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Leila Tschopp y la subjetividad de la pintura

Con una inquieante instalación, la artista interviene la sala 1 de ArtHaus convirtiéndola en un espacio de intenso caudal dramático.Una activación performática despide la muestra.

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A diez años de la muerte de Miguel Brascó: un vanguardista de la cultura gastronómica

Fue un pionero en todo el arte que rodea la gastronomía, un periodista innovador y un bon vivant. Dirigió grandes revistas de cocina y de vinos, también de cultura.

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Psicoanálisis y adicciones: El goce fugaz de consumir y ser consumido

Una psicoanalista rosarina analiza el papel determinante que tienen las drogas y el alcohol en la transformación de la sociedad. El lazo social se resquebraja, sostiene.

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Pasión, vicio, condena: leer es volverse un escritor (y viceversa)

Ya comenzó la Feria del Libro de Buenos Aires: una fiesta que convoca a quienes leen y a quienes escriben. Escritores y lectores se cruzan en los senderos editoriales para compartir experiencias y también las dificultades de sus roles.

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Ante el pupitre nómade de Georges Didi-Huberman

En estos últimos meses, el historiador de arte presentó dos muestras, un nuevo libro y un seminario sobre crítica.Es el autor de Ante el tiempo y Ante la imagen.

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García Wehbi asciende el Monte Fuji

El reconocido dramaturgo argentino publicó una novela de corte autobiográfico ambientada en Japón.

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Balance 20 años. Cervantes para el poeta Juan Gelman (2007)

Es uno de los grandes poetas en lengua castellana.Fue el cuarto argentino galardonado con el Premio Miguel de Cervantes.

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John F. Kennedy. A 60 años del magnicidio, ¿cuál fue el destino del traje rosa manchado con sangre que llevaba Jackie?

escucharescucharDallas, la ciudad sin conexión al mar más grande de Estados Unidos, tiene el segundo aeropuerto más grande del país y uno de los mayores distritos de arte. Tiene la Torre Reunión, una estructura monumental que es una de las preferidas de los turistas. Tiene su propio Silicon Valley. Tiene una producción petrolera que inspiró a Dallas, la serie televisiva de fines de los 70. Tiene, además, una de las encrucijadas más dramáticas de la historia del siglo XX: la intersección de Houston y Elm, las calles que bordean la plaza Dealey, el sitio donde se produjo el asesinato de John F. Kennedy, el 35° presidente de Estados Unidos. El mediodía del 22 de noviembre de 1963, tres disparos se escucharon no bien el Lincoln Continental –un convertible sin vidrios de protección que avanzaba a menos de 55 kilómetros por hora para que los seguidores saludaran de cerca al presidente demócrata y a su carismática mujer, Jacqueline Bouvier Kennedy– ingresó a la plaza Dealey a veinte metros del depósito de libros escolares de Texas (el lugar donde, según la Comisión Warren, Lee Harvey Oswald, presunto autor del magnicidio, disparó con el rifle que había comprado por correo meses antes).En esta imagen, tomada minutos antes de la tragedia, se ve al Presidente y la primera dama en el asiento trasero del coche que circulaba custodiado por agentes de seguridad en motocicletas. Adelante iban el gobernador de Texas, John Connally, y su mujer Nellie. Más atrás, en otro auto, iban el vicepresidente Lyndon B. Johnson –que asumió el poder tras el magnicidio– y su mujer.
Getty ImagesSi el primer disparo falló, los otros dos fueron fatales: al segundo tiro, que entró por detrás de Kennedy y salió por la garganta, se sumó un tercero, que impactó en el parietal derecho del político, quien cayó sobre su mujer. Kennedy –que tenía 46 años– fue declarado muerto a las 13 horas, en el Parkland Memorial, el mismo hospital en donde –dos días después– también murió Oswald, asesinado, a su vez, por Jacob Rubenstein, más conocido como Jack Ruby.EL FIN DE CAMELOTViajar a Dallas era importante. Para J. F. K. –o “Jack”, como lo llamaba su entorno–, el segundo de los nueve hijos que tuvieron el ambicioso empresario Joseph P. Kennedy y su mujer Rose Fitzgerald, Texas era una ciudad clave de cara a las elecciones de 1964. Que Jackie –con quien se había casado hacía diez años, el 12 de septiembre de 1953, en una boda de película– lo acompañara era vital: los asesores de J. F. K. habían detectado que ella –sofisticada, educada en los mejores colegios y con una carrera de periodista en el Washington Times-Herald– era un activo crucial. Cada vez que el demócrata aparecía con ella en los actos, el público se duplicaba; en especial, con mujeres: Jackie era un modelo para imitar.El clan Kennedy en pleno, a mediados de los 30, en Hyannis, Massachussetts. J. F. K. es quien está en el centro. Getty ImagesCon su hija, Caroline, desayunando en la Casa Blanca, en enero de 1961. Getty ImagesEn el Salón Oval, en 1962, una de las imágenes más icónicas del Presidente y su hijo John Jr., luego conocido como John John. Abogado y editor de George, una revista de política, murió en 1999, en un accidente aéreo junto con su mujer, Carolyn Bessette.Getty ImagesViajar a Dallas también era importante para Jackie: intentaba no sólo reponerse de la muerte de Patrick, el bebé que había perdido meses antes, el 7 de agosto (si bien ya tenía a Caroline y a John Jr, nacidos en 1957 y 1960, respectivamente–, Jackie ya había perdido en 1955, otro bebé, Arabella); la primera dama deseaba, a pesar de las infidelidades escandalosas de su marido, seguir apostando por su matrimonio. El mismo optimismo que tenían Jackie y John puertas adentro era –según apuntan los analistas– el mismo que todo el mundo sentía por el joven presidente. Todas esas esperanzas volaron por los aires en el cruce de las calles Houston y Elm. “Con la muerte de Kennedy, el espíritu de los Estados Unidos empezó su declive (…). Los estadounidenses ya no controlamos nuestra suerte, y la desgracia puede llegar por más que nos esforcemos en evitarla”, reflexionaba hace unos años Jeffrey A. Engel, del Centro de Historia Presidencial de la Universidad Metodista del Sur sobre ese momento, que tiene como gran símbolo a Jackie –llevando de la mano a sus dos hijos, vestidos casi idénticos con saquitos azules, medias blancas y zapatos rojos– caminando tras el cajón de su marido desde la Casa Blanca hasta la catedral de Saint Matthew. Con el trágico derrumbe de Camelot –tal como muchos han llamado al “reinado” de los Kennedy, a quienes se los consideraba como royals sin corona–, se instaló la idea de que una maldición pesaba sobre la familia: al asesinato a balazos, el 6 de junio de 1968, de Robert “Bob” Kennedy, hermano de John, le siguieron una serie de tragedias –ahogamientos, sobredosis y otros accidentes– que llegan a la actualidad y que incluyen la muerte de John John, el único hijo varón de el expresidente y de Jackie, que murió en 1999 cuando su avioneta se estrelló en Martha’s Vineyard, Massachusetts.Jackie y John –considerados los royals de Estados Unidos–, en un encuentro con el príncipe Felipe de Edimburgo y la reina Isabel II en el Palacio de Buckingham, en 1961. Al igual que el día fatídico del asesinato de su marido, la primera dama lució un diseño de Chez Ninon.Getty ImagesDurante una salida a navegar, en Hyannis Port, en junio de 1953, dos meses antes de que se casaran. La pareja se había conocido en una comida cuando él todavía era senador y ella trabajaba como periodista. Recién después de dos años de noviazgo y con un anillo de Van Cleef & Arpels con un diamante de casi tres quilates y una esmeralda de 2,83 quilates, se comprometieron.Getty Images¿QUIÉN MATÓ A JKF?Lejos de haber quedado sepultado en el olvido después de seis décadas, el asesinato de J. F. K. sigue vivo en la política de Estados Unidos: no ha habido presidente de ese país –desde Lyndon B. Johnson hasta Joe Biden– que no haya prometido desclasificar los documentos secretos para echar algo de luz sobre el crimen.Jackie –a quien desde el magnicidio llamaron “la viuda de América”– en el funeral de su marido, rodeada por sus cuñados, el por entonces senador Edward Kennedy y el procurador general Robert Kennedy. La acompañan sus hijos Caroline, de 6 años, y John Jr., de 3.Getty Images¿Fue por un complot entre las agencias de inteligencia y las fuerzas conservadoras? ¿Fue el complejo militar-industrial que –en teoría– se oponía a que Kennedy se retirara de Vietnam? ¿Fueron las mafias o los involucrados en las operaciones cubanas? En una entrevista que dio al diario La Nación, John Tunheim, el juez federal de Minnesota que lideró un equipo para reunir, ordenar y difundir los datos, manifestó que las dudas alrededor del caso “probablemente nunca se resolverán por completo”.El cajón con el cuerpo de John F. Kennedy, custodiado por soldados en el Capitolio, en Washington.Getty ImagesLa procesión que acompañó al féretro desde la catedral de San Matthew hasta el cementerio de Arlington.Getty ImagesErrores de procedimiento, de casualidades “llamativas” y de cabos sueltos complotan aún hoy para avanzar sobre quién baleó al mandatario más joven que llegó a la Casa Blanca y el único católico hasta la fecha. A la lista de interrogantes hay que sumar el traje de Jackie. Realizado por Chez Ninon, una marca neoyorquina que imitaba diseños europeos, la chaqueta y la falda rosa chicle que llevó a Dallas permanecen ocultas en algún lugar de Maryland por pedido de Jackie (en su testamento, consignó podría exhibirse recién a partir de 2103). El 22 de noviembre de 1963, cuando su secretaria le ofreció otro para que pudiera quitarse ese, que estaba manchado con sangre, la primera dama se negó: “Dejen que vean lo que han hecho”, dijo.La cureña llegando al Capitolio (con la bandera a media asta), donde se realizó la ceremonia. Getty ImagesLa tumba de J. F. K., en el cementerio de Arlington. Getty ImagesLa tapa de revista ¡Hola! de esta semanaTadeo Jones< LA NACIONSeguí leyendoPosan juntas. Teresa Calandra, Evelyn Scheidl, Mora Furtado y Teté Coustarot: la amistad, la competencia y la vida a los 70Carolina de Mónaco. Quién es quién en la familia Grimaldi y en qué evento especial se reunieron todosImpactante. Las fotos de la princesa Kate que causaron sensación: fue el centro de todas las miradas al bajarse del autoTemasRevista ¡HOLA!Jackie KennedyJohn Fitzgerald KennedyEstados UnidosConforme a los criterios deConocé The Trust ProjectOtras noticias de Revista ¡HOLA!Carolina de Mónaco. Quién es quién en la familia Grimaldi y en qué evento especial se reunieron todosBarbie navideña. Mariah Carey lanzó su propia versión de la muñeca más famosa y un detalle le llamó la atenciónTodos los invitados. En qué evento especial coincidieron Graciela Borges, Agustina Macri, Andrea Frigerio y Cristiano Rattazzi Fuente

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GEBA cumple 143 años: la historia de un club que sentó las bases del deporte en la Argentina

escuchar>LA NACION>Revista LugaresDesde su fundación en 1880, una narrativa que entrelaza el devenir político y económico de Argentina con los hitos de una institución icónica. Un verdadero faro en la historia del deporte argentino, con un legado cultural y arquitectónico vigente. 10 de noviembre de 202308:22Franco SpinettaPARA LA NACIONescucharCuando Francisco “Coco” Montesanto obtuvo la autorización para ingresar a los archivos del club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires (GEBA), se encontró con una montaña de documentos, papeles y memorabilia en estado de emergencia, en un pequeño cuartucho de la sede central. El acervo de esta institución insignia -que cumple 143 años- estaba realmente en riesgo. Las filtraciones de agua habían acentuado la humedad que lo carcomía todo: el 30% de más de 10 mil fotografías estaban pegadas. Había que hacer algo urgente.Francisco “Coco” Montesanto, en la sede San Martín de GEBA.Gentileza GEBAComo un paciente artesano, día tras día, Montesanto fue extrayendo partes del rompecabezas que conforman la rica historia de GEBA: el acta de fundación, las escrituras, una carta de puño y letra del presidente de Estados Unidos, Franklin D. Roosvelt, fotografías de la visita del príncipe de Gales, el afiche hecho con corcho de la primera reunión de la Comisión Directiva. Y así, de a poco, fue confeccionando un ambicioso libro que reúne metódicamente cada hito del club, desde 1880 hasta 2015, mechado con el devenir político y económico del país. Dos historias que se entrelazan.Montesanto se encomendó en esta titánica tarea por un pedido del propio club. Claro que allí era un viejo conocido. Socio vitalicio, experimentado editor de libros en Argentina y el exterior: era el candidato perfecto. “En 2010, cuando José Beraldi -que era el presidente- me dijo que haga el libro, yo calculé, como mínimo, cuatro años de trabajo”, cuenta.Aldao, durante el cierre de la inauguración de la sede San Martín, circa 1930.Gentileza GEBALos sueños de todo inicio“Podemos afirmar que GEBA desarrolló el deporte en la Argentina, cuando era todo amateur: fue un club pionero”; dice acerca de los inicios de la entidad. La institución surgió por la inquietud de jóvenes entusiastas que, el 11 de noviembre de 1880, se reunieron con la intención de crear un centro para la práctica de deportes bajo techo.“Gracias a la perseverancia de un grupo de jóvenes que, contra todas las dificultades, venciendo contrariedades y removiendo la indiferencia pública, ha logrado llegar al primer resultado de la instalación del gimnasio que es la base y la garantía del desarrollo de la sociedad”, escribió el diario La Nación, el 30 de diciembre de 1880.El gimnasio de la sede Aldao.Gentileza GEBAEran momentos convulsionados de la patria. En la Ciudad de Buenos Aires, el vigor del crecimiento poblacional y el movimiento económico se mezclaba con las tensiones con el resto del país por la disputa del establecimiento de la capital de la Argentina, cuestión que se resolvería el mismo año en que GEBA abría sus puertas. “A su inauguración fue Domingo Faustino Sarmiento… imaginemos que en ese momento el club estaba armándose, tenía un local en la calle Rivadavia. Era muy chico”, cuenta Montesanto. Y agrega: “Al año, se mudaron porque rápidamente superó las expectativas, y abrieron la mítica sede de Cangallo, ahora Perón”.En ese momento, todos los deportes que se practicaban eran bajo techo: box, gimnasia artística y, claro, esgrima. “Pero se quería tener un predio para hacer deporte al aire libre para la práctica de fútbol, hockey, rugby y atletismo. Entonces se consiguió este terreno frente al Hipódromo. Por ese lugar pasaba el arroyo Maldonado, ahora entubado debajo de la Juan B. Justo, era el límite de la ciudad”, detalla el historiador.El estadio de la sede Maldonado.Gentileza GEBALa expansiónDespués de innumerables gestiones, el Honorable Concejo Deliberante, le concedió al club un terreno en el Parque 3 de Febrero con frente a la Avenida de las Palmeras para la instalación de un Campo Atlético (actual sede Jorge Newbery). Mientras tanto, la sede central sobre Mitre, con salida por Perón, inauguraba un gimnasio monumental, con el salón de esgrima más importante del país, donde se formó una de las familias insignia de este deporte: los Villamil. “Fueron los pioneros de la esgrima en nuestro Club, Antonio Villamil fue representante de nuestra institución en tres Olimpíadas, en 1928 en Ámsterdam, en Berlín 1936 y Londres, 1948″, añade.Alberto Larraz y Antonio Villamil, dos exponentes del esgrima argentino.Gentileza GEBAMontesanto hace mucho hincapié en los valores que GEBA impuso desde un primer momento, que están explicitados en su escudo: “Mens sana in corpore sano”. Su esplendor (“el club ha llegado a tener una pista sobre hielo”, aporta, como dato de color) atrajo a figuras de la talla de Marcelo T. de Alvear, quien fue su presidente, y a habitués célebres como Scalabrini Ortiz, Honorio Pueyrredón y José Ingenieros. “Era una conjunción de hombres y jóvenes pensando en el futuro, porque el Estado estaba ausente del deporte”, resume. En 1900 el club ya tenía 25 deportes federados, que aún conserva.La pista de patinaje sobre hielo.Gentileza GEBASin embargo, aclara Montesanto, “no todo fue color de rosas”. A la habitual rosca, peleas entre socios por el control del club, se les montaban las crisis económicas. “Pero el concepto fue siempre muy claro: el deporte hace a los hombres más fuertes”. Ese contagio hizo que GEBA se extendiera hacia otras provincias, como Mendoza, Tucumán, Santa Fe, Entre Ríos, Salta, Jujuy, Corrientes, y localidades como San Nicolás. “También se incorporaron clubes en Bolivia, Perú y Uruguay”, agrega. Todos con los distintivos colores del club, que son los colores argentinos.En paralelo, GEBA se nutría de una agenda cultural. Por ejemplo, Cándido López, el pintor de la guerra del Paraguay, hizo su primera exposición en la sede de Palermo. Sus cuadros están hoy en el Museo de Bellas Artes.La sala de lectura, una muestra de las inquietudes que abarcó el club desde sus inicios.Gentileza GEBALa era AldaoMontesanto no duda al afirmar que fue Ricardo Aldao el hombre más importante de la historia de GEBA. “El club que tenemos hoy fue construido por él, fue presidente desde 1906 hasta 1946, siempre por aclamación de los socios”, revela. Aldao fue el ideólogo de la deslumbrante sede San Martín, ubicada en Palermo, que colocaría al club en la primera plana del deporte nacional, atrayendo a figuras de todo el país y congregando a lo más destacado de la élite porteña. Tan importante fue Aldao que, incluso tras su retiro, vivió en las instalaciones del club como “inquilino” de honor.La “época dorada” de GEBA, durante la presidencia de Aldao.Gentileza GEBALa expansión estaba en curso. Según las estimaciones de la Comisión Directiva, el Campo Deportivo Maldonado era “insuficiente” para las actividades deportivas que no paraban de multiplicarse y el incesante crecimiento en la afluencia de socios. Entonces comenzó un ida y vuelta con el Gobierno Nacional para lograr la concesión de terrenos ganados al río, en la sección conocida como Gral. San Martín.Una vista aérea de la sede San Martín.Gentileza GEBAEn 1924 empezó la construcción de la llamada sede San Martín, una ambiciosa obra que estuvo a cargo del arquitecto J. Waldrop hijo y que no tenía antecedentes en la Argentina. El proyecto original contemplaba dos grandes hitos: el llamado “pabellón social”, una edificación señorial con un restaurante, gimnasio, vestuarios, baños, una pileta cubierta y capacidad para 10 mil asociados; y un gran estadio para 100 mil personas, que no llegó a construirse por falta de fondos.El imponente salón de la sede San Martín.Gentileza GEBAEn la edición de septiembre de 1929 de la revista “Nuestra Arquitectura”, se celebraba la iniciativa de GEBA e indicaba que Waldrop había logrado “una solución interesante a la arquitectura exterior, la que responde por sus características del Renacimiento. De cualquier parte que se observe la vista es agradable y armoniosa”. “El complemento de los jardines convenientemente delineados con sus canchas de tennis, pedanas al aire libre, ring de box, campo de juegos para niños, pista de patinaje y una pileta de natación, rodean al edificio en el que puede verse, sobre todo en los días festivos, un movimiento y una animación que ilustran bien el entusiasmo que en nuestro país existe por las cosas del sport”, relataba la revista, que no dudaba en calificar esta sede como “una de las más grandes obras que haya salido del taller de un arquitecto argentino”.Las canchas de tenis de la (entonces) flamante sede social.Gentileza GEBAEl 31 de diciembre de 1930 fue oficialmente inaugurado el que era entonces el predio deportivo más grande e importante de Sudamérica, con su Gran Salón de piso de mosaicos blancos y negros, las ornamentaciones de madera de petiribí y sus arañas de hierro forjado, todo engalanado con varios cuadros de los próceres de la patria. Su piso de roble de Eslavonia, sus columnas que se asemejan al palacio de Versailles y sus grandes ventanales con aplicaciones de madera aún intactas. No es casualidad, dice Montesanto, que -aunque tardíamente- la Ciudad de Buenos Aires haya reconocido a esta sede como Monumento Histórico Nacional.La sede San Martín hoy.Gentileza GEBA Franco SpinettaConforme a los criterios deConocé The Trust ProjectTemasGEBACiudad de Buenos AiresArquitecturaLugaresMás notas de Ciudad de Buenos Aires”Operación hacker”. Detuvieron a los autores de las múltiples amenazas de bomba en la ciudad y la provincia de Buenos AiresMás de 50 detenidos. Trapitos, revendedores y credenciales falsas, el lado B del show de Taylor SwiftCiudad. En qué consiste el proyecto para elevar el tren Sarmiento, la obra prioritaria de 2024

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En casas reales: Te mostramos 27 ejemplos para usar aberturas de hierro y vidrio repartido como cerramiento o divisor de ambientes

>LA NACION>Revista LivingUn recurso que marca tendencia porque resuelve problemas bien concretos: separa, protege, da sensación de amplitud y expande la luz.22 de octubre de 202306:44Lo vemos cada vez más seguido: es impresionante el efecto que causa la unión de materiales nobles como el vidrio y el hierro. Si la luz entra tamizada por cristales de colores o con texturas, el resultado es mágico. Aquí rescatamos ejemplos para sacar ideas.Desde la entradaComo el frente recibe sol buena parte del día, el patio de entrada es más que un lugar de paso. Calcáreos (Giacomozzi). Cerramiento (Herrería Lalanda). Daniel KarpLa paisajista y diseñadora de interiores Delfina Rossi quiso darle a su casa familiar el estilo rural que tanto le gusta pero con giros más actuales. El patio de entrada, con piso de calcáreos en damero gris y blanco, termina en el cerramiento de hierro y vidrio que revela el breve hall.Modernos y con más luzLas puertas que se esconden en la pared definen el acceso al living donde antes también estaba el comedorJavier PicernoEn un PH que había quedado antiguo, el recurso del vidrio repartido se usó en el acceso al living y en el ingreso al comedor diario para prolongar la entrada de luz.Para resguardar la vista desde el hall al comedor diario, el cerramiento empieza desde media altura.Javier PicernoHabilitar espacios“Hicimos varias modificaciones en la fachada para mejorar el uso del exterior. Por empezar, una pérgola, que le da un juego de volúmenes al contrafrente que caía abruptamente, además de darle lugar a la galería”, detalla el arquitecto Jorge Mazzinghi, del estudio Mazzinghi-Sánchez, a cargo de la reforma. Pero eso no es todo.Pompi GutniskyEl antiguo sector de parrilla, antes abierto, se transformó en una suerte de SUM, con nuevas aberturas de vidrio repartido que lo comunican con ambos jardines y que permiten usarlo todo el año.Con la misma luz, pero protegido, este espacio ahora se usa todo el año.Pompi GutniskyA la alturaLa lámpara colgante ‘Renata’ (Weplight) es la protagonista de todo el sector. La barra tiene tapa de petiribí (Ronda Arquitectura) y frente ciego.Gentileza Eugenia Hitce y May CavanaghAl principio, la arquitecta Magdalena Collazo, socia de Ronda Arq. evaluó la posibilidad de cerrar por completo la cocina, pero finalmente se inclinó por una estructura de vidrio repartido y hierro que la delimita dejando un vano abierto sobre la barra y un panel móvil para el acceso.Es una cocina con gran presencia: la barra oculta el movimiento diario, y los muebles laqueados oscuros tienen un estilo ‘de living’El cerramiento cuenta con un lateral fijo y, a la derecha, una puerta que abre hacia el living, el ambiente más amplio.Gentileza Eugenia Hitce y May CavanaghOtra oportunidadEn el comedor diario las paredes y el mueble son de kiri. Mesa de mármol y sillas ‘Thonet’ heredadas.Daniel KarpLos encuentros familiares y con amigos son un hábito en la casa de la diseñadora de interiores Jimena Becerra. Por eso, el cerramiento de hierro y vidrio repartido funciona como límite entre la cocina y el comedor diario con parrilla incluida porque también funciona como quincho. Ventajas: salen directo al jardín pero si el clima no acompaña, hasta el parrillero queda resguardado”En nuestra casa anterior teníamos un gran cerramiento de vidrio repartido, pero admito que se filtra el frío. Como nos encanta, mantuvimos el recurso, pero en una nueva versión” Jimena Becerra, diseñadora de interioresTransformación Aun con el recibimiento impactante del empapelado y la alfombra, Josefina Davel, socia del estudio de diseño interior Apatheia vio el potencial de este depto que estuvo siete años desocupado y que hoy es suyo. El comedor, en el centro de la casa, era el ambiente más oscuro. Para mejorar esa contra, conectó la cocina con el comedor con un cerramiento de vidrio.La silla de petiribí era de la abuela de Josefina. Flores naturales (Silvestre Estudio). Obras de la fotógrafa Felicitas Carneiro (arriba de la consola).Daniel KarpVencer la oscuridad“Las ‘peceras’, como llamo a los cerramientos de vidrio repartido, delimitan los espacios sutilmente y a la vez amplían el horizonte”, dice Ana Azzano, diseñadora de interiores a cargo de la reforma de una planta baja oscura en Belgrano. Para combatirla, tiró abajo las paredes que cerraban el escritorio y lo limitó con estas aberturas, para que se colara la luminosidad del living.Gracias a la transparencia del vidrio, la comunicación entre el escritorio y el living es fluida.Daniel KarpDe colecciónParte del ritual es ir buscando piezas originales en anticuarios, ferias o demoliciones.En esta ecléctica casa de San Isidro, los ventanales con marchos de vidrios de colores acompañan la transición entre el comedor y el living. También dan luz al vitreaux de Hernán Dompé.Como antes pero de hoyLeticia le dio a este ambiente una impronta industrial con paredes de ladrillo a la vista, chapa negra acanalada y ventanas de hierro con vidrios antiguos.Javier PicernoEn su casa, una de las pioneras del tradicional Tortugas Country Club, la diseñadora de interiores Leticia Rocco, construyó un gran salón de esparcimiento (con mesa de pool incluida), que durante el día funciona como showroom y estudio.Nuevos espaciosEPIJavier PicernoDurante los meses de aislamiento, Gabriela Mirada y su marido, el arquitecto Martín Drlje, coincidieron en la necesidad de generar un espacio destinado a los adolescentes de la familia. Con talento para el diseño y el interiorismo, construyeron este playroom detrás de la parrilla y utilizaron materiales tan actuales como eficientes: paredes de chapa ondulada y cerramientos de hierro y vidrio repartido con paños.Home officeUno de los cambios más notorios llegó un tiempo después de la mudanza: el living pasó de tener una pared ciega a conectarse visualmente con el espacio de trabajo. Daniel KarpEn el que era el cuarto del servicio, la diseñadora de interiores Rosario Carneiro armó un espacio de home office: con un cerramiento de vidrio y hierro repartido que lo conecta al living, es luminoso y está equipado siguiendo el mismo estilo del resto del depto.LoftLos vidrios colo ámbar y en el estilo de los antiguos Martele son una evocación a los conventillos de La BocaJavier PicernoEl divisor con estructura en perfiles doble T que van de piso a techo fue el recurso de la arquitecta Cecilia Fidanza para darle privacidad al dormitorio de este loft ubicado en el edificio de la ex fábrica textil de Alpargatas, en los límites de La Boca y Barracas.BienvenidaLa mística continúa desde el lado de adentro donde la enredadera sigue la forma de la arcada. El encanto comienza desde la entrada. Los vidrios de colores con sus texturas corrugadas les dan un aire vintage al portón y la puerta de esta casa, pero lo más importante es que garantizan la necesaria privacidad.IndustrialLos paños de la puerta, pintados sirvieron para estampar una declaración de principios. Blanco y negro, con toda la seguridad y la prolijidad que otorgan fue la combinación elegida por la diseñadora de interiores Victoria García Baltar. Adentro, cerramiento con vidrio transparente y dibujo geométrico define el área de la ducha y deja ver las paredes blancas con azulejos y molduras.A la vistaEl interior de esta casa proyectada por el arquitecto Alejo Fernández está organizado en torno a un patio interno sinuoso y circular. Las aberturas con líneas rectas respetan la doble altura y regalan vistas generosas tanto desde la planta baja como desde el entrepiso donde transcurre parte de la vida familiar.Moderar los colores oscuros“Equilibramos la intensidad del color negro imperante con muebles y revestimientos de madera, pisos de terrazo y grandes aberturas de hierro repartido. Estos elementos también le dan identidad a la casa”, dice Paula Muschietti de Estudio LODD. No fue algo al tun tun: si algo estaba decidido desde el principio, es que iba a darse el gusto de tener una casa negra por dentro y por fuera.Mesas de tronco quemado (Estudio LODD). Aparador con esterilla (Yūgen). El mueble está suspendido, amurado a la pared revestida, de piso a techo, con kiri enchapado en petiribí.Daniel KarpAperturaLas puertas de hierro y vidrio repartido ofrecen seguridad sin la rigidez de las rejas. Laura las pintó mezclando negro y marrón del lado de afuera, y en off white adentro.Daniel KarpEn la reforma integral del PH de Laura Wehle, el primer paso fue derribar paredes para generar un ambiente único. Luego, reemplazaron las ventanas pequeñas que daban a la calle por puertas de hierro y vidrio repartido, acordes a la escala de la planta.AdaptadoUna casa de 90 años se adaptó al estilo de vida de sus jóvenes habitantes. Daniel Karp“El living tenía solo una ventana chica, fuera de proporción respecto de las medidas del ambiente. En ese lugar, dispusimos el acceso principal al jardín, casi de piso a techo, una diferencia enorme”, cuenta arquitecta Milagros Imhoff, de IMQ Arquitectos.Vista al jardínPor suerte para todos, pero en especial para el parrillero, el quincho dejó de ser ese espacio alejado de la casa. Las paredes de vidrio repartido convierten al quincho en el refugio perfecto para estar al reparo de las bajas temperaturas mientras se contempla el jardín sin interrupciones.AmpliaciónEl living y el comedor se unifican gracias al piso original de parquet que fue rescatado e hidrolaqueado.Antes de la remodelación proyectada por la arquitecta Trinidad Reina, el comedor era un ambiente cerrado que se percibía angosto y sin luz. Como parte de su luminosa intervención, derribaron la pared. Gracias a la apertura y a la división con vidrio repartido, se pudo ampliar el área social con una sala de estar donde armó un pequeño living.A la vistaLas ventanas en 45 grados dan una visión tan amplia hacia el jardín que iluminan a pleno el ambiente.Con bueno ojo Déborah Neumann rescató los materiales valiosos de esta casa de estilo inglés de 1932: aberturas, pisos de pino tea, calcáreos y estos gloriosos vidrios de colores que usó para las aberturas del family.BerretinesEn el antepecho, una pequeña colección de plantas que recibe todo el sol que necesitan. Un ventanal hecho a medida y que colmara de luz la cocina en celeste pastel, fue el gran gusto que se dio para su casa Loli Clement. Antes, había recorrido muchos corralones de demolición en busca del modelo perfecto. Como no lo encontró decidió hacerlo desde cero, agregando paños verdes en las esquinas y masilla en los vidrios, al estilo antiguo.Aire frescoPara que entre aire fresco, pero no frío, dejaron una ventanita para ir espiando si ya es tiempo de salir a tomar unos mates.Una mezcla bien pensada mantuvo intactos los elementos entrañables de esta cocina de campo como el mesó central y trajo otros nuevos como los muebles de cocina, los artefactos en acero inoxidable o la generosa apertura que da una visión amplia del parque.El descansoCrease o no, estos dos ventanales fueron encontrados en la calle por el padre de la dueña de casa, la fotógrafa Anahí Bangueses Tomsig. Además de darle luz plena al cuarto principal, coronan la cama como un monumental respaldo y están en armonía con la esencia del resto de la casa, un PH reciclado por la arquitecta Eugenia Cides.Puros beneficios“La elección del vidrio repartido nos permitió resolver, en un mismo paquete, el tema de la seguridad: las aberturas son, al mismo tiempo, ventanas y rejas”, dicen Martín Linietsky, fotógrafo, y Melina Mezzini, artista y trabajadora social sobre este elemento que figuraba su lista de deseos desde que empezaron a armar el proyecto con el arquitecto Fernando Manzone.Ropa de cama (Lote Propio). Canasto de mimbre (House of Gringa).Javier PicernoCaja transparenteMesa y estantería (Antigüedades González). Lámparas galponeras (Orlando Deco). Estructura de hierro (Javier Belmonte). Cajonera con verduras (Tiendas Cocoa).Javier PicernoA continuación de la cocina, el patio cerrado con paredes y techo transparente es el lugar ideal para pasar desde el desayuno hasta las últimas luces del día. La diseñadora de interiores Gaby Orlando le dio un aire cálido con plantas colgantes, estanterías antiguas y un convocante mesón.En lo altoSobre el piso y las diagonales colocaron decks que se usan como respaldo y reposera y además absorben parte del calor.Metal, vidrio y madera son los tres elementos usados para armar esta colorida terraza de pocos metros, exactamente 38 m2 en un pulmón de manzana. Al atardecer, los vidrios de colores crean combinaciones únicas en el interior. Para atenuar el calor que entra por el techo, el arquitecto Ramiro Gallardo se aseguró una buena circulación de aire con seis ventanas y un toldo corredizo. Por seguridad el vidrio es laminado: soporta peso y golpes. LA NACIONSeguí leyendoEn San Isidro. Un “loft con jardín” de hormigón y vidrio repartido que cumplió todas las fantasías de sus dueñosEn Banfield. Volvió a la casa de su infancia, la renovó con espacios integrados y le dio el estilo de un loft neoyorquinoEn Núñez. Un PH centenario resurgió con vista abierta al patio, diseño actual y una terraza de películaConforme a los criterios deConocé The Trust ProjectTemasLifestyleIdeas LivingDecoraciónInspiraciónReformasMás notas de Ideas LivingDatos imperdibles. Dónde se hacen azulejos y mosaicos calcáreos a pedido para crear ambientes únicos aun con pocas piezasIdeas para copiar. Con un mural impactante sobre una puerta corrediza, este monoambiente pasó de ser estándar a ultra personalEn 40m2. Un monoambiente comodísimo y luminoso gracias a una división semitransparente y un aparador de punta a punta

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