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Los “más ricos de los ricos” triplican su fortuna hasta en un 600% en un año de pandemia: ¿quiénes son?

Tras un año de pandemia, los “milmillonarios” estadounidenses han visto aumentar su riqueza en 1,3 billones de dólares, un crecimiento de casi un 45 %, con algunos de ellos multiplicando su fortuna hasta un 600 %.
Así lo recoge un informe presentado este martes por el Institute for Policy Studies (IPS), un “think tank” progresista con sede en Washington, y Americans for Tax Fairness (ATF), una campaña que demanda aumentar los impuestos a grandes fortunas y corporaciones.Las dos entidades ponen sobre la mesa las enormes ganancias de los más ricos durante una pandemia que ha dejado sin empleo a millones de personas como argumento a favor de una reforma fiscal en ese sentido.La pandemia ha creado un increíble aumento en la riqueza de los milmillonarios del país mientras decenas de millones de estadounidenses se quedan aún más atrás, denunció en un comunicado Frank Clemente, el director ejecutivo de ATF.Más de 600 “milmillonarios”El estudio presentado este martes es una recopilación de la evolución de las fortunas de los 657 estadounidenses con un patrimonio de más de 1.000 millones de dólares durante el último año, en base a los cálculos que publica de forma continuada la revista Forbes.La fecha de corte elegida es el 18 de marzo, en cuyos datos Forbes basó su lista anual de multimillonarios el pasado año y que coincide aproximadamente con el principio de las grandes restricciones por la pandemia en Estados Unidos.Entre el 18 de marzo de 2020 y el 18 de marzo de 2021, los milmillonarios estadounidenses vieron aumentar su riqueza en algo más de 1,3 billones de dólares, un alza del 44,6 %.Los ricos de los ricosPero los más ricos de entre los ricos salieron aún más beneficiados: las 15 mayores fortunas del país ganaron 563.000 millones, aumentando su patrimonio en un 82 %. Actualmente, esas quince personas acumulan más del 40 % de la riqueza que tienen los milmillonarios estadounidenses.Al frente de ellos figura el jefe de Tesla, Elon Musk, que durante el año de pandemia se hizo un 559 % más rico gracias al espectacular rally en bolsa de la compañía de vehículos eléctricos.

Elon Musk y Jeff Bezos

También destacan las ganancias de otras figuras del sector tecnológico como el fundador de Amazon, Jeff Bezos (65.000 millones, una subida del 58 %) o Mark Zuckerberg, de Facebook, (47.000 millones o un 86 % más).Los mayores aumentos en general fueron también para empresarios de ese sector, con dos de ellos logrando aumentar su riqueza más de un 600 %.Se trata Bom Kim -fundador del gigante surcoreano del comercio electrónico Coupang, que ha protagonizado el mayor debut bursátil de 2021- y el inversor Dan Gilbert -fundador de la compañía de préstamos Quicken Loans y que se ha convertido en la vigésima fortuna del país-.El triunfo de la tecnologíaUna decena de individuos, en su mayoría vinculados con el mundo digital, vieron sus fortunas crecer más de un 300 %, mientras que otros 19 están por encima del 200 % y otros 48 lograron como poco duplicar su riqueza.Aunque los milmillonarios de todos los ámbitos han salido bien parados de la pandemia, los vinculados al mundo tecnológico han logrado enriquecerse especialmente, con una subida del 68 % en sus fortunas, frente a un avance del 37 % para los del mundo de las finanzas e inversiones, por ejemplo.Además de los nombres más conocidos, otras figuras del mundo de internet han logrado multiplicar sus fortunas en los últimos doce meses, como es el caso del cofundador del servicio de videoconferencia Zoom Eric Yuan o los tres propietarios del portal de alquileres Airbnb, beneficiados por la salida a bolsa de su empresa.En total, Estados Unidos tiene ya 121 milmillonarios tecnológicos, no muy lejos de los 166 del sector más habitual para las grandes fortunas, el de las finanzas.Durante este año de pandemia, 43 nuevas personas se sumaron al club de quienes tienen más de 1.000 millones de dólares en Estados Unidos.Argumentos para subir impuestosLos responsables del informe insisten en que todas estas cifras son una clara muestra de la necesidad de aumentar los impuestos a los más ricos y respaldan una propuesta en ese sentido presentada este mes en el Senado por la demócrata Elizabeth Warren.El proyecto plantea un impuesto adicional del 2 % anual para los contribuyentes con fortunas de más de 50 millones de dólares.Según un análisis de estas organizaciones, la medida habría recaudado el pasado año 114.000 millones de dólares entre los milmillonarios y, en conjunto, supondría una inyección para las arcas públicas de unos 3 billones durante 10 años.”Los especuladores de la pandemia están logrando ganancias inesperadas en un momento de sufrimiento generalizado para la mayoría”, recalcó en una nota Chuck Collins, director del Programa sobre Desigualdad del Institute for Policy Studies, quien destacó cómo muchas de estas fortunas se han beneficiado del cierre de pequeños negocios y de la creciente dependencia de las tecnologías digitales que ha traído la covid-19.Mario Villar, EFE

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Guerra declarada entre los dos hombres más ricos del mundo: Elon Musk le dijo “titiritero” a Jeff Bezos

Elon Musk viene provocando a Jeff Bezos. Los dos hombres más ricos del mundo tienen una contienda especial, aunque el fundador de Amazon suele contraatacar. Pero el CEO de Tesla, no: esta vez, cuando un periodista le pidió un comentario sobre una nota del Washington Post, le respondió “mandale mis saludos a tu titiritero”.
Sucede que Bezos es también dueño del diario norteamericano (lo compró en 2018), de ahí la referencia de Musk al “titiritero” (puppet master fue su expresión, en inglés).

Jeff Bezos es el fundador de Blue Origin, compañía aeroespacial. Foto AFP

La rivalidad tiene que ver con la carrera espacial: Musk es dueño de SpaceX; Bezos, de Blue Origin. A fines de enero de este año, de hecho, discutieron posturas. Bezos, fundador de Amazon y de la empresa espacial Blue Origin que adelanta el “Proyecto Kuiper”, había emitido un comunicado en el que afirmaba que el proyecto rival de Musk y su empresa SpaceX -“Starlink”- busca cambios en el diseño que “pueden crear un ambiente más peligroso para colisiones en el espacio” y generar una mayor interferencia de radio. SpaceX fue desplegando una serie de satélites pequeños para formar un sistema global de banda ancha y solicita a las autoridades un permiso para colocarlos en órbitas más bajas, lo que preocupa a Amazon. “Está claro el interés de SpaceX de ahogar a la competencia en sus inicios si puede, pero no es ciertamente el interés del público”, había disparado Bezos. Y hasta se había burlado del proyecto de Musk de poblar Marte: “Mis amigos que quieren mudarse a Marte, les digo, háganme un favor y vayan a vivir a la cima del Monte Everest por un año primero, y vean si les gusta, porque es un paraíso de jardín comparado con Marte”, había dicho en marzo de 2019. Musk asegura, en cambio, que los satélites de SpaceX están diseñados para incendiarse en su reingreso a la atmósfera luego de varios años de servicio. Y, claro, cuando tiene la chance de devolverle la chicana a Bezos, lo hace. Hace poco, el Washington Post publicó la noticia de que Elon Musk se mudaba de Silicon Valley a Texas -para pagar menos impuestos-. Según trascendió, cuando el reportero le pidió a Musk un comentario, el magnate respondió con esa ironía para Bezos.La otra pelea, por “el más rico del mundo”

Amazon, el imperio que construyó Bezos. Foto AFP

En un planeta donde hay al menos 820 millones de personas que no pueden comer (según datos de la ONU de mediados de 2020), Musk y Bezos se pelean para ver quién tiene más dinero. Jeff Bezos, que sostuvo el título durante más de tres años y estuvo fuera del trono 6 semanas, ahora volvió a recuperar el número uno con un patrimonio neto de 191.200 millones de dólares. Aventaja por 955 millones a su escolta, Elon Musk. Durante las seis semanas en que Musk lustró el título de “hombre más rico del mundo”, el empresario estuvo en el centro de algunos de los eventos del mercado más importantes en lo que va del año, los que tampoco estuvieron exentos de polémica. Desde su sillón, alentó el aumento en la acciones de GameStop impulsado por Reddit, e hizo que las acciones de Etsy Inc., Shopify Inc., CD Projekt SA y Signal Advance Inc. alcanzarán cifras récord. Además, provocó que subiera el precio del bitcoin e incluso el del dogecoin, una criptomoneda hasta entonces menos conocida por medio de un meme en Twitter. Sin embargo, la transición llega en un momento en que Amazon parece imparable. Impulsada por ventas en niveles máximos históricos, en medio de la pandemia y generando enormes ganancias en el negocio de servicios en la nube.

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Algunos países son demasiado ricos y demasiado pobres para recibir las vacunas contra la COVID-19

CIUDAD DEL CABO, Sudáfrica — Dentro de unos pocos meses, se espera que una fábrica en Sudáfrica comience a producir un millón de dosis diarias de la vacuna contra el COVID-19 en el país africano más afectado por la pandemia.
Sin embargo, todas esas dosis probablemente serán enviadas a un centro de distribución en Europa y luego a los países occidentales que las han preordenado por cientos de millones. Ninguna ha sido reservada para Sudáfrica.

Farmacéuticos del centro Desmond Tutu. Foto Joao Silva/The New York Times.

El país, que ayudará a fabricar la vacuna y cuyos ciudadanos se han inscrito en ensayos clínicos, no espera ver el primer flujo de dosis hasta mediados del próximo año.Para ese entonces, Estados Unidos, el Reino Unido y Canadá, que ya han comenzado sus procesos, quizá ya hayan vacunado a más de 100 millones de personas.El primer año de la pandemia de COVID-19 reveló que la riqueza de un país no lo salvaría del virus.El exceso de confianza, la mala planificación y las advertencias ignoradas pusieron de rodillas a algunas de las naciones más ricas del mundo. Pero en la actualidad, el dinero sí está obteniendo ventajas innegables.En los últimos meses, países ricos como Estados Unidos y el Reino Unido han cerrado acuerdos con múltiples fabricantes de medicamentos y garantizado suficientes dosis como para vacunar a sus ciudadanos muchas veces.China y Rusia han realizado sus propios ensayos y han comenzado programas de vacunación masiva. Sin embargo, países como Sudáfrica están en un aprieto particular porque no pueden esperar caridad. Aunque su gobierno es prácticamente insolvente y la mitad de sus ciudadanos viven en la pobreza, Sudáfrica es considerada una nación demasiado rica para calificar al acceso a vacunas más económicas de las organizaciones internacionales de asistencia. “Cuando no eres lo suficientemente rico, pero tampoco lo suficientemente pobre, estás estancado”, dijo Salim Abdool Karim, investigador de salud pública que dirige el consejo asesor del coronavirus del país.Las naciones de ingresos medios y bajos, por lo general incapaces de competir en el mercado, dependen de un complejo esquema de repartición de vacunas llamado Covax.Esta colaboración de organizaciones internacionales de salud fue diseñada para evitar las desigualdades de una “batalla campal del libre mercado”. Sin embargo, sus acuerdos vienen con condiciones y algunos activistas de la salud están cuestionando su transparencia y responsabilidad.Para mediados del próximo año, las autoridades sudafricanas esperan asegurar sus primeras dosis de vacuna con Covax, incluso mientras negocian la compra de suministros adicionales a las farmacéuticas. Pero en un país donde las propiedades lujosas están amuralladas y separadas de las extensas aldeas de ocupantes ilegales, muchos esperan que las vacunas más nuevas sigan siendo un privilegio para los residentes que pueden pagar de su bolsillo o mediante un seguro complementario, un programa que beneficia de manera desproporcionada a las personas blancas. “Podrás entrar a tu farmacia privada local, pagar un par de cientos de rands (cerca de 15 dólares) y decir: ‘Dame una’”, dijo Francois Venter, investigador de la Universidad del Witwatersrand en Johannesburgo.‘Quizás recibamos la vacuna en 2025’ La mejor oportunidad que tienen muchos sudafricanos para vacunarse pronto es presentarse como voluntarios para un ensayo clínico y recibir vacunas no probadas en sus cuerpos. No obstante, ese arreglo ha planteado dudas éticas.La principal es si países como Sudáfrica, que está apoyando ensayos de cuatro farmacéuticas, deberían tener garantizadas las dosis si los ensayos tienen éxito.El gobierno no ha recibido tal garantía. De todos modos, un arreglo de este tipo sería éticamente turbio, ya que castigaría a los países que participaron en ensayos fallidos. Este mes, mientras el Reino Unido se preparaba para comenzar su campaña de vacunación, docenas de personas caminaron desde sus ranchos en el municipio de Masiphumelele, al sur de Ciudad del Cabo, hasta las puertas de la Fundación de Salud Desmond Tutu. Esperaron afuera durante horas, bajo la sombra de un árbol de caucho, para tener la oportunidad de inscribirse en un ensayo clínico de la vacuna de Johnson & Johnson.

Jóvenes sudafricanos en un club nocturno en Khayelitsha, un municipio en las afueras de Ciudad del Cabo. Foto Joao Silva/The New York Times.

“Las personas en las altas esferas, las que tienen poder, van a recibir la vacuna”, dijo Mtshaba Mzwamadoda, de 42 años, quien vive en una choza de metal corrugado de una habitación con su esposa y tres hijos. “Quizás recibamos la vacuna en 2025”.Katherine Gill, una investigadora del sida que dirige el ensayo, suele moderar su entusiasmo por este tipo de pruebas. Pero los primeros resultados de otras farmacéuticas han sido prometedores.“Mi suposición es que a menos que ingreses a un estudio de vacunas, no vas a tener acceso a ninguna en el corto plazo”, dijo Gill. “Eso, obviamente, es bastante desolador”.En la década de 1990, cuando se desarrollaron los medicamentos antirretrovirales para tratar el VIH, los sudafricanos se ofrecieron como voluntarios para los ensayos clínicos, sabiendo que de otra manera jamás podrían pagar el medicamento. “Si tenías dinero, podías comprarlo. Si no, morías”, dijo Venter. “Va a ser lo mismo otra vez”.El Covax se estableció para evitar eso. Se organizó con dinero y apoyo de la Organización Mundial de la Salud, la Coalición para la Innovación en la Preparación para Epidemias y GAVI, la Alianza para la Vacunación.Los países, incluso aquellos que no tienen esperanza de competir en el mercado, pueden invertir en Covax y recibir vacunas. Los países pobres no pagan nada.Acuerdos secretos Los asesores médicos sudafricanos afirman que el sistema Covax es muy importante, pero también muy frustrante. Los gobiernos deben pagar por adelantado sin saber cuál vacuna recibirán y sin garantías sobre la fecha en que llegarán las dosis.Covax hace un estimado del precio por dosis, pero ofrece pocos recursos si el costo es mucho mayor, en última instancia. Los países deben asumir todo el riesgo si la vacuna fracasa o si algo sale mal. Durante una llamada reciente con periodistas, las autoridades de Covax denominaron a su programa de repartición de vacunas como “la única solución global a esta pandemia”.“Están acordando comprar algo con dinero público, pero no tendremos ninguna influencia en los precios”, dijo Fatima Hassan, abogada de derechos humanos.“Covax dice que el precio es justo, pero no sabemos si es así. ¿Dónde está la transparencia?”.Esas concesiones podrían ser aceptables para los países que reciben el medicamento casi gratis.Pero Sudáfrica está pagando alrededor de 140 millones de dólares por sus dosis de Covax para vacunar aproximadamente al 10 por ciento de su población, incluyendo trabajadores de la salud y algunas personas de alto riesgo.El gobierno espera inocular a los 50 millones de habitantes restantes del país a través de acuerdos privados con compañías farmacéuticas. A nivel mundial, el proceso es hermético. Los gobiernos no revelan los precios que están pagando por las vacunas. Cuando una ministra belga publicó hace poco la lista de precios de la Unión Europea, reveló que los precios varían dependiendo de quién esté haciendo la compra.Muchos sudafricanos son profundamente escépticos de las compañías farmacéuticas y recelosos de la corrupción gubernamental desenfrenada.El ministro de salud Zweli Mkhize dijo en una llamada reciente con periodistas que era fundamental que los países ricos no acumularan vacunas, pero más allá de eso el gobierno no ha dicho mucho sobre sus planes. Indignados, los defensores de la salud han amenazado con demandar al gobierno del país para que muestre públicamente los planes.Sin garantíasAbdool Karim, el jefe del consejo de coronavirus de la nación, dijo que el país debía ser juicioso al elegir la vacuna que mejor se adapte a las necesidades de Sudáfrica. Por ejemplo, no tiene sentido apresurarse a comprar la vacuna de Pfizer, que requiere envío y almacenamiento a temperaturas muy bajas, cuando se vislumbran medicamentos más baratos, sencillos y manejables, dijo. Pero debido a que Sudáfrica no preordenó dosis a empresas privadas, es posible que el país tenga que ver cómo su propia farmacéutica nacional, Aspen Pharmacare, produce vacunas para otros países antes de que estén disponibles en su territorio.Bajo contrato con Johnson & Johnson, se espera que Aspen produzca millones de dosis de vacunas. Las autoridades sudafricanas tienen altas expectativas para la vacuna, que no necesita almacenamiento en frío y promete requerir solo una inyección en lugar de dos. “Participaremos en sus ensayos, fabricaremos sus vacunas, pero no sabemos si tendremos acceso”, dijo Hassan.En los municipios pobres y de clase trabajadora, el mayor miedo es a una nueva cuarentena.El anterior período de confinamiento severo del gobierno devastó la economía y confinó a muchas personas a chozas de hojalata construidas a un brazo de distancia, con una docena de familias compartiendo una letrina y muchas más compartiendo un grifo de agua. “Es imposible practicar el distanciamiento social aquí”, dijo Mzwamadoda, quien fue seleccionado para el ensayo del medicamento. Mzwamadoda está contando con la vacuna y espera recibir el medicamento real y no un placebo. “Quiero recuperar mi vida”, dijo. Al día siguiente de recibir la inyección, Mzwamadoda se despertó sintiéndose bien. Lo conversó con su esposa y ambos decidieron que ella iría a la clínica de Gill para inscribirse ese fin de semana. Pero unos pocos días después, Gill se enteró de que Johnson & Johnson ya no necesitaba nuevos participantes para el ensayo en su zona. Los datos eran abundantes. Y aunque eso es un buen resultado, también significó que, a la mañana siguiente, cuando las personas comenzaron a hacer fila desde temprano, Gill tuvo que mandarlos de vuelta a sus casas.c.2020 The New York Times Company

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“Tenemos un gobierno de ricos, pero vergonzosos”: exhiben a funcionarios de la 4T que aparentan vivir de forma austera

“Lo único que me gusta de los ricos es su dinero”, palabras de Nancy Astor (la primera mujer que ocupó un escaño en la Cámara de los Comunes del Parlamento Británico en 1919). Así es como comienza el escritor Sergio Sarmiento su interpretación sobre la polémica de las propiedades que la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, tiene en conjunto con su marido, el académico John Ackerman.Todo a raíz de un reportaje con el que el periodista Carlos Loret de Mola aseguró revelar que el matrimonio tiene un patrimonio cuyo valor oscila los 60 millones de pesos, cinco veces más que lo indicado en su declaración patrimonial. Cinco propiedades compradas en efectivo cuando ambos eran investigadores de la UNAM; un terreno “regalado” por el gobierno del entonces Distrito Federal en 2007, de unos 300 metros cuadrados de construcción.En su texto publicado en Reforma, Sarmiento destaca que Ackerman respondió que las propiedades son fruto del trabajo de ambos y de donaciones de sus familias. Lo cita: “No estamos obligados a explicarle nada a nadie con respecto al patrimonio que logramos construir con gran esfuerzo, y con las generosas aportaciones de nuestros familiares, antes de que Irma Eréndira ocupara cargo público alguno”.Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, e Irma Eréndira Sandoval, secretaria de la Función Pública (FOTO: GALO CAÑAS /CUARTOSCURO.COM) (Galo Cañas/)El escritor subraya también que John Ackerman dijo que presentará denuncias contra Loret por la filtración de datos personales y lo hizo responsable por cualquier agresión o extorsión que pudiera sufrir su familia por el reportaje que tachó de “irresponsable y criminal”.Lo vuelve a citar: “Aquí nadie le descubrió nada a nadie. La declaración. se encuentra en regla y reporta todos y cada uno de nuestros bienes con absoluta precisión. La nota de Loretito presenta estos datos de manera engañosa (transformando mágicamente departamentos y un terreno en ´casas´), recurre a imágenes que no corresponden en absoluto con la realidad y ofrece interpretaciones fantasiosas sobre el origen de los bienes, pero no aporta ningún dato adicional más allá de lo ya declarado por la Secretaria”.Con todo lo anterior, Sergio Sarmiento llega a una determinante conclusión:Y hace un recuento de casos que resultan evocados: “El director de la CFE, Manuel Bartlett, sus hijos y su pareja sentimental (que no concubina) son propietarios de cuando menos 23 casas de lujo, principalmente en Las Lomas de la Ciudad de México, y de empresas. La secretaria de Gobernación tiene un condominio en Houston. El canciller Marcelo Ebrard, quien afirmaba no tener patrimonio personal cuando dejó el gobierno de la Ciudad de México, vivió años en París sin un trabajo visible y hoy porta relojes de más de 14 mil dólares. Javier Jiménez Espriú, secretario de comunicaciones, tenía un apartamento en Texas, pero lo cedió a su hijo, y ha sido consejero de la petroquímica Idesa, pero en representación de acciones de su esposa”.El también periodista recuerda incluso que el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador donó a sus hijos todas sus propiedades; hoy en día dice no tener ninguna.Así, apunta, “los políticos hacen un esfuerzo sistemático por presentarse como pobres, aun cuando tengan dinero de fuentes legítimas”.Precisamente, Sarmiento señala que actualmente es necesario tener “un patrimonio cuantioso” si se busca trabajar en el gobierno, debido a que “los sueldos han sido reducidos y se prohíbe al funcionario trabajar durante 10 años en su campo de especialidad”.Así que el escritor ve con tristeza, incluso, que Ackerman tenga que explicar que sus propiedades son en gran parte por donaciones de sus padres, los de él y de su esposa. “Es triste que tengamos un régimen de ricos que afirman haber donado todo su patrimonio o de otros ricos que dicen que todo lo que tienen es regalo de sus papás”.“Supongo que ya no hay cabida para quienes construyen un patrimonio a fuerza de trabajo y lo preservan juiciosamente”, concluye en su texto Sarmiento.MÁS SOBRE ESTE TEMA: Portal de Loret de Mola acusa “embestida” de la 4T por reportaje sobre casas de Irma Eréndira SandovalCarlos Loret de Mola acusó “intimidación de estado” en su contra tras apoyo de la 4T a Irma Eréndira SandovalJohn M. Ackerman amenazó con demandar a Loret de Mola por la divulgación de información privada y sensibleCinco casas y un terreno regalado por el propio gobierno: las millonarias propiedades de la Familia Sandoval-Ackerman

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