella coincidió Carol Tracy, directora del Proyecto Legal de Mujeres: “A las víctimas de violación se las ha visto históricamente como mentirosas, y para probar su caso debían demostrar que no mentían. “El foco se ponía en la conducta de la víctima en lugar de en la conducta del sospechoso. Así que, sin dudas, ha habido un cambio cultural”.En los 28 meses que pasaron desde el comienzo de #MeToo, “cientos de personas poderosas —hombres en su mayoría— han sido acusadas de crímenes sexuales”, analizó Axios. Sin embargo, aunque 201 de ellas perdieron sus posiciones encumbradas, “el movimiento ha tenido escasas consecuencias legales para los acusados”.Entre las personas a las que se les probaron delitos se destacan el comediante Bill Cosby, condenado en 2018 y hoy encarcelado y en apelación; el médico del equipo olímpico de gimnasia de los Estados Unidos, Larry Nasar, sentenciado a 125 años; el ex decano de la Universidad Estatal de Michigan, William Strampel, por haber permitido las acciones de Nassar; el fotógrafo francés Jean-Claude Arnault, enarcelado en 2018; Keith Raniere, líder del culto Nxivm; la actriz Allison Mack asociada a Nxivm. El multimillonario Jeffrey Epstein, en cambio, apareció muerto en su celda antes de que se lo juzgara.El movimiento #MeToo impulsó un cambio cultural por el cual se dejó de mirar la conducta de la víctima para ver las pruebas sobre la conducta del sospechoso. (AFP)Hay también casos en desarrollo, como el del cantante R. Kelly (actualmente detenido sin posibilidad de fianza), el del chef Mario Batali (procesado), o los juicios contra el actor James Franco (sin procesamiento) o el ex director del Ballet de Nueva York Chase Finlay (sin procesamiento). Muchos procesos terminaron con un acuerdo de partes, como las denuncias contra el presentador de CBS Charlie Rose, la actriz Asia Argento y el actor Michael Weatherly. Y muchos otros se extinguieron sin lograr la atención de un tribunal, como el famoso caso del actor Kevin Spacey, el del ex agente de Hollywood Tyler Grasham, el del ex ejecutivo de Disney Jon Heely o el del actor Gérard Depardieu. Hay, por último, nuevas denuncias, como las que apuntan al cantante lírico Plácido Domingo.Para aquellos casos en desarrollo o en apelación, la condena de Weinstein es una señal poderosa. Y también para los otros casos que el productor estrella de Hollywood enfrenta en California.Según informó Los Angeles Times, los fiscales de esa ciudad van a esperar a que el tribunal de distrito de Manhattan dicte la sentencia de Weinstein, el 11 de marzo, antes de continuar. Pero —especuló el periódico— la decisión del jurado “probablemente los ayude a garantizar una condena en el caso” en la costa oeste de los Estados Unidos. La profesora de la Universidad del Sur de California (USC) Susan Estrich, autora de muchas investigaciones sobre casos de ataques sexuales, explicó: “La defensa que Weinstein intentó ha fallado. Y si no funcionó en Nueva York para violación, no va a funcionar aquí por agresión sexual”.El desarrollo del juicio contra el cantante R. Kelly, detenido sin posibilidad de fianza, se verá impactado por la condena a Weinstein. (REUTERS/Daniel Acker) (Daniel Acker/)No sólo los fiscales de Los Ángeles conocen ya las estrategias de la defensa, y se pueden preparar, sino que el jurado deberá considerar esta condena como antecedente. Eso endurece también el margen de sentencia para el juez. Por otra parte, el hecho de que Weinstein esté en una cárcel al otro lado del país dificulta su defensa.Ante este escenario, la profesora de derecho de la Universidad de Loyola Laurie Levenson, quien también es ex fiscal, dijo al Times que “es posible que los cargos del condado de Los Angeles se negocien y se haga un acuerdo de declaración de culpabilidad para evitar el juicio”.Si bien los delitos que se le probaron a Weinstein se encuentran entre los menos graves de los que se lo acusó (fue exculpado de los más graves: agresión sexual depredadora y violación en primer grado), el veredicto es igualmente “una victoria enorme para las mujeres y las víctimas de ataques sexuales”, dijo la profesora de Derecho de la Universidad de Stanford Michele Dauber. “Mostró que los ciudadanos comunes comprenden la gravedad y el peligro de la violencia sexual mejor que muchos miembros de la profesión legal”.El veredicto contra Weinstein es “una victoria enorme para las mujeres y las víctimas de ataques sexuales”, dijo Michele Dauber, profesora de Derecho de la Universidad de Stanford. (REUTERS/Carlo Allegri) (CARLO ALLEGRI/)Desde el punto de vista simbólico, agregó Tracy, la decisión del jurado “es una manifestación del cambio cultural que ha traído el movimiento #MeToo”. Pero también desde el punto de vista legal le parece relevante: “Había pruebas fuertes, pero a las mujeres históricamente no se les ha creído. El hecho de que se iniciara la acusación, en primer lugar, fue muy importante”.En ese punto el significado del juicio contra Weinstein se amplía: sienta precedentes.“Este es un caso que se ha observado en el mundo entero”, concluyó Tuerkheimer. “Creo que los sobrevivientes lo han observado, los fiscales lo han observado, los jurados potenciales de futuros casos lo han observado”. Y el mensaje que dejó es que este tipo de casos “a los que históricamente el sistema de justicia penal no ha respondido bien”, porque las partes no son extraños ni hay armas ni hay una denuncia inmediata, “también pueden ser procesados hasta la condena”.MÁS SOBRE ESTE TEMA:Harvey Weinstein: la doble cara y el desplome del “Dios” y “monstruo” de Hollywood27 testimonios: revelan el patrón de abusos sexuales de Plácido Domingo cuando estaba en Estados Unidos

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Grace y Bentley: el perro que cambió la vida de una de las víctimas de abusos sexuales del médico olímpico de Estados Unidos

Bentley tuvo un papel central en el proceso de recuperación de su dueña. (Gentileza Grace French)Bentley acaba de cumplir dos años y es una mezcla de perro de aguas y caniche, blanco y negro, muy conocido en Instagram (@bentleyythegoodboyy) por ser ultra mimoso con los humanos y llevar a la rastra su mantita verde. Tiene también otras habilidades, tanto las naturales como las que estudió. Porque Bentley ha sido entrenado para ayudar a su dueña, Grace French, a tener una vida normal a pesar del estrés postraumático que le dejó haber sido abusada en la infancia por Larry Nassar, el médico del equipo olímpico estadounidense de gimnastas y de la Universidad Estatal de Michigan (MSU) actualmente condenado a 175 años de prisión por los reiterados ataques sexuales a más de 250 niñas y al menos un niño.En septiembre de 2016 Rachael Denhollander fue la primera persona que denunció —en su caso, ante la policía y en el Indianapolis Star— a Nassar. La ex atleta, hoy abogada y autora de What is a Girl Worth? (¿Cuánto vale una niña?), tenía 32 años en el momento en que recordó los “tratamientos” —como él los llamaba— para el dolor y las lesiones que Nassar le hizo reiteradamente cuando ella tenía 15.En aquel momento French, una estudiante universitaria que desde los cuatro años se había formado como bailarina clásica, pero no había logrado profesionalizarse debido a las lesiones en la adolescencia, reconoció el nombre de su médico. El “doctor olímpico”, como se lo conocía, para subrayar su prestigio, la confianza que merecía. El hombre que la había tratado muchas veces desde los 12 años.Y rápidamente pensó en otra cosa.Grace French es cofundadora de The Army of Survivors, una fundación contra el abuso sexual infantil. (Gentileza Grace French)“Antes de que Rachel hiciera la denuncia, no comprendí que lo que yo había experimentado era abuso”, explicó French a Infobae.“Pensé que los tratamientos realmente eran para ayudarme a recuperarme y regresar al escenario”, siguió. “Luego de que se conociera la historia de Rachel, creo que empecé a entender, pero traté de evitar las demás denuncias a toda costa. Durante el juicio escuché a mis amigas, a otras sobrevivientes como yo, hablar, y contaban historias similares a la mía. Comencé a comprender, y mi realidad se transformó. Encontré coraje gracias a mis amigas, y mis hermanas sobrevivientes que se presentaron antes que yo”.Algo hizo clic en su interior. Le pasa a muchas víctimas de distintas formas de abuso —sexual, físico, psicológico, emocional—: el trauma que la mente había vuelto, trabajosamente, a lo largo de los años, invisible, como si fuera posible editar la historia, cortarle partes, de pronto se veía, y no había manera de dejar de verlo, de volverlo invisible otra vez. Estaba siempre ahí, y ahí para siempre.“Las noches después de ese clic fueron terribles. Apenas dormía, y tenía pesadillas todas las noches”, continuó French. “El procesamiento del trauma no comenzó, en realidad, hasta que acepté que eso había sido violencia sexual”.Cuando la ex bailarina tiene pesadillas, Bentley la despierta; también percibe el stress o la angustia e interviene. (Gentileza Grace French)Con el paso de los meses Nassar fue echado de MSU y las denuncias en su contra comenzaron a apilarse. “Tú iniciaste esta ola”, le reconoció la jueza Rosemary Aquilina a Denhollander, durante el juicio que terminó con la condena del violador en enero de 2018. Y cada uno de esos testimonios sacudía el interior de French, que decidió enviar el de ella por escrito: “Me llevó tiempo encontrar mi voz, pero ahora hablo en nombre de aquella niñita sentada, aterrorizada, en su oficina, con miedo de hablar porque acaso realmente era ‘tratamiento’. Hoy sé que soy más fuerte que cualquier cosa que él me haya hecho. He crecido y ya no tengo miedo de hablar”.Durante esos días difíciles, la madre de French le sugirió que se llevara con ella a la universidad al perro de la familia, porque notó que ella parecía encontrar cierta calma cuando lo tenía cerca. “Así comenzó a formarse la idea de tener mi propio perro”, contó.En ese momento conoció a alguien de la comunidad de sobrevivientes que entrenaba perros para personas con estrés postraumático, que se fue especializando en animales de apoyo emocional para quienes sufrieron violencia sexual. “Ella me ayudó a lo largo de todo el proceso, desde decidir qué clase de perro hasta concretamente entrenar a Bentley”, siguió.Bentley realizó se trabajó con una entrenadora de animales para personas con estrés postraumático. (Gentileza Grace French)Aunque French llegó a tener una idea clara del tipo de mascota que quería, Bentley se eligió casi solo. “Lo encontré por accidente”, recordó. “Fui a la granja donde él creció para buscar a otro perro, uno que no era de su camada. Pero cuando vi a Bentley me enamoré. Era (y es) el cachorro más divino…” Bentley la miró pasar y, cuando se lo permitieron, se acercó a sus pies, se sentó y se quedó mirándola con interés evidente. “Lo elegí porque me miró a los ojos como ningún otro, y me hizo sentir que él realmente me veía tal cual soy”.Bentley era una bolita de rulos que, entre cuatro y seis horas, cada semana, se dedicó a aprender a reconocer las señales de angustia, las manifestaciones de las pesadillas, la agitación que acompaña a la irrupción de un recuerdo. Trabajó con French, que hizo un enorme esfuerzo porque, además de revivir el trauma durante la aceptación y el procesamiento de lo que le había hecho Nassar, estaba tratando de terminar su licenciatura en administración.“Bentley aprendió por sí mismo a ayudarme de muchas otras maneras”, agregó la joven. “Por ejemplo, si me estreso o comienzo a hiperventilar, él se me acerca y me da cabezazos en la mano para pedirme que lo acaricie. Acariciarlo me ayuda a estabilizarme, a regresarme a la realidad y alejarme de los flashbacks. De sus habilidades, mi favorita es que aprendió a sentarse sobre mi falda cuando le digo ‘upa’. Esto también me estabiliza en el sentido más literal de la palabra”, bromeó. “Pesa casi 30 kilos”.Bentley tiene dos años y casi 3.000 seguidores en Instagram, en su cuenta @benteleyythegoodboyy. (Gentileza Grace French)French contó su historia a Abigail Pesta, autora de The Girls: An All-American Town, a Predatory Doctor, and the Untold Story of the Gymnasts Who Brought Him Down (Las chicas: una ciudad americana, un médico predador y la historia nunca contada de las gimnastas que lo vencieron), un recuento escalofriante de las casi tres décadas de abusos de Nassar, la destrucción y el dolor que dejó a su paso y los modos en que manipuló no sólo a sus víctimas sino también a las familias. Cuando Pesta desplegó la aventura de recuperación de la ex bailarina con Bentley, algunos lectores de The New York Times se trabaron en una polémica sobre cómo calificar el trabajo del perro. ¿Perro guía, animal de servicio, mascota de apoyo emocional? En los papeles, Bentley no fue entrenado como un animal de servicio ni guía, por lo cual cuando sale a la calle con French es para pasear como cualquier otro perro, no para realizar tareas que ella no puede hacer. Sus ocupaciones suceden dentro de la casa: la despierta cuando ella sufre pesadillas —algo que con el tiempo dejó de suceder en buena medida— o revisa el ambiente donde ella se encuentra, reclama su atención si la ve angustiada y se sienta a su lado para que lo abrace.“Es un animal de apoyo emocional, según lo designó mi terapeuta, y también una forma de autoayuda”, lo definió French. Pero sobre todo “Bentley ha sido una parte increíble de mi recuperación”, agregó.”Si me estreso o comienzo a hiperventilar, él se me acerca y me pide que lo acaricie, lo cual me ayuda a estabilizarme”, contó la joven. (Gentileza Grace French)Otra parte ha sido su papel en la creación y el desarrollo de una fundación para sobrevivientes de abuso sexual, que son bastante más de lo que se cree: una de cada tres mujeres y uno de cada seis varones. El grupo, The Army of Survivors, se concentra en atletas y toma su nombre de las palabra que Amanda Thomashow le dijo a Nassar durante el juicio: “Lo que no comprendiste es que, mientras nos atacabas sexualmente a mí y a todas estas otras niñas y nos arruinabas la vida, es que también estabas creando un ejército de sobrevivientes que te mostraría tal como eres realmente: un depredador sexual”.Más de 40 de esas mujeres formaron este grupo. “Nuestras historias y nuestras experiencias combinadas nos permiten crear conciencia sobre el problema sistémico del abuso sexual de las atletas. Nuestro objetivo es terminar con las agresiones sexuales y asegurarnos de que los autores y quienes los apañan rindan cuentas, crear transparencia en las denuncias, construir un ambiente en el cual las atletas no teman represalias cuando denuncien el abuso y abogar por un cambio a fin de proteger a las sobrevivientes”, plantea el sitio.Más de 40 mujeres fundaron The Army of Survivors, que ofrece recursos a las víctimas de abuso sexual, además educación a la comunidad. (Gentileza Grace French) (Andrew White /)Uno de los puntos centrales del trabajo es la educación, una herramienta que les faltó a las fundadoras cuando eran menores y enfrentaban la contradicción entre sentirse mal por lo que les hacía el pedófilo serial y aceptar la autoridad y el prestigio que tenía Nassar, un médico que atendía a las grandes medallistas olímpicas, al cual sus padres y madres confiaban la salud de sus niñas, que tenía en su consultorio fotos de él con personas importantes. The Army of Survivors ofrecen charlas en escuela sobre cómo identificar cuando alguien toca de manera inadecuada, por ejemplo, para los niños de preescolar a quinto grado, y qué es consentimiento para los de sexto a doceavo. También en las universidades y las comunidades hablan sobre la cultura deportiva, el consentimiento y la responsabilidad. El sitio está lleno de recursos para las sobrevivientes, desde las opciones tras un ataque hasta los profesionales de la salud que pueden ayudarlas, pasando por publicaciones y películas.“Ha sido una parte enorme de mi proceso de reparación trabajar y fundar esta organización”, contó French. “Mediante el trabajo que hago, asumo el control de mi historia”, sintetizó. Su historia, que durante mucho tiempo estuvo oculta en una red de represión, culpa y vergüenza que, en el fondo, gestionaba Nassar, quien se beneficiaba del silencio de sus víctimas. “Pero no puedo mentir —siguió la joven—: es duro. Es difícil hacer este trabajo todos los días y pensar en mi abuso cada vez que me dispongo a hacer algo para The Army. Pero continúo porque pienso en aquello por lo que estoy luchando: un mundo sin abuso sexual infantil”.Larry Nassar fue condenado a 175 años de prisión por el abuso sexual reiterado de más de 250 niñas durante casi tres décadas.Hay días en los que se siente una sobreviviente; otros días, en cambio, se siente una víctima. “Para mí lo importante es que quien ha sufrido violencia se llame a sí mismo según se identifique. Y esto puede cambiar de un momento a otro, de un día a otro, o de un año a otro. Pero no nos corresponde a nosotros decidir si alguien es una sobreviviente o una víctima”.A veces ella siente que tiene fuerza y puede ayudar a otros y que puede tener la vida que quiere, que fue al infierno y regresó y todavía presenta pelea. Otras siente que el perpetrador ganó —“me domina la angustia”— o que no puede hacer nada por la manera en que el mundo trata a las personas que sufrieron violencia sexual. En todos esos días, se sienta como se sienta, la acompaña Bentley.—¿Ha inspirado a otras mascotas a hacer lo que él hace?—No lo sé —cerró French el diálogo—, pero sinceramente espero que sepa cuánto me ha inspirado a mí para tratar de ser una humana más compasiva, más paciente y más capaz de amar.Bentley es un animal de apoyo emocional y una inspiración para su dueña. (Gentileza Grace French)MÁS SOBRE ESTE TEMA:Asistencia terapéutica canina y sus grandes beneficios en personas con discapacidadSentenciaron a 175 años de prisión a Larry Nassar, el médico que abusó de más de 150 gimnastas de EEUU

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