Categories
General

Un fuerte terremoto en Nueva Zelanda enciende la alarma por un tsunami

Un terremoto de magnitud 7,3 en la escala de Richter se registró en la madrugada de Nueva Zelanda a 238 kilómetros de la costa de Gisborne. El episodio disparó alarmas de un posible tsunami, y a los residente de la zona se les indicó que se alejaran de la costa y se refugiaran en tierras más altas.
“Sobre la base de los parámetros preliminares del terremoto, son posibles olas de tsunami peligrosas para las costas situadas dentro de los 300 kilómetros del epicentro del terremoto”, dijo el Pacific Tsunami Warning Center con sede en Hawaii.La información fue dada a conocer por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés). El epicentro, con una profundidad de 10 kilómetros, fue determinado inicialmente en 37,8 grados de latitud sur y 179,5 grados de longitud oeste.Noticia en desarrollo

.st0

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

Nueva ZelandaÚltimas Noticias

COMENTARIOS CERRADOS POR PROBLEMAS TÉCNICOS.
ESTAMOS TRABAJANDO PARA REACTIVARLOS EN BREVE.

.st0

Comentarios

Comentar las notas de Clarín es exclusivo para suscriptores.

Suscribite para comentar
Ya tengo suscripción

Clarín
Para comentar debés activar tu cuenta haciendo clic en el e-mail que te enviamos a la casilla
¿No encontraste el e-mail? Hace clic acá y te lo volvemos a enviar.

Ya la active

Cancelar

Clarín
Para comentar nuestras notas por favor completá los siguientes datos.

Nombre

Apellido

Guardar

Cancelar

Fuente

Categories
General

Londres fue invadida por millones de ratas debido a la pandemia

Las estrictas medidas de confinamiento en Londres han causado un aumento en la actividad de las ratas en la ciudad según revela la Asociación Británica de Control de Plagas (BPCA).
La Asociación, que representa a 700 cazadores de ratas en todo el país, dijo a la BBC ​​que sus miembros informaron un aumento del 51% en la actividad de roedores durante la primera contingencia y un aumento del 78% en noviembre.Aún no han calculado las cifras para el tercer encierro que comenzó en enero, pero dicen que la evidencia muestra que los avistamientos de ratas han aumentado nuevamente.

Aunque no se pueda creer esta rata gigante fue cazada en Londres.

Esto es un problema de salud pública con el cual muchos londinenses tienen que luchar por cuenta propia, ya que la ciudad no tiene un plan general de control de ratas.Según los controladores de plagas, el cierre de muchos restaurantes obligó a las ratas a migrar a áreas más residenciales en busca de comida.Al pasar más tiempo en sus casas, las familias producen más basura, algo que está atrayendo a las ratas a las viviendas suburbanas.

Hasta el famoso artista Banksy alerta del problema pintando ratas en el subte de Londres.

Las ratas se vuelven más seguras a medida que tienen menos personas alrededor. En general, también están aumentando de tamaño y no es raro encontrar ratas que miden hasta 40 cm. Esto significa que se tiene que usar trampas más fuertes y más veneno. Las estimaciones varían en cuanto a cuántas ratas hay en Londres. Se dice que son 20 millones pero la pandemia habría permitido que se reprodujeran 30 millones de ratas más.Una única pareja de ratas puede procrear 1.250 nuevos animales en un año.Los eliminadores de plagas recomiendan a la gente que los desperdicios de alimentos se eliminen correctamente. Las salidas de aire y otros puntos de entrada a una casa deben sellarse con malla de acero y las grietas deben rellenarse.

Mirá también

Mirá también

Aquellos días en que Pepsi tuvo la sexta flota militar más grande del mundo

Mirá también

Mirá también

El antes y el después de una joven ex adicta al crack y la heroína

GML

.st0

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

PlagasLondresPandemiaViste

COMENTARIOS CERRADOS POR PROBLEMAS TÉCNICOS.
ESTAMOS TRABAJANDO PARA REACTIVARLOS EN BREVE.

.st0

Comentarios

Comentar las notas de Clarín es exclusivo para suscriptores.

Suscribite para comentar
Ya tengo suscripción

Clarín
Para comentar debés activar tu cuenta haciendo clic en el e-mail que te enviamos a la casilla
¿No encontraste el e-mail? Hace clic acá y te lo volvemos a enviar.

Ya la active

Cancelar

Clarín
Para comentar nuestras notas por favor completá los siguientes datos.

Nombre

Apellido

Guardar

Cancelar

Fuente

Categories
General

Coronavirus: por qué faltan vacunas y la trastienda de las negociaciones fallidas con Pfizer

El pasado 19 de febrero, al quedar expuesta ante la mirada de todos los argentinos, se produjo la implosión de una cultura que ya no se sostiene fuera del territorio donde prevalece el kirchnerismo.Se trata de una cultura integrada por una concepción moral que considera a la virtud y al mérito como algo negativo, como lo ha dicho expresamente el propio presidente, y que valora como algo positivo la transgresión de las reglas por medio del atajo, la ventaja indebida y la mentira, como se ha visto en la actitud de tantos funcionarios y dirigentes kirchneristas que no terminan de comprender por qué tanto escándalo, si lo que hicieron con las vacunas es algo que hacen todos los días con infinidad de otras cuestiones relacionadas con la administración de los bienes del Estado.Fuera de ese espacio, el espectáculo que presenció la sociedad a partir de las declaraciones de Horacio Verbitsky, con la aparición de un vacunatorio VIP dentro del propio Ministerio de Salud, transgrediendo todas las normas que ha dictado el propio Ministerio, con los privilegiados que eran llevados en combis o que iban por sus medios al Hospital Posadas y otros casos que siguen revelándose, ha generado una gran indignación.La reacción del gobierno fue ambigua e incluso contradictoria, porque el rápido desplazamiento del Ministro no fue seguido de un reconocimiento o autocrítica por lo sucedido, sino de intentos de justificación inverosímiles e inaceptables.Pero el problema de fondo no es la alteración en la cola de las vacunas, como lo pretende minimizar el presidente, sino la falta de vacunas. Eso es lo que ha desatado esta lucha vergonzosa entre argentinos, que siguen ganando los privilegiados de siempre, sobre todo a partir de la Resolución 712/2021 del Ministerio de Salud, que pretende legalizar el Vacunatorio VIP y blindar a los aprovechadores.Hoy tenemos 1.800.000 de dosis para todo el país y acaban de llegar, finalmente, poco más de 900.000 dosis de Sinopharm, que fueron a buscar a China, cuando a esta altura ya deberían haber llegado las 10.000.000 de tratamientos de la Sputnik-V y tendríamos que estar por recibir en marzo 5.000.000 de tratamientos más de Sputnik-V y empezar a recibir las 11.000.000 de vacunas de AstraZeneca. Suministros pactados, que no se han cumplido y no tenemos herramientas para forzar su cumplimiento.¿Y por qué se ha llegado a esta situación? Es la pregunta que se hacen muchos periodistas, comunicadores y el público en general.Para hallar una respuesta a esa pregunta hay que remontarse a julio del año pasado, o quizás más atrás en el tiempo, y revisar una serie de decisiones tomadas por el entonces Ministro de Salud, repasar algunos viajes y visitas recibidas en esa y otras áreas del Gobierno y releer las declaraciones de dirigentes y funcionarios, publicadas en los medios de comunicación.Conviene empezar recordando que, desde un principio, todas las expectativas del Ministerio de Salud estaban centradas en la producción de la vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford en convenio con la farmacéutica AstraZeneca.Se había llegado a un acuerdo para producir en nuestro país entre 150 y 250 millones de esas vacunas para distribuirlas en América Latina, con excepción de Brasil, que tendría su propia producción. Estas vacunas serían producidas en el laboratorio mAbxience, instalado hacía poco tiempo en la Provincia de Buenos Aires, de propiedad del empresario Hugo Sigman, dueño del grupo Insud y estrechamente ligado al presidente, al Ministro de Salud y al Gobernador de Tucumán.En esa planta de mAbxience, en Garín, se presentó en sociedad el presidente Alberto Fernández, al inicio de su gobierno, cuando nadie imaginaba una pandemia.En Brasil, en cambio, las vacunas serían producidas por el laboratorio público Bio-Manguinhos de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), Institución de la administración pública federal dependiente del Ministerio de Salud del Brasil.El acuerdo por la vacuna de Oxford-AstraZeneca contemplaba el envío de la producción de mAbxience a México, a una planta de la empresa Liomont, que se encargaría de distribuir el granel del principio activo en dosis individuales, forma en la que volvería a nuestro país para inmunizar a la población. Aclaro desde ya que la primera parte se cumplió y que el envasado se encuentra demorado en México por una dificultad para conseguir insumos para el embotellamiento.Otro actor importante del trato sería la Fundación del empresario mexicano Carlos Slim, que financiaría toda la primera parte del proyecto, hasta que la vacuna fuese aprobada. Y un aspecto que no puede soslayarse es el precio al que saldría esa vacuna, estimado en alrededor de 4 dólares por unidad, porque la Universidad de Oxford y AstraZeneca anunciaron que suscribirían los convenios de suministro con cláusulas non profit (sin ánimo de lucro).Con esto parecía estar resuelto el problema de la provisión de vacunas pero, por si algo fallaba, también se decidió colaborar con el desarrollo de la vacuna de Pfizer.El 10 de Julio de 2020, el presidente Alberto Fernández recibió en la residencia de Olivos al gerente general de la compañía farmacéutica Pfizer, Nicolás Vaquer, y al director científico de la Fundación INFANT, Fernando Polack, quienes le informaron que Argentina había sido seleccionada para llevar adelante una de las fases de prueba para su vacuna contra el COVID-19.Como había llegado a mi conocimiento un memo del Hospital Militar Central (fechado 161140JUL20) relacionado con la Prueba Fase 3 de la vacuna del laboratorio Pfizer, en el que se ordenaba toda clase de apoyos, que iban desde la provisión de 140 sillas, 80 pupitres, 10 equipos de comunicaciones VHF-Handie, reforzar el sistema de seguridad con equipos de guardia rotativos y hasta el reclutamiento de 3.500 voluntarios, integrantes de la Fuerza, para participar de la investigación, aproveché la única oportunidad en que el Señor Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación se dignó a presentarse ante la H. Cámara de Diputados y le pregunté si se había firmado un convenio y si se tomaron las previsiones del caso para -tratándose del Ejército – garantizar la espontaneidad del voluntariado.El Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, me respondió tajante que el Estado argentino no tenía nada que ver con eso, que era un convenio entre privados. Eso fue a las 18 horas, aproximadamente, del día 30 de julio. A las 10 de la mañana del día siguiente aparecían en todos los medios el Director del Hospital Militar suscribiendo un convenio con el Dr. Fernando Polack.Nunca pensé que el Jefe de Gabinete faltara conscientemente a la verdad, simplemente creo que no ha sido informado en forma oportuna y adecuada sobre las vicisitudes del proceso de adquisición de las vacunas.El presidente y el ex Ministro de Salud entendieron, y así lo comunicaron, que gracias a esta colaboración, nuestro país tendría una “preferencia” para el acceso a las vacunas producidas por Pfizer.Quizás se trató de una visión ingenua o que en ese momento todavía no se advertía adecuadamente la dimensión que tomaría la carrera mundial por el aprovisionamiento de las vacunas, pero esa tranquilidad de creer que tenían el tema resuelto duró muy poco.En ese contexto, el día 29 de Septiembre el oficialismo presentó un proyecto en la Cámara de Diputados, con la firma del diputado Pablo Yedlin, Presidente de la Comisión de Acción Social y Salud Pública, para dotar de herramientas al Gobierno en la negociación con los proveedores de vacunas, de modo que pudieran incluirse en los contratos cláusulas de indemnidad, confidencialidad y prórrogas de jurisdicción.Se nos pidió la máxima celeridad y se nos explicó que había una fuerte competencia, que los proveedores estaban en una posición de fuerza porque producían un bien altamente demandado y que, si no nos apurábamos a reservar, nos podríamos quedar sin vacunas para este 2021.A pesar de lo delicado que significaba en ese momento para la oposición acompañar semejante pedido, por los prejuicios y resquemores que movilizaba, nos pusimos a trabajar en busca de los consensos necesarios y en 48 horas se obtuvo la aprobación del dictamen, que al poco tiempo se convirtió en la Ley Nº 27.573.El ex Ministro de Salud, Dr. Ginés González García, cuando, después de todo un año de pandemia, se presentó ante la Comisión de Acción Social y Salud Pública de la Cámara de Diputados, reconoció expresamente que esa ley se había pedido para hacer posible la compra de la vacuna de Pfizer.Sin embargo, a pesar de haberse sancionado la Ley, la negociación con Pfizer fracasó. El por qué no es un misterio, toda la información es pública. Sólo se trata de seguir los hechos del modo en que fueron sucediendo.En esta carrera entre los laboratorios, Pfizer tuvo apoyos del Gobierno pero todo indica que también tuvo adversarios, aunque no se dejarían ver.Mientras Hugo Sigman, el sospechoso natural, desmentía públicamente acusaciones por supuesto lobby para que la Argentina no cerrara el acuerdo con Pfizer, la trama se hace más interesante porque aparecen obstáculos que reconocen otro origen.El 30 de diciembre, Horacio Verbitsky publicó en su blog “El Cohete a la Luna” un artículo titulado “Quién vacuna a quién”, tratando de cargar las culpas del fracaso de la negociación con Pfizer sobre la diputada de Juntos por el Cambio, Graciela Ocaña, por haber hecho incorporar en la Ley 27.573 la palabra “negligencia”, que los representantes de Pfizer no quisieron aceptar.Pero no era cierto lo que decía Verbitsky, no fue Graciela Ocaña sino la diputada del Frente de Todos, Cecilia Moreau, quien introdujo esa modificación, durante el cuarto intermedio de la reunión de la Comisión de Acción Social y Salud Pública del día 30 de septiembre, que terminó aprobando el dictamen el 1º de Octubre. Es decir, ese agregado lo propuso el kirchnerismo, no la oposición.Aclaro, además, que el oficialismo nunca nos propuso modificar la ley para sacar esa palabra que obstaculizaba el acuerdo con Pfizer.Evidentemente, Verbitsky trataba de distraer la mirada de quienes se preguntaban por qué la Argentina no había podido firmar un convenio con Pfizer, que sí pudieron firmar otros 66 países.La palabra negligencia (la omisión de un deber de cuidado) abre un nivel de responsabilidad mucho más amplio que el obrar fraudulento o malicioso que estaban dispuestos a asumir los representantes de Pfizer.Por supuesto que, en una situación de normalidad, no resultaría aceptable que una parte pretendiera eximirse de responsabilidad por su eventual propia negligencia en el cumplimiento de un contrato, pero esta no es una situación de normalidad.Como decíamos y como explicaba el propio oficialismo, los laboratorios estaban y siguen estando en una posición de fuerza porque ofrecen el producto que todo el mundo necesita y la urgencia con la que se lo necesita les impide tomarse los tiempos habituales. Se ve que así lo entendieron otros 66 países. Acá no.Acá nos enteramos que el 17 de octubre, la entonces Secretaria de Acceso a la Salud y actual Ministra de Salud, Dra. Carla Vizzotti, había viajado a Rusia, invitada por el señor Kirill Dmitriev, director ejecutivo del Fondo de Inversión Directa de Rusia. Se supo también que fue con la asesora presidencial, Cecilia Nicolini, con Raquel Méndez, esposa del Ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Gollán y que con ellas viajó, además, una dirigente de Santa Cruz, de apellido De Dios.El 29 de Octubre de 2020, la Vicepresidenta Cristina Fernández recibió en su despacho del Senado al embajador de la Federación Rusa Dmitry Feoktistov. En la reunión estuvo también presente el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta, Jorge Taiana.El 7 de noviembre de 2020, se produjo una conversación telefónica de 45 minutos entre Alberto Fernández y Vladimir Putin en la que ambos mandatarios terminaron de cerrar el acuerdo para la compra de las vacunas Sputnik V y también para reactivar los acuerdos estratégicos de inversiones firmados en 2015 entre la entonces Presidenta Cristina Fernández y Vladimir Putin.El 9 de diciembre de 2020, la República Argentina firmó el convenio con Limited Liability Company “Human Vaccine”, entidad legal inscripta en Moscú y constituida como Sociedad de Responsabilidad Limitada conforme a las leyes de la Federación Rusa, para el suministro de diez millones de tratamientos (de dos dosis cada uno) de la vacuna Sputnik V que debería completarse durante el mes de febrero de 2021.Se pactó también una “obligación no vinculante” (sic) para el suministro de cinco millones de tratamientos más, que serían entregados durante el mes de marzo de 2021, pero sujeto a confirmación del vendedor.En realidad, así es todo ese contrato para el suministro de la Sputnik V, condicionado a la disponibilidad, como si desde un comienzo los vendedores hubiesen sabido que tendrían serias dificultades para cumplir con los compromisos que estaban asumiendo.El 12 de diciembre de 2020, se produce el segundo viaje a Rusia de Carla Vizzotti. Regresa el 23 de diciembre afirmando: “Estamos volviendo de Rusia para iniciar la vacunación más importante de Argentina”.El mismo día, el ministro de Economía, Martín Guzmán, recibió en su despacho al embajador ruso Dmitry Feoktistov.El 20 de diciembre de 2020, consultado específicamente sobre la vacuna rusa Sputnik V, por la agencia oficial Telam, el Ministro de Salud dijo que Rusia tiene una trayectoria científica “muy importante” y que en estos temas “hay algo de conflicto geopolítico y guerra comercial, como fue inicialmente con lo de la alergia con la vacuna de AstraZeneca. Se mezcla todo.”El 31 de enero de 2021, Cecilia Nicolini, asesora de Alberto Fernandez, aparece diciendo en el Cohete a la Luna: “Argentina fue pionera en la relación con Rusia y como nosotros viajamos para tener de primera mano la información, la hemos intercambiado. En ese sentido, el Presidente se comunicó con varios mandatarios, con Arce de Bolivia, por ejemplo. Efectivamente, los acercamos para que pudieran firmar el contrato y por eso han recibido 10.000 dosis de cada componente. (…) También habló con Lacalle Pou, de Uruguay, y con López Obrador, de México. Incluso tuvimos una videoconferencia y los contactamos con el Fondo.”El mismo día, la Vicepresidenta Cristina Fernández eligió como embajador en Moscú a un ex funcionario que estuvo procesado por el Memorándum con Irán. Se trata de Eduardo Zuain, ex vicecanciller de Timerman, que le responde directamente.El 2 de febrero, Zuain le decía a Página 12 que la posibilidad de fabricar los diferentes tipos de vacunas anticoronavirus en nuestro país “es una aspiración personal y a la vez es un objetivo del Gobierno”.Días después, afirmó Zuain en una entrevista al medio ruso Sputnik, que “Argentina es una de las puertas de entrada de Rusia en América Latina” y destacó la necesidad de retomar el acuerdo de Asociación Estratégica Integral firmado durante la visita de Cristina Fernández a Rusia en 2015.Evidentemente, la relación que se pretende relanzar, tiene más que ver con la obra pública que con el intercambio comercial. La balanza comercial entre Rusia y Argentina tiene exportaciones por 650 millones de dólares e importaciones por 250 millones. En cambio, la agenda que se pretende remontar contempla los intereses rusos por la construcción de una central nuclear, la represa de Chihuido I que está valuada en u$s 2.250 millones, el tren Vaca Muerta-Bahía Blanca, el litio ubicado en el norte del país, considerado como el “oro o petróleo blanco argentino”, posibles acuerdos por Vaca Muerta y la intención de Moscú de intensificar el trabajo aeroespacial a través de satélites, entre otros.Y luego de la salida del ex Ministro Ginés González García, este viernes, nos enteramos que el laboratorio Richmond, de propiedad del empresario kirchnerista Marcelo Figueiras, ha firmado un memorándum de entendimiento para producir la vacuna rusa Sputnik V en su planta de Pilar, activando de ese modo una cláusula de transferencia de tecnología prevista en el contrato de suministro firmado el 9 de diciembre de 2020.Si hubiésemos tenido a partir de enero una cantidad de vacunas razonable, toda esta situación quizás no habría trascendido o si trascendía la repercusión probablemente hubiese sido otra.La desesperación de ver que en otros países se desmoronan las cifras de contagios y muertes diarias por efecto de la vacunación, mientras que en nuestro país seguimos con altas cifras de contagiados y muertos agravó el escenario y, por esta falta de vacunas, se generó una vergonzosa pelea por vacunarse entre argentinos privilegiados y no privilegiados.Como puede observarse, para entender lo que pasó y por qué llegamos a este punto, no es necesario utilizar adjetivos ni levantar la voz, sino buscar y mostrar cómo fue que sucedieron los hechos.En un principio se apostó todo a la vacuna de AstraZeneca y se pusieron algunas fichas a la vacuna de Pfizer, pero AstraZeneca tuvo problemas que la retrasaron y aparecieron intereses que dejaron afuera a Pfizer.De modo que, no tuvimos más alternativa que depender de quienes patrocinaron el acuerdo con los rusos para adquirir la vacuna Sputnik V, que vendrían a ser los mismos que desplazaron a Pfizer.El problema fue que de los 20.000.000 de dosis, cuyo arribo debía completarse el 28 de febrero, llegaron sólo 1.220.000. El 27 de enero de 2021, Kirill Dmitriev, ya había anunciado que “podría haber demoras” en la producción y en una entrevista al canal de noticias estadounidense CNBC, sostuvo que el mundo debe empezar a tener “expectativas realistas” con respecto al tiempo que lleva el masivo proceso de producción y distribución de vacunas.Por eso es que nos están faltando las vacunas. Lo que en determinado momento pasó a orientar este proceso se separó de lo epidemiológico. Ni era por la soberanía sanitaria, ni tampoco para dotar de vacunas socialistas a la épica inmunizadora de los jóvenes camporistas en el conurbano bonaerense.Siempre las conclusiones de estos análisis decepcionan a los románticos.

.st0

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

Coronavirus En ArgentinaVacunaciónPfizer

COMENTARIOS CERRADOS POR PROBLEMAS TÉCNICOS.
ESTAMOS TRABAJANDO PARA REACTIVARLOS EN BREVE.

.st0

Comentarios

Comentar las notas de Clarín es exclusivo para suscriptores.

Suscribite para comentar
Ya tengo suscripción

Clarín
Para comentar debés activar tu cuenta haciendo clic en el e-mail que te enviamos a la casilla
¿No encontraste el e-mail? Hace clic acá y te lo volvemos a enviar.

Ya la active

Cancelar

Clarín
Para comentar nuestras notas por favor completá los siguientes datos.

Nombre

Apellido

Guardar

Cancelar

Fuente

Categories
General

Coronavirus: por qué faltan vacunas y la trastienda de las negociaciones fallidas con Pfizer

El pasado 19 de febrero, al quedar expuesta ante la mirada de todos los argentinos, se produjo la implosión de una cultura que ya no se sostiene fuera del territorio donde prevalece el kirchnerismo.Se trata de una cultura integrada por una concepción moral que considera a la virtud y al mérito como algo negativo, como lo ha dicho expresamente el propio presidente, y que valora como algo positivo la transgresión de las reglas por medio del atajo, la ventaja indebida y la mentira, como se ha visto en la actitud de tantos funcionarios y dirigentes kirchneristas que no terminan de comprender por qué tanto escándalo, si lo que hicieron con las vacunas es algo que hacen todos los días con infinidad de otras cuestiones relacionadas con la administración de los bienes del Estado.Fuera de ese espacio, el espectáculo que presenció la sociedad a partir de las declaraciones de Horacio Verbitsky, con la aparición de un vacunatorio VIP dentro del propio Ministerio de Salud, transgrediendo todas las normas que ha dictado el propio Ministerio, con los privilegiados que eran llevados en combis o que iban por sus medios al Hospital Posadas y otros casos que siguen revelándose, ha generado una gran indignación.La reacción del gobierno fue ambigua e incluso contradictoria, porque el rápido desplazamiento del Ministro no fue seguido de un reconocimiento o autocrítica por lo sucedido, sino de intentos de justificación inverosímiles e inaceptables.Pero el problema de fondo no es la alteración en la cola de las vacunas, como lo pretende minimizar el presidente, sino la falta de vacunas. Eso es lo que ha desatado esta lucha vergonzosa entre argentinos, que siguen ganando los privilegiados de siempre, sobre todo a partir de la Resolución 712/2021 del Ministerio de Salud, que pretende legalizar el Vacunatorio VIP y blindar a los aprovechadores.Hoy tenemos 1.800.000 de dosis para todo el país y acaban de llegar, finalmente, poco más de 900.000 dosis de Sinopharm, que fueron a buscar a China, cuando a esta altura ya deberían haber llegado las 10.000.000 de tratamientos de la Sputnik-V y tendríamos que estar por recibir en marzo 5.000.000 de tratamientos más de Sputnik-V y empezar a recibir las 11.000.000 de vacunas de AstraZeneca. Suministros pactados, que no se han cumplido y no tenemos herramientas para forzar su cumplimiento.¿Y por qué se ha llegado a esta situación? Es la pregunta que se hacen muchos periodistas, comunicadores y el público en general.Para hallar una respuesta a esa pregunta hay que remontarse a julio del año pasado, o quizás más atrás en el tiempo, y revisar una serie de decisiones tomadas por el entonces Ministro de Salud, repasar algunos viajes y visitas recibidas en esa y otras áreas del Gobierno y releer las declaraciones de dirigentes y funcionarios, publicadas en los medios de comunicación.Conviene empezar recordando que, desde un principio, todas las expectativas del Ministerio de Salud estaban centradas en la producción de la vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford en convenio con la farmacéutica AstraZeneca.Se había llegado a un acuerdo para producir en nuestro país entre 150 y 250 millones de esas vacunas para distribuirlas en América Latina, con excepción de Brasil, que tendría su propia producción. Estas vacunas serían producidas en el laboratorio mAbxience, instalado hacía poco tiempo en la Provincia de Buenos Aires, de propiedad del empresario Hugo Sigman, dueño del grupo Insud y estrechamente ligado al presidente, al Ministro de Salud y al Gobernador de Tucumán.En esa planta de mAbxience, en Garín, se presentó en sociedad el presidente Alberto Fernández, al inicio de su gobierno, cuando nadie imaginaba una pandemia.En Brasil, en cambio, las vacunas serían producidas por el laboratorio público Bio-Manguinhos de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), Institución de la administración pública federal dependiente del Ministerio de Salud del Brasil.El acuerdo por la vacuna de Oxford-AstraZeneca contemplaba el envío de la producción de mAbxience a México, a una planta de la empresa Liomont, que se encargaría de distribuir el granel del principio activo en dosis individuales, forma en la que volvería a nuestro país para inmunizar a la población. Aclaro desde ya que la primera parte se cumplió y que el envasado se encuentra demorado en México por una dificultad para conseguir insumos para el embotellamiento.Otro actor importante del trato sería la Fundación del empresario mexicano Carlos Slim, que financiaría toda la primera parte del proyecto, hasta que la vacuna fuese aprobada. Y un aspecto que no puede soslayarse es el precio al que saldría esa vacuna, estimado en alrededor de 4 dólares por unidad, porque la Universidad de Oxford y AstraZeneca anunciaron que suscribirían los convenios de suministro con cláusulas non profit (sin ánimo de lucro).Con esto parecía estar resuelto el problema de la provisión de vacunas pero, por si algo fallaba, también se decidió colaborar con el desarrollo de la vacuna de Pfizer.El 10 de Julio de 2020, el presidente Alberto Fernández recibió en la residencia de Olivos al gerente general de la compañía farmacéutica Pfizer, Nicolás Vaquer, y al director científico de la Fundación INFANT, Fernando Polack, quienes le informaron que Argentina había sido seleccionada para llevar adelante una de las fases de prueba para su vacuna contra el COVID-19.Como había llegado a mi conocimiento un memo del Hospital Militar Central (fechado 161140JUL20) relacionado con la Prueba Fase 3 de la vacuna del laboratorio Pfizer, en el que se ordenaba toda clase de apoyos, que iban desde la provisión de 140 sillas, 80 pupitres, 10 equipos de comunicaciones VHF-Handie, reforzar el sistema de seguridad con equipos de guardia rotativos y hasta el reclutamiento de 3.500 voluntarios, integrantes de la Fuerza, para participar de la investigación, aproveché la única oportunidad en que el Señor Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación se dignó a presentarse ante la H. Cámara de Diputados y le pregunté si se había firmado un convenio y si se tomaron las previsiones del caso para -tratándose del Ejército – garantizar la espontaneidad del voluntariado.El Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, me respondió tajante que el Estado argentino no tenía nada que ver con eso, que era un convenio entre privados. Eso fue a las 18 horas, aproximadamente, del día 30 de julio. A las 10 de la mañana del día siguiente aparecían en todos los medios el Director del Hospital Militar suscribiendo un convenio con el Dr. Fernando Polack.Nunca pensé que el Jefe de Gabinete faltara conscientemente a la verdad, simplemente creo que no ha sido informado en forma oportuna y adecuada sobre las vicisitudes del proceso de adquisición de las vacunas.El presidente y el ex Ministro de Salud entendieron, y así lo comunicaron, que gracias a esta colaboración, nuestro país tendría una “preferencia” para el acceso a las vacunas producidas por Pfizer.Quizás se trató de una visión ingenua o que en ese momento todavía no se advertía adecuadamente la dimensión que tomaría la carrera mundial por el aprovisionamiento de las vacunas, pero esa tranquilidad de creer que tenían el tema resuelto duró muy poco.En ese contexto, el día 29 de Septiembre el oficialismo presentó un proyecto en la Cámara de Diputados, con la firma del diputado Pablo Yedlin, Presidente de la Comisión de Acción Social y Salud Pública, para dotar de herramientas al Gobierno en la negociación con los proveedores de vacunas, de modo que pudieran incluirse en los contratos cláusulas de indemnidad, confidencialidad y prórrogas de jurisdicción.Se nos pidió la máxima celeridad y se nos explicó que había una fuerte competencia, que los proveedores estaban en una posición de fuerza porque producían un bien altamente demandado y que, si no nos apurábamos a reservar, nos podríamos quedar sin vacunas para este 2021.A pesar de lo delicado que significaba en ese momento para la oposición acompañar semejante pedido, por los prejuicios y resquemores que movilizaba, nos pusimos a trabajar en busca de los consensos necesarios y en 48 horas se obtuvo la aprobación del dictamen, que al poco tiempo se convirtió en la Ley Nº 27.573.El ex Ministro de Salud, Dr. Ginés González García, cuando, después de todo un año de pandemia, se presentó ante la Comisión de Acción Social y Salud Pública de la Cámara de Diputados, reconoció expresamente que esa ley se había pedido para hacer posible la compra de la vacuna de Pfizer.Sin embargo, a pesar de haberse sancionado la Ley, la negociación con Pfizer fracasó. El por qué no es un misterio, toda la información es pública. Sólo se trata de seguir los hechos del modo en que fueron sucediendo.En esta carrera entre los laboratorios, Pfizer tuvo apoyos del Gobierno pero todo indica que también tuvo adversarios, aunque no se dejarían ver.Mientras Hugo Sigman, el sospechoso natural, desmentía públicamente acusaciones por supuesto lobby para que la Argentina no cerrara el acuerdo con Pfizer, la trama se hace más interesante porque aparecen obstáculos que reconocen otro origen.El 30 de diciembre, Horacio Verbitsky publicó en su blog “El Cohete a la Luna” un artículo titulado “Quién vacuna a quién”, tratando de cargar las culpas del fracaso de la negociación con Pfizer sobre la diputada de Juntos por el Cambio, Graciela Ocaña, por haber hecho incorporar en la Ley 27.573 la palabra “negligencia”, que los representantes de Pfizer no quisieron aceptar.Pero no era cierto lo que decía Verbitsky, no fue Graciela Ocaña sino la diputada del Frente de Todos, Cecilia Moreau, quien introdujo esa modificación, durante el cuarto intermedio de la reunión de la Comisión de Acción Social y Salud Pública del día 30 de septiembre, que terminó aprobando el dictamen el 1º de Octubre. Es decir, ese agregado lo propuso el kirchnerismo, no la oposición.Aclaro, además, que el oficialismo nunca nos propuso modificar la ley para sacar esa palabra que obstaculizaba el acuerdo con Pfizer.Evidentemente, Verbitsky trataba de distraer la mirada de quienes se preguntaban por qué la Argentina no había podido firmar un convenio con Pfizer, que sí pudieron firmar otros 66 países.La palabra negligencia (la omisión de un deber de cuidado) abre un nivel de responsabilidad mucho más amplio que el obrar fraudulento o malicioso que estaban dispuestos a asumir los representantes de Pfizer.Por supuesto que, en una situación de normalidad, no resultaría aceptable que una parte pretendiera eximirse de responsabilidad por su eventual propia negligencia en el cumplimiento de un contrato, pero esta no es una situación de normalidad.Como decíamos y como explicaba el propio oficialismo, los laboratorios estaban y siguen estando en una posición de fuerza porque ofrecen el producto que todo el mundo necesita y la urgencia con la que se lo necesita les impide tomarse los tiempos habituales. Se ve que así lo entendieron otros 66 países. Acá no.Acá nos enteramos que el 17 de octubre, la entonces Secretaria de Acceso a la Salud y actual Ministra de Salud, Dra. Carla Vizzotti, había viajado a Rusia, invitada por el señor Kirill Dmitriev, director ejecutivo del Fondo de Inversión Directa de Rusia. Se supo también que fue con la asesora presidencial, Cecilia Nicolini, con Raquel Méndez, esposa del Ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Gollán y que con ellas viajó, además, una dirigente de Santa Cruz, de apellido De Dios.El 29 de Octubre de 2020, la Vicepresidenta Cristina Fernández recibió en su despacho del Senado al embajador de la Federación Rusa Dmitry Feoktistov. En la reunión estuvo también presente el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta, Jorge Taiana.El 7 de noviembre de 2020, se produjo una conversación telefónica de 45 minutos entre Alberto Fernández y Vladimir Putin en la que ambos mandatarios terminaron de cerrar el acuerdo para la compra de las vacunas Sputnik V y también para reactivar los acuerdos estratégicos de inversiones firmados en 2015 entre la entonces Presidenta Cristina Fernández y Vladimir Putin.El 9 de diciembre de 2020, la República Argentina firmó el convenio con Limited Liability Company “Human Vaccine”, entidad legal inscripta en Moscú y constituida como Sociedad de Responsabilidad Limitada conforme a las leyes de la Federación Rusa, para el suministro de diez millones de tratamientos (de dos dosis cada uno) de la vacuna Sputnik V que debería completarse durante el mes de febrero de 2021.Se pactó también una “obligación no vinculante” (sic) para el suministro de cinco millones de tratamientos más, que serían entregados durante el mes de marzo de 2021, pero sujeto a confirmación del vendedor.En realidad, así es todo ese contrato para el suministro de la Sputnik V, condicionado a la disponibilidad, como si desde un comienzo los vendedores hubiesen sabido que tendrían serias dificultades para cumplir con los compromisos que estaban asumiendo.El 12 de diciembre de 2020, se produce el segundo viaje a Rusia de Carla Vizzotti. Regresa el 23 de diciembre afirmando: “Estamos volviendo de Rusia para iniciar la vacunación más importante de Argentina”.El mismo día, el ministro de Economía, Martín Guzmán, recibió en su despacho al embajador ruso Dmitry Feoktistov.El 20 de diciembre de 2020, consultado específicamente sobre la vacuna rusa Sputnik V, por la agencia oficial Telam, el Ministro de Salud dijo que Rusia tiene una trayectoria científica “muy importante” y que en estos temas “hay algo de conflicto geopolítico y guerra comercial, como fue inicialmente con lo de la alergia con la vacuna de AstraZeneca. Se mezcla todo.”El 31 de enero de 2021, Cecilia Nicolini, asesora de Alberto Fernandez, aparece diciendo en el Cohete a la Luna: “Argentina fue pionera en la relación con Rusia y como nosotros viajamos para tener de primera mano la información, la hemos intercambiado. En ese sentido, el Presidente se comunicó con varios mandatarios, con Arce de Bolivia, por ejemplo. Efectivamente, los acercamos para que pudieran firmar el contrato y por eso han recibido 10.000 dosis de cada componente. (…) También habló con Lacalle Pou, de Uruguay, y con López Obrador, de México. Incluso tuvimos una videoconferencia y los contactamos con el Fondo.”El mismo día, la Vicepresidenta Cristina Fernández eligió como embajador en Moscú a un ex funcionario que estuvo procesado por el Memorándum con Irán. Se trata de Eduardo Zuain, ex vicecanciller de Timerman, que le responde directamente.El 2 de febrero, Zuain le decía a Página 12 que la posibilidad de fabricar los diferentes tipos de vacunas anticoronavirus en nuestro país “es una aspiración personal y a la vez es un objetivo del Gobierno”.Días después, afirmó Zuain en una entrevista al medio ruso Sputnik, que “Argentina es una de las puertas de entrada de Rusia en América Latina” y destacó la necesidad de retomar el acuerdo de Asociación Estratégica Integral firmado durante la visita de Cristina Fernández a Rusia en 2015.Evidentemente, la relación que se pretende relanzar, tiene más que ver con la obra pública que con el intercambio comercial. La balanza comercial entre Rusia y Argentina tiene exportaciones por 650 millones de dólares e importaciones por 250 millones. En cambio, la agenda que se pretende remontar contempla los intereses rusos por la construcción de una central nuclear, la represa de Chihuido I que está valuada en u$s 2.250 millones, el tren Vaca Muerta-Bahía Blanca, el litio ubicado en el norte del país, considerado como el “oro o petróleo blanco argentino”, posibles acuerdos por Vaca Muerta y la intención de Moscú de intensificar el trabajo aeroespacial a través de satélites, entre otros.Y luego de la salida del ex Ministro Ginés González García, este viernes, nos enteramos que el laboratorio Richmond, de propiedad del empresario kirchnerista Marcelo Figueiras, ha firmado un memorándum de entendimiento para producir la vacuna rusa Sputnik V en su planta de Pilar, activando de ese modo una cláusula de transferencia de tecnología prevista en el contrato de suministro firmado el 9 de diciembre de 2020.Si hubiésemos tenido a partir de enero una cantidad de vacunas razonable, toda esta situación quizás no habría trascendido o si trascendía la repercusión probablemente hubiese sido otra.La desesperación de ver que en otros países se desmoronan las cifras de contagios y muertes diarias por efecto de la vacunación, mientras que en nuestro país seguimos con altas cifras de contagiados y muertos agravó el escenario y, por esta falta de vacunas, se generó una vergonzosa pelea por vacunarse entre argentinos privilegiados y no privilegiados.Como puede observarse, para entender lo que pasó y por qué llegamos a este punto, no es necesario utilizar adjetivos ni levantar la voz, sino buscar y mostrar cómo fue que sucedieron los hechos.En un principio se apostó todo a la vacuna de AstraZeneca y se pusieron algunas fichas a la vacuna de Pfizer, pero AstraZeneca tuvo problemas que la retrasaron y aparecieron intereses que dejaron afuera a Pfizer.De modo que, no tuvimos más alternativa que depender de quienes patrocinaron el acuerdo con los rusos para adquirir la vacuna Sputnik V, que vendrían a ser los mismos que desplazaron a Pfizer.El problema fue que de los 20.000.000 de dosis, cuyo arribo debía completarse el 28 de febrero, llegaron sólo 1.220.000. El 27 de enero de 2021, Kirill Dmitriev, ya había anunciado que “podría haber demoras” en la producción y en una entrevista al canal de noticias estadounidense CNBC, sostuvo que el mundo debe empezar a tener “expectativas realistas” con respecto al tiempo que lleva el masivo proceso de producción y distribución de vacunas.Por eso es que nos están faltando las vacunas. Lo que en determinado momento pasó a orientar este proceso se separó de lo epidemiológico. Ni era por la soberanía sanitaria, ni tampoco para dotar de vacunas socialistas a la épica inmunizadora de los jóvenes camporistas en el conurbano bonaerense.Siempre las conclusiones de estos análisis decepcionan a los románticos.

.st0

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

Coronavirus En ArgentinaVacunaciónPfizer

COMENTARIOS CERRADOS POR PROBLEMAS TÉCNICOS.
ESTAMOS TRABAJANDO PARA REACTIVARLOS EN BREVE.

.st0

Comentarios

Comentar las notas de Clarín es exclusivo para suscriptores.

Suscribite para comentar
Ya tengo suscripción

Clarín
Para comentar debés activar tu cuenta haciendo clic en el e-mail que te enviamos a la casilla
¿No encontraste el e-mail? Hace clic acá y te lo volvemos a enviar.

Ya la active

Cancelar

Clarín
Para comentar nuestras notas por favor completá los siguientes datos.

Nombre

Apellido

Guardar

Cancelar

Fuente

Categories
General

Coronavirus: por qué faltan vacunas y la trastienda de las negociaciones fallidas con Pfizer

El pasado 19 de febrero, al quedar expuesta ante la mirada de todos los argentinos, se produjo la implosión de una cultura que ya no se sostiene fuera del territorio donde prevalece el kirchnerismo.Se trata de una cultura integrada por una concepción moral que considera a la virtud y al mérito como algo negativo, como lo ha dicho expresamente el propio presidente, y que valora como algo positivo la transgresión de las reglas por medio del atajo, la ventaja indebida y la mentira, como se ha visto en la actitud de tantos funcionarios y dirigentes kirchneristas que no terminan de comprender por qué tanto escándalo, si lo que hicieron con las vacunas es algo que hacen todos los días con infinidad de otras cuestiones relacionadas con la administración de los bienes del Estado.Fuera de ese espacio, el espectáculo que presenció la sociedad a partir de las declaraciones de Horacio Verbitsky, con la aparición de un vacunatorio VIP dentro del propio Ministerio de Salud, transgrediendo todas las normas que ha dictado el propio Ministerio, con los privilegiados que eran llevados en combis o que iban por sus medios al Hospital Posadas y otros casos que siguen revelándose, ha generado una gran indignación.La reacción del gobierno fue ambigua e incluso contradictoria, porque el rápido desplazamiento del Ministro no fue seguido de un reconocimiento o autocrítica por lo sucedido, sino de intentos de justificación inverosímiles e inaceptables.Pero el problema de fondo no es la alteración en la cola de las vacunas, como lo pretende minimizar el presidente, sino la falta de vacunas. Eso es lo que ha desatado esta lucha vergonzosa entre argentinos, que siguen ganando los privilegiados de siempre, sobre todo a partir de la Resolución 712/2021 del Ministerio de Salud, que pretende legalizar el Vacunatorio VIP y blindar a los aprovechadores.Hoy tenemos 1.800.000 de dosis para todo el país y acaban de llegar, finalmente, poco más de 900.000 dosis de Sinopharm, que fueron a buscar a China, cuando a esta altura ya deberían haber llegado las 10.000.000 de tratamientos de la Sputnik-V y tendríamos que estar por recibir en marzo 5.000.000 de tratamientos más de Sputnik-V y empezar a recibir las 11.000.000 de vacunas de AstraZeneca. Suministros pactados, que no se han cumplido y no tenemos herramientas para forzar su cumplimiento.¿Y por qué se ha llegado a esta situación? Es la pregunta que se hacen muchos periodistas, comunicadores y el público en general.Para hallar una respuesta a esa pregunta hay que remontarse a julio del año pasado, o quizás más atrás en el tiempo, y revisar una serie de decisiones tomadas por el entonces Ministro de Salud, repasar algunos viajes y visitas recibidas en esa y otras áreas del Gobierno y releer las declaraciones de dirigentes y funcionarios, publicadas en los medios de comunicación.Conviene empezar recordando que, desde un principio, todas las expectativas del Ministerio de Salud estaban centradas en la producción de la vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford en convenio con la farmacéutica AstraZeneca.Se había llegado a un acuerdo para producir en nuestro país entre 150 y 250 millones de esas vacunas para distribuirlas en América Latina, con excepción de Brasil, que tendría su propia producción. Estas vacunas serían producidas en el laboratorio mAbxience, instalado hacía poco tiempo en la Provincia de Buenos Aires, de propiedad del empresario Hugo Sigman, dueño del grupo Insud y estrechamente ligado al presidente, al Ministro de Salud y al Gobernador de Tucumán.En esa planta de mAbxience, en Garín, se presentó en sociedad el presidente Alberto Fernández, al inicio de su gobierno, cuando nadie imaginaba una pandemia.En Brasil, en cambio, las vacunas serían producidas por el laboratorio público Bio-Manguinhos de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), Institución de la administración pública federal dependiente del Ministerio de Salud del Brasil.El acuerdo por la vacuna de Oxford-AstraZeneca contemplaba el envío de la producción de mAbxience a México, a una planta de la empresa Liomont, que se encargaría de distribuir el granel del principio activo en dosis individuales, forma en la que volvería a nuestro país para inmunizar a la población. Aclaro desde ya que la primera parte se cumplió y que el envasado se encuentra demorado en México por una dificultad para conseguir insumos para el embotellamiento.Otro actor importante del trato sería la Fundación del empresario mexicano Carlos Slim, que financiaría toda la primera parte del proyecto, hasta que la vacuna fuese aprobada. Y un aspecto que no puede soslayarse es el precio al que saldría esa vacuna, estimado en alrededor de 4 dólares por unidad, porque la Universidad de Oxford y AstraZeneca anunciaron que suscribirían los convenios de suministro con cláusulas non profit (sin ánimo de lucro).Con esto parecía estar resuelto el problema de la provisión de vacunas pero, por si algo fallaba, también se decidió colaborar con el desarrollo de la vacuna de Pfizer.El 10 de Julio de 2020, el presidente Alberto Fernández recibió en la residencia de Olivos al gerente general de la compañía farmacéutica Pfizer, Nicolás Vaquer, y al director científico de la Fundación INFANT, Fernando Polack, quienes le informaron que Argentina había sido seleccionada para llevar adelante una de las fases de prueba para su vacuna contra el COVID-19.Como había llegado a mi conocimiento un memo del Hospital Militar Central (fechado 161140JUL20) relacionado con la Prueba Fase 3 de la vacuna del laboratorio Pfizer, en el que se ordenaba toda clase de apoyos, que iban desde la provisión de 140 sillas, 80 pupitres, 10 equipos de comunicaciones VHF-Handie, reforzar el sistema de seguridad con equipos de guardia rotativos y hasta el reclutamiento de 3.500 voluntarios, integrantes de la Fuerza, para participar de la investigación, aproveché la única oportunidad en que el Señor Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación se dignó a presentarse ante la H. Cámara de Diputados y le pregunté si se había firmado un convenio y si se tomaron las previsiones del caso para -tratándose del Ejército – garantizar la espontaneidad del voluntariado.El Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, me respondió tajante que el Estado argentino no tenía nada que ver con eso, que era un convenio entre privados. Eso fue a las 18 horas, aproximadamente, del día 30 de julio. A las 10 de la mañana del día siguiente aparecían en todos los medios el Director del Hospital Militar suscribiendo un convenio con el Dr. Fernando Polack.Nunca pensé que el Jefe de Gabinete faltara conscientemente a la verdad, simplemente creo que no ha sido informado en forma oportuna y adecuada sobre las vicisitudes del proceso de adquisición de las vacunas.El presidente y el ex Ministro de Salud entendieron, y así lo comunicaron, que gracias a esta colaboración, nuestro país tendría una “preferencia” para el acceso a las vacunas producidas por Pfizer.Quizás se trató de una visión ingenua o que en ese momento todavía no se advertía adecuadamente la dimensión que tomaría la carrera mundial por el aprovisionamiento de las vacunas, pero esa tranquilidad de creer que tenían el tema resuelto duró muy poco.En ese contexto, el día 29 de Septiembre el oficialismo presentó un proyecto en la Cámara de Diputados, con la firma del diputado Pablo Yedlin, Presidente de la Comisión de Acción Social y Salud Pública, para dotar de herramientas al Gobierno en la negociación con los proveedores de vacunas, de modo que pudieran incluirse en los contratos cláusulas de indemnidad, confidencialidad y prórrogas de jurisdicción.Se nos pidió la máxima celeridad y se nos explicó que había una fuerte competencia, que los proveedores estaban en una posición de fuerza porque producían un bien altamente demandado y que, si no nos apurábamos a reservar, nos podríamos quedar sin vacunas para este 2021.A pesar de lo delicado que significaba en ese momento para la oposición acompañar semejante pedido, por los prejuicios y resquemores que movilizaba, nos pusimos a trabajar en busca de los consensos necesarios y en 48 horas se obtuvo la aprobación del dictamen, que al poco tiempo se convirtió en la Ley Nº 27.573.El ex Ministro de Salud, Dr. Ginés González García, cuando, después de todo un año de pandemia, se presentó ante la Comisión de Acción Social y Salud Pública de la Cámara de Diputados, reconoció expresamente que esa ley se había pedido para hacer posible la compra de la vacuna de Pfizer.Sin embargo, a pesar de haberse sancionado la Ley, la negociación con Pfizer fracasó. El por qué no es un misterio, toda la información es pública. Sólo se trata de seguir los hechos del modo en que fueron sucediendo.En esta carrera entre los laboratorios, Pfizer tuvo apoyos del Gobierno pero todo indica que también tuvo adversarios, aunque no se dejarían ver.Mientras Hugo Sigman, el sospechoso natural, desmentía públicamente acusaciones por supuesto lobby para que la Argentina no cerrara el acuerdo con Pfizer, la trama se hace más interesante porque aparecen obstáculos que reconocen otro origen.El 30 de diciembre, Horacio Verbitsky publicó en su blog “El Cohete a la Luna” un artículo titulado “Quién vacuna a quién”, tratando de cargar las culpas del fracaso de la negociación con Pfizer sobre la diputada de Juntos por el Cambio, Graciela Ocaña, por haber hecho incorporar en la Ley 27.573 la palabra “negligencia”, que los representantes de Pfizer no quisieron aceptar.Pero no era cierto lo que decía Verbitsky, no fue Graciela Ocaña sino la diputada del Frente de Todos, Cecilia Moreau, quien introdujo esa modificación, durante el cuarto intermedio de la reunión de la Comisión de Acción Social y Salud Pública del día 30 de septiembre, que terminó aprobando el dictamen el 1º de Octubre. Es decir, ese agregado lo propuso el kirchnerismo, no la oposición.Aclaro, además, que el oficialismo nunca nos propuso modificar la ley para sacar esa palabra que obstaculizaba el acuerdo con Pfizer.Evidentemente, Verbitsky trataba de distraer la mirada de quienes se preguntaban por qué la Argentina no había podido firmar un convenio con Pfizer, que sí pudieron firmar otros 66 países.La palabra negligencia (la omisión de un deber de cuidado) abre un nivel de responsabilidad mucho más amplio que el obrar fraudulento o malicioso que estaban dispuestos a asumir los representantes de Pfizer.Por supuesto que, en una situación de normalidad, no resultaría aceptable que una parte pretendiera eximirse de responsabilidad por su eventual propia negligencia en el cumplimiento de un contrato, pero esta no es una situación de normalidad.Como decíamos y como explicaba el propio oficialismo, los laboratorios estaban y siguen estando en una posición de fuerza porque ofrecen el producto que todo el mundo necesita y la urgencia con la que se lo necesita les impide tomarse los tiempos habituales. Se ve que así lo entendieron otros 66 países. Acá no.Acá nos enteramos que el 17 de octubre, la entonces Secretaria de Acceso a la Salud y actual Ministra de Salud, Dra. Carla Vizzotti, había viajado a Rusia, invitada por el señor Kirill Dmitriev, director ejecutivo del Fondo de Inversión Directa de Rusia. Se supo también que fue con la asesora presidencial, Cecilia Nicolini, con Raquel Méndez, esposa del Ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Gollán y que con ellas viajó, además, una dirigente de Santa Cruz, de apellido De Dios.El 29 de Octubre de 2020, la Vicepresidenta Cristina Fernández recibió en su despacho del Senado al embajador de la Federación Rusa Dmitry Feoktistov. En la reunión estuvo también presente el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta, Jorge Taiana.El 7 de noviembre de 2020, se produjo una conversación telefónica de 45 minutos entre Alberto Fernández y Vladimir Putin en la que ambos mandatarios terminaron de cerrar el acuerdo para la compra de las vacunas Sputnik V y también para reactivar los acuerdos estratégicos de inversiones firmados en 2015 entre la entonces Presidenta Cristina Fernández y Vladimir Putin.El 9 de diciembre de 2020, la República Argentina firmó el convenio con Limited Liability Company “Human Vaccine”, entidad legal inscripta en Moscú y constituida como Sociedad de Responsabilidad Limitada conforme a las leyes de la Federación Rusa, para el suministro de diez millones de tratamientos (de dos dosis cada uno) de la vacuna Sputnik V que debería completarse durante el mes de febrero de 2021.Se pactó también una “obligación no vinculante” (sic) para el suministro de cinco millones de tratamientos más, que serían entregados durante el mes de marzo de 2021, pero sujeto a confirmación del vendedor.En realidad, así es todo ese contrato para el suministro de la Sputnik V, condicionado a la disponibilidad, como si desde un comienzo los vendedores hubiesen sabido que tendrían serias dificultades para cumplir con los compromisos que estaban asumiendo.El 12 de diciembre de 2020, se produce el segundo viaje a Rusia de Carla Vizzotti. Regresa el 23 de diciembre afirmando: “Estamos volviendo de Rusia para iniciar la vacunación más importante de Argentina”.El mismo día, el ministro de Economía, Martín Guzmán, recibió en su despacho al embajador ruso Dmitry Feoktistov.El 20 de diciembre de 2020, consultado específicamente sobre la vacuna rusa Sputnik V, por la agencia oficial Telam, el Ministro de Salud dijo que Rusia tiene una trayectoria científica “muy importante” y que en estos temas “hay algo de conflicto geopolítico y guerra comercial, como fue inicialmente con lo de la alergia con la vacuna de AstraZeneca. Se mezcla todo.”El 31 de enero de 2021, Cecilia Nicolini, asesora de Alberto Fernandez, aparece diciendo en el Cohete a la Luna: “Argentina fue pionera en la relación con Rusia y como nosotros viajamos para tener de primera mano la información, la hemos intercambiado. En ese sentido, el Presidente se comunicó con varios mandatarios, con Arce de Bolivia, por ejemplo. Efectivamente, los acercamos para que pudieran firmar el contrato y por eso han recibido 10.000 dosis de cada componente. (…) También habló con Lacalle Pou, de Uruguay, y con López Obrador, de México. Incluso tuvimos una videoconferencia y los contactamos con el Fondo.”El mismo día, la Vicepresidenta Cristina Fernández eligió como embajador en Moscú a un ex funcionario que estuvo procesado por el Memorándum con Irán. Se trata de Eduardo Zuain, ex vicecanciller de Timerman, que le responde directamente.El 2 de febrero, Zuain le decía a Página 12 que la posibilidad de fabricar los diferentes tipos de vacunas anticoronavirus en nuestro país “es una aspiración personal y a la vez es un objetivo del Gobierno”.Días después, afirmó Zuain en una entrevista al medio ruso Sputnik, que “Argentina es una de las puertas de entrada de Rusia en América Latina” y destacó la necesidad de retomar el acuerdo de Asociación Estratégica Integral firmado durante la visita de Cristina Fernández a Rusia en 2015.Evidentemente, la relación que se pretende relanzar, tiene más que ver con la obra pública que con el intercambio comercial. La balanza comercial entre Rusia y Argentina tiene exportaciones por 650 millones de dólares e importaciones por 250 millones. En cambio, la agenda que se pretende remontar contempla los intereses rusos por la construcción de una central nuclear, la represa de Chihuido I que está valuada en u$s 2.250 millones, el tren Vaca Muerta-Bahía Blanca, el litio ubicado en el norte del país, considerado como el “oro o petróleo blanco argentino”, posibles acuerdos por Vaca Muerta y la intención de Moscú de intensificar el trabajo aeroespacial a través de satélites, entre otros.Y luego de la salida del ex Ministro Ginés González García, este viernes, nos enteramos que el laboratorio Richmond, de propiedad del empresario kirchnerista Marcelo Figueiras, ha firmado un memorándum de entendimiento para producir la vacuna rusa Sputnik V en su planta de Pilar, activando de ese modo una cláusula de transferencia de tecnología prevista en el contrato de suministro firmado el 9 de diciembre de 2020.Si hubiésemos tenido a partir de enero una cantidad de vacunas razonable, toda esta situación quizás no habría trascendido o si trascendía la repercusión probablemente hubiese sido otra.La desesperación de ver que en otros países se desmoronan las cifras de contagios y muertes diarias por efecto de la vacunación, mientras que en nuestro país seguimos con altas cifras de contagiados y muertos agravó el escenario y, por esta falta de vacunas, se generó una vergonzosa pelea por vacunarse entre argentinos privilegiados y no privilegiados.Como puede observarse, para entender lo que pasó y por qué llegamos a este punto, no es necesario utilizar adjetivos ni levantar la voz, sino buscar y mostrar cómo fue que sucedieron los hechos.En un principio se apostó todo a la vacuna de AstraZeneca y se pusieron algunas fichas a la vacuna de Pfizer, pero AstraZeneca tuvo problemas que la retrasaron y aparecieron intereses que dejaron afuera a Pfizer.De modo que, no tuvimos más alternativa que depender de quienes patrocinaron el acuerdo con los rusos para adquirir la vacuna Sputnik V, que vendrían a ser los mismos que desplazaron a Pfizer.El problema fue que de los 20.000.000 de dosis, cuyo arribo debía completarse el 28 de febrero, llegaron sólo 1.220.000. El 27 de enero de 2021, Kirill Dmitriev, ya había anunciado que “podría haber demoras” en la producción y en una entrevista al canal de noticias estadounidense CNBC, sostuvo que el mundo debe empezar a tener “expectativas realistas” con respecto al tiempo que lleva el masivo proceso de producción y distribución de vacunas.Por eso es que nos están faltando las vacunas. Lo que en determinado momento pasó a orientar este proceso se separó de lo epidemiológico. Ni era por la soberanía sanitaria, ni tampoco para dotar de vacunas socialistas a la épica inmunizadora de los jóvenes camporistas en el conurbano bonaerense.Siempre las conclusiones de estos análisis decepcionan a los románticos.

.st0

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

Coronavirus En ArgentinaVacunaciónPfizer

COMENTARIOS CERRADOS POR PROBLEMAS TÉCNICOS.
ESTAMOS TRABAJANDO PARA REACTIVARLOS EN BREVE.

.st0

Comentarios

Comentar las notas de Clarín es exclusivo para suscriptores.

Suscribite para comentar
Ya tengo suscripción

Clarín
Para comentar debés activar tu cuenta haciendo clic en el e-mail que te enviamos a la casilla
¿No encontraste el e-mail? Hace clic acá y te lo volvemos a enviar.

Ya la active

Cancelar

Clarín
Para comentar nuestras notas por favor completá los siguientes datos.

Nombre

Apellido

Guardar

Cancelar

Fuente

Categories
General

Coronavirus: por qué faltan vacunas y la trastienda de las negociaciones fallidas con Pfizer

El pasado 19 de febrero, al quedar expuesta ante la mirada de todos los argentinos, se produjo la implosión de una cultura que ya no se sostiene fuera del territorio donde prevalece el kirchnerismo.Se trata de una cultura integrada por una concepción moral que considera a la virtud y al mérito como algo negativo, como lo ha dicho expresamente el propio presidente, y que valora como algo positivo la transgresión de las reglas por medio del atajo, la ventaja indebida y la mentira, como se ha visto en la actitud de tantos funcionarios y dirigentes kirchneristas que no terminan de comprender por qué tanto escándalo, si lo que hicieron con las vacunas es algo que hacen todos los días con infinidad de otras cuestiones relacionadas con la administración de los bienes del Estado.Fuera de ese espacio, el espectáculo que presenció la sociedad a partir de las declaraciones de Horacio Verbitsky, con la aparición de un vacunatorio VIP dentro del propio Ministerio de Salud, transgrediendo todas las normas que ha dictado el propio Ministerio, con los privilegiados que eran llevados en combis o que iban por sus medios al Hospital Posadas y otros casos que siguen revelándose, ha generado una gran indignación.La reacción del gobierno fue ambigua e incluso contradictoria, porque el rápido desplazamiento del Ministro no fue seguido de un reconocimiento o autocrítica por lo sucedido, sino de intentos de justificación inverosímiles e inaceptables.Pero el problema de fondo no es la alteración en la cola de las vacunas, como lo pretende minimizar el presidente, sino la falta de vacunas. Eso es lo que ha desatado esta lucha vergonzosa entre argentinos, que siguen ganando los privilegiados de siempre, sobre todo a partir de la Resolución 712/2021 del Ministerio de Salud, que pretende legalizar el Vacunatorio VIP y blindar a los aprovechadores.Hoy tenemos 1.800.000 de dosis para todo el país y acaban de llegar, finalmente, poco más de 900.000 dosis de Sinopharm, que fueron a buscar a China, cuando a esta altura ya deberían haber llegado las 10.000.000 de tratamientos de la Sputnik-V y tendríamos que estar por recibir en marzo 5.000.000 de tratamientos más de Sputnik-V y empezar a recibir las 11.000.000 de vacunas de AstraZeneca. Suministros pactados, que no se han cumplido y no tenemos herramientas para forzar su cumplimiento.¿Y por qué se ha llegado a esta situación? Es la pregunta que se hacen muchos periodistas, comunicadores y el público en general.Para hallar una respuesta a esa pregunta hay que remontarse a julio del año pasado, o quizás más atrás en el tiempo, y revisar una serie de decisiones tomadas por el entonces Ministro de Salud, repasar algunos viajes y visitas recibidas en esa y otras áreas del Gobierno y releer las declaraciones de dirigentes y funcionarios, publicadas en los medios de comunicación.Conviene empezar recordando que, desde un principio, todas las expectativas del Ministerio de Salud estaban centradas en la producción de la vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford en convenio con la farmacéutica AstraZeneca.Se había llegado a un acuerdo para producir en nuestro país entre 150 y 250 millones de esas vacunas para distribuirlas en América Latina, con excepción de Brasil, que tendría su propia producción. Estas vacunas serían producidas en el laboratorio mAbxience, instalado hacía poco tiempo en la Provincia de Buenos Aires, de propiedad del empresario Hugo Sigman, dueño del grupo Insud y estrechamente ligado al presidente, al Ministro de Salud y al Gobernador de Tucumán.En esa planta de mAbxience, en Garín, se presentó en sociedad el presidente Alberto Fernández, al inicio de su gobierno, cuando nadie imaginaba una pandemia.En Brasil, en cambio, las vacunas serían producidas por el laboratorio público Bio-Manguinhos de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), Institución de la administración pública federal dependiente del Ministerio de Salud del Brasil.El acuerdo por la vacuna de Oxford-AstraZeneca contemplaba el envío de la producción de mAbxience a México, a una planta de la empresa Liomont, que se encargaría de distribuir el granel del principio activo en dosis individuales, forma en la que volvería a nuestro país para inmunizar a la población. Aclaro desde ya que la primera parte se cumplió y que el envasado se encuentra demorado en México por una dificultad para conseguir insumos para el embotellamiento.Otro actor importante del trato sería la Fundación del empresario mexicano Carlos Slim, que financiaría toda la primera parte del proyecto, hasta que la vacuna fuese aprobada. Y un aspecto que no puede soslayarse es el precio al que saldría esa vacuna, estimado en alrededor de 4 dólares por unidad, porque la Universidad de Oxford y AstraZeneca anunciaron que suscribirían los convenios de suministro con cláusulas non profit (sin ánimo de lucro).Con esto parecía estar resuelto el problema de la provisión de vacunas pero, por si algo fallaba, también se decidió colaborar con el desarrollo de la vacuna de Pfizer.El 10 de Julio de 2020, el presidente Alberto Fernández recibió en la residencia de Olivos al gerente general de la compañía farmacéutica Pfizer, Nicolás Vaquer, y al director científico de la Fundación INFANT, Fernando Polack, quienes le informaron que Argentina había sido seleccionada para llevar adelante una de las fases de prueba para su vacuna contra el COVID-19.Como había llegado a mi conocimiento un memo del Hospital Militar Central (fechado 161140JUL20) relacionado con la Prueba Fase 3 de la vacuna del laboratorio Pfizer, en el que se ordenaba toda clase de apoyos, que iban desde la provisión de 140 sillas, 80 pupitres, 10 equipos de comunicaciones VHF-Handie, reforzar el sistema de seguridad con equipos de guardia rotativos y hasta el reclutamiento de 3.500 voluntarios, integrantes de la Fuerza, para participar de la investigación, aproveché la única oportunidad en que el Señor Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación se dignó a presentarse ante la H. Cámara de Diputados y le pregunté si se había firmado un convenio y si se tomaron las previsiones del caso para -tratándose del Ejército – garantizar la espontaneidad del voluntariado.El Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, me respondió tajante que el Estado argentino no tenía nada que ver con eso, que era un convenio entre privados. Eso fue a las 18 horas, aproximadamente, del día 30 de julio. A las 10 de la mañana del día siguiente aparecían en todos los medios el Director del Hospital Militar suscribiendo un convenio con el Dr. Fernando Polack.Nunca pensé que el Jefe de Gabinete faltara conscientemente a la verdad, simplemente creo que no ha sido informado en forma oportuna y adecuada sobre las vicisitudes del proceso de adquisición de las vacunas.El presidente y el ex Ministro de Salud entendieron, y así lo comunicaron, que gracias a esta colaboración, nuestro país tendría una “preferencia” para el acceso a las vacunas producidas por Pfizer.Quizás se trató de una visión ingenua o que en ese momento todavía no se advertía adecuadamente la dimensión que tomaría la carrera mundial por el aprovisionamiento de las vacunas, pero esa tranquilidad de creer que tenían el tema resuelto duró muy poco.En ese contexto, el día 29 de Septiembre el oficialismo presentó un proyecto en la Cámara de Diputados, con la firma del diputado Pablo Yedlin, Presidente de la Comisión de Acción Social y Salud Pública, para dotar de herramientas al Gobierno en la negociación con los proveedores de vacunas, de modo que pudieran incluirse en los contratos cláusulas de indemnidad, confidencialidad y prórrogas de jurisdicción.Se nos pidió la máxima celeridad y se nos explicó que había una fuerte competencia, que los proveedores estaban en una posición de fuerza porque producían un bien altamente demandado y que, si no nos apurábamos a reservar, nos podríamos quedar sin vacunas para este 2021.A pesar de lo delicado que significaba en ese momento para la oposición acompañar semejante pedido, por los prejuicios y resquemores que movilizaba, nos pusimos a trabajar en busca de los consensos necesarios y en 48 horas se obtuvo la aprobación del dictamen, que al poco tiempo se convirtió en la Ley Nº 27.573.El ex Ministro de Salud, Dr. Ginés González García, cuando, después de todo un año de pandemia, se presentó ante la Comisión de Acción Social y Salud Pública de la Cámara de Diputados, reconoció expresamente que esa ley se había pedido para hacer posible la compra de la vacuna de Pfizer.Sin embargo, a pesar de haberse sancionado la Ley, la negociación con Pfizer fracasó. El por qué no es un misterio, toda la información es pública. Sólo se trata de seguir los hechos del modo en que fueron sucediendo.En esta carrera entre los laboratorios, Pfizer tuvo apoyos del Gobierno pero todo indica que también tuvo adversarios, aunque no se dejarían ver.Mientras Hugo Sigman, el sospechoso natural, desmentía públicamente acusaciones por supuesto lobby para que la Argentina no cerrara el acuerdo con Pfizer, la trama se hace más interesante porque aparecen obstáculos que reconocen otro origen.El 30 de diciembre, Horacio Verbitsky publicó en su blog “El Cohete a la Luna” un artículo titulado “Quién vacuna a quién”, tratando de cargar las culpas del fracaso de la negociación con Pfizer sobre la diputada de Juntos por el Cambio, Graciela Ocaña, por haber hecho incorporar en la Ley 27.573 la palabra “negligencia”, que los representantes de Pfizer no quisieron aceptar.Pero no era cierto lo que decía Verbitsky, no fue Graciela Ocaña sino la diputada del Frente de Todos, Cecilia Moreau, quien introdujo esa modificación, durante el cuarto intermedio de la reunión de la Comisión de Acción Social y Salud Pública del día 30 de septiembre, que terminó aprobando el dictamen el 1º de Octubre. Es decir, ese agregado lo propuso el kirchnerismo, no la oposición.Aclaro, además, que el oficialismo nunca nos propuso modificar la ley para sacar esa palabra que obstaculizaba el acuerdo con Pfizer.Evidentemente, Verbitsky trataba de distraer la mirada de quienes se preguntaban por qué la Argentina no había podido firmar un convenio con Pfizer, que sí pudieron firmar otros 66 países.La palabra negligencia (la omisión de un deber de cuidado) abre un nivel de responsabilidad mucho más amplio que el obrar fraudulento o malicioso que estaban dispuestos a asumir los representantes de Pfizer.Por supuesto que, en una situación de normalidad, no resultaría aceptable que una parte pretendiera eximirse de responsabilidad por su eventual propia negligencia en el cumplimiento de un contrato, pero esta no es una situación de normalidad.Como decíamos y como explicaba el propio oficialismo, los laboratorios estaban y siguen estando en una posición de fuerza porque ofrecen el producto que todo el mundo necesita y la urgencia con la que se lo necesita les impide tomarse los tiempos habituales. Se ve que así lo entendieron otros 66 países. Acá no.Acá nos enteramos que el 17 de octubre, la entonces Secretaria de Acceso a la Salud y actual Ministra de Salud, Dra. Carla Vizzotti, había viajado a Rusia, invitada por el señor Kirill Dmitriev, director ejecutivo del Fondo de Inversión Directa de Rusia. Se supo también que fue con la asesora presidencial, Cecilia Nicolini, con Raquel Méndez, esposa del Ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Gollán y que con ellas viajó, además, una dirigente de Santa Cruz, de apellido De Dios.El 29 de Octubre de 2020, la Vicepresidenta Cristina Fernández recibió en su despacho del Senado al embajador de la Federación Rusa Dmitry Feoktistov. En la reunión estuvo también presente el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta, Jorge Taiana.El 7 de noviembre de 2020, se produjo una conversación telefónica de 45 minutos entre Alberto Fernández y Vladimir Putin en la que ambos mandatarios terminaron de cerrar el acuerdo para la compra de las vacunas Sputnik V y también para reactivar los acuerdos estratégicos de inversiones firmados en 2015 entre la entonces Presidenta Cristina Fernández y Vladimir Putin.El 9 de diciembre de 2020, la República Argentina firmó el convenio con Limited Liability Company “Human Vaccine”, entidad legal inscripta en Moscú y constituida como Sociedad de Responsabilidad Limitada conforme a las leyes de la Federación Rusa, para el suministro de diez millones de tratamientos (de dos dosis cada uno) de la vacuna Sputnik V que debería completarse durante el mes de febrero de 2021.Se pactó también una “obligación no vinculante” (sic) para el suministro de cinco millones de tratamientos más, que serían entregados durante el mes de marzo de 2021, pero sujeto a confirmación del vendedor.En realidad, así es todo ese contrato para el suministro de la Sputnik V, condicionado a la disponibilidad, como si desde un comienzo los vendedores hubiesen sabido que tendrían serias dificultades para cumplir con los compromisos que estaban asumiendo.El 12 de diciembre de 2020, se produce el segundo viaje a Rusia de Carla Vizzotti. Regresa el 23 de diciembre afirmando: “Estamos volviendo de Rusia para iniciar la vacunación más importante de Argentina”.El mismo día, el ministro de Economía, Martín Guzmán, recibió en su despacho al embajador ruso Dmitry Feoktistov.El 20 de diciembre de 2020, consultado específicamente sobre la vacuna rusa Sputnik V, por la agencia oficial Telam, el Ministro de Salud dijo que Rusia tiene una trayectoria científica “muy importante” y que en estos temas “hay algo de conflicto geopolítico y guerra comercial, como fue inicialmente con lo de la alergia con la vacuna de AstraZeneca. Se mezcla todo.”El 31 de enero de 2021, Cecilia Nicolini, asesora de Alberto Fernandez, aparece diciendo en el Cohete a la Luna: “Argentina fue pionera en la relación con Rusia y como nosotros viajamos para tener de primera mano la información, la hemos intercambiado. En ese sentido, el Presidente se comunicó con varios mandatarios, con Arce de Bolivia, por ejemplo. Efectivamente, los acercamos para que pudieran firmar el contrato y por eso han recibido 10.000 dosis de cada componente. (…) También habló con Lacalle Pou, de Uruguay, y con López Obrador, de México. Incluso tuvimos una videoconferencia y los contactamos con el Fondo.”El mismo día, la Vicepresidenta Cristina Fernández eligió como embajador en Moscú a un ex funcionario que estuvo procesado por el Memorándum con Irán. Se trata de Eduardo Zuain, ex vicecanciller de Timerman, que le responde directamente.El 2 de febrero, Zuain le decía a Página 12 que la posibilidad de fabricar los diferentes tipos de vacunas anticoronavirus en nuestro país “es una aspiración personal y a la vez es un objetivo del Gobierno”.Días después, afirmó Zuain en una entrevista al medio ruso Sputnik, que “Argentina es una de las puertas de entrada de Rusia en América Latina” y destacó la necesidad de retomar el acuerdo de Asociación Estratégica Integral firmado durante la visita de Cristina Fernández a Rusia en 2015.Evidentemente, la relación que se pretende relanzar, tiene más que ver con la obra pública que con el intercambio comercial. La balanza comercial entre Rusia y Argentina tiene exportaciones por 650 millones de dólares e importaciones por 250 millones. En cambio, la agenda que se pretende remontar contempla los intereses rusos por la construcción de una central nuclear, la represa de Chihuido I que está valuada en u$s 2.250 millones, el tren Vaca Muerta-Bahía Blanca, el litio ubicado en el norte del país, considerado como el “oro o petróleo blanco argentino”, posibles acuerdos por Vaca Muerta y la intención de Moscú de intensificar el trabajo aeroespacial a través de satélites, entre otros.Y luego de la salida del ex Ministro Ginés González García, este viernes, nos enteramos que el laboratorio Richmond, de propiedad del empresario kirchnerista Marcelo Figueiras, ha firmado un memorándum de entendimiento para producir la vacuna rusa Sputnik V en su planta de Pilar, activando de ese modo una cláusula de transferencia de tecnología prevista en el contrato de suministro firmado el 9 de diciembre de 2020.Si hubiésemos tenido a partir de enero una cantidad de vacunas razonable, toda esta situación quizás no habría trascendido o si trascendía la repercusión probablemente hubiese sido otra.La desesperación de ver que en otros países se desmoronan las cifras de contagios y muertes diarias por efecto de la vacunación, mientras que en nuestro país seguimos con altas cifras de contagiados y muertos agravó el escenario y, por esta falta de vacunas, se generó una vergonzosa pelea por vacunarse entre argentinos privilegiados y no privilegiados.Como puede observarse, para entender lo que pasó y por qué llegamos a este punto, no es necesario utilizar adjetivos ni levantar la voz, sino buscar y mostrar cómo fue que sucedieron los hechos.En un principio se apostó todo a la vacuna de AstraZeneca y se pusieron algunas fichas a la vacuna de Pfizer, pero AstraZeneca tuvo problemas que la retrasaron y aparecieron intereses que dejaron afuera a Pfizer.De modo que, no tuvimos más alternativa que depender de quienes patrocinaron el acuerdo con los rusos para adquirir la vacuna Sputnik V, que vendrían a ser los mismos que desplazaron a Pfizer.El problema fue que de los 20.000.000 de dosis, cuyo arribo debía completarse el 28 de febrero, llegaron sólo 1.220.000. El 27 de enero de 2021, Kirill Dmitriev, ya había anunciado que “podría haber demoras” en la producción y en una entrevista al canal de noticias estadounidense CNBC, sostuvo que el mundo debe empezar a tener “expectativas realistas” con respecto al tiempo que lleva el masivo proceso de producción y distribución de vacunas.Por eso es que nos están faltando las vacunas. Lo que en determinado momento pasó a orientar este proceso se separó de lo epidemiológico. Ni era por la soberanía sanitaria, ni tampoco para dotar de vacunas socialistas a la épica inmunizadora de los jóvenes camporistas en el conurbano bonaerense.Siempre las conclusiones de estos análisis decepcionan a los románticos.

.st0

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

Coronavirus En ArgentinaVacunaciónPfizer

COMENTARIOS CERRADOS POR PROBLEMAS TÉCNICOS.
ESTAMOS TRABAJANDO PARA REACTIVARLOS EN BREVE.

.st0

Comentarios

Comentar las notas de Clarín es exclusivo para suscriptores.

Suscribite para comentar
Ya tengo suscripción

Clarín
Para comentar debés activar tu cuenta haciendo clic en el e-mail que te enviamos a la casilla
¿No encontraste el e-mail? Hace clic acá y te lo volvemos a enviar.

Ya la active

Cancelar

Clarín
Para comentar nuestras notas por favor completá los siguientes datos.

Nombre

Apellido

Guardar

Cancelar

Fuente

Categories
General

El femicidio por uniformados y, ¿”la bandera discursiva y militante en el Gobierno?”

La carta de la lectoraPienso en Úrsula (18), pienso en los míos hace algunos años. La muerte es algo permanente, de silencio constante; la muerte por femicidio es silencio que pesa y duele, que indigna, genera impotencia y rechazo. Úrsula ya no va a pensar qué quiere estudiar, ya no le va a decir a su mamá “buen día”, ya no va a decidir qué hace el fin de semana con sus amigas. ¡Ya no está! Ya no puede decidir ser valiente. Ya no puede ir a denunciar. Ya no puede pedir más ayuda.Pensar en los hechos, como así también en la represión en las protestas de reclamo de justicia, hiela la sangre. La Policía es quien debiera estar cumpliendo su rol como institución, pero resulta ser quien hoy ataca. No defiende. ¡Cuánta contradicción y desidia! Me pregunto, ¿quiénes son las autoridades políticas hoy que dan órdenes? ¿Quiénes se hacen responsables?Hay una deuda respecto de la Policía que merecemos saldar, del vínculo que tienen con los ciudadanos. La violencia institucional, gestual y verbal está muchas veces presente con cierto dejo de soberbia y prepotencia. Y que actúa además como una corporación que se autoprotege y se cubre en muchas oportunidades de los errores. ¿Es una cuestión psiquiátrica menor para ser un oficial? ¿Es una denuncia evidencia insuficiente para evaluar su autoridad moral y aptitud como integrante de un cuerpo que se supone que como fin, tienen la seguridad de los ciudadanos si al mismo tiempo y voluntariamente hace correr riesgo la de uno? Y en este caso particular, atenta con toda su violencia aberrante institucional y de poder, como de género contra una chica de 18 años.

¿Cuántos casos ya escuchamos? ¿Cuántos casos hacen falta? Hoy, con el actual Gobierno tenemos un Ministerio de Seguridad, uno de Justicia y uno de Mujeres, Género y Diversidad nacionales, como así también un Ministerio de Seguridad, uno de Justicia y Derechos Humanos uno de Mujeres, Política de Género y Diversidad provinciales.Úrsula se vió morir a sí misma, podría haber sido yo o cualquiera de las mujeres argentinas. Durante la gestión del ex presidente Macri se sancionó la Ley Micaela y fue una política pública implementada por el Instituto Nacional de Mujeres y de aplicación en los tres Poderes de Gobierno en capacitación sobre género. Durante la gestión del presidente Alberto Fernández recibieron capacitación 78 autoridades del Ministerio de Justicia, 79 autoridades del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad y sólo 30 del Ministerio de Seguridad, quienes deben velar por cuidarnos.El Gobierno y la Justicia, y no la militancia en la Justicia, son los que deben ante la violencia de género”. .Siguiendo con el ránking de grandes capacitaciones, en la Policía Federal Argentina sólo 7 autoridades jerárquicas realizaron la capacitación y sin informar a su vez sobre si el Poder Ejecutivo llevó adelante su función de capacitar por la misma ley al Poder Judicial, siendo la Justicia quien después dictamina sobre casos de violencia de género y femicidios. ¿Es prioridad en la gestión de este Gobierno nacional? ¿Llevan adelante una aplicación eficiente de políticas públicas o es sólo una bandera discursiva y militante? ​Mientras tanto, las distintas instituciones de la Administración pública y policial siguen dejando por negligencia u omisión que más vidas queden libradas a la suerte. Que sea una agenda multisectorial de mujeres, de todas las ideologías, localidades, barrios, niveles socioeconómicos o generacionales. Pero también de hombres. Que no haya diferencias para plantear los límites de lo que no corresponde que nadie más sufra, y que la lejanía del Estado a lo que puede pasar en una denuncia, sea razón suficiente para que la parálisis del Estado siga fallando.

Teléfonos para pedir ayuda en caso de violencia de género.

Hoy se llamó Ursula y se llamó Ivana Módica. Mañana puede ser cualquiera de nosotras. Sin herramientas, sin respuestas concretas y políticas públicas claras y coordinadas los resultados puede que sigan siendo los mismos, porque el tiempo no para y no vuelve atrás.El Gobierno y la Justicia, y no la militancia en la Justicia, son los que deben ante semejantes situaciones, actuar. Donde ninguna institución pública, policial o de cualquier índole tengan atribuciones excesivas respecto sobre quién gestionan, deciden y “resguardan” en derechos. Y que recuerden que también deben rendir cuentas y cumplir con obligaciones, que a los hechos me remito, vergüenza e indignación producen.Inés ZuniniPOLITÓLOGAmineszunini@hotmail.comEL COMENTARIO DEL EDITORPor César DossiAtrapadas bajo el yugo del violentoEl domingo pasado, la carta “Ivana fue mi compañera y duele no tenerla entre nosotros”, de Carolina R. Igarzabal motivó a la lectora de hoy. Hagamos un repaso.Ivana Módica fue asesinada por su pareja, un militar de la Fuerza Aérea. Úrsula Bahillo fue muerta por su ex novio, un suboficial, y nadie de la Policía ni de la Justicia hizo nada a pesar de las 18 denuncias. Florencia Figueroa apareció degollada e intentó pedir ayuda en la Comisaría de la Mujer, el acusado es su hermano, un ex policía bonaerense. Jésica Benítez fue víctima de violencia de género durante 20 años, y la fiscalía pidió investigar a los policías que nunca le avisaron a la Justicia.Más allá de las condenas que ya pesan sobre estos integrantes de las fuerzas de seguridad, algo flaquea en el frente de esas filas. Pareciera que en su intento por abonanzar la imagen, profundizan aún más el estigma social que se balancea sobre esas instituciones. Y llama poderosamente la atención que los asesinatos sigan sucediendo en las propias narices del Estado.Según el observatorio “Adriana Zambrano” de la Asociación Civil Casa del Encuentro, el 12% de los femicidios que se cometieron este año son por uniformados, y entre 2018 y 2019 fueron 187 las muertes de mujeres y trans por estos agentes. Las estadísticas pendulan porque faltan registros públicos que analicen “el fenómeno”. Entonces, deben imperar políticas especiales sobre los problemas estructurales que enfrentan estas fuerzas.Mientras, no se sabe cuándo ni cómo va a actuar el Gobierno para liberar a las mujeres que, atrapadas bajo el yugo del violento, les urge una respuesta ante tanto abatimiento. No claudicar frente a este llamado, es la clave.

Mirá también

Mirá también

Femicidio: “Ivana fue mi compañera, y duele no tenerla entre nosotros”

Mirá también

Mirá también

Femicidio: aquellos que cajonean el miedo de las mujeres

.st0

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

FemicidioMinisterio De Las Mujeres, Géneros Y DiversidadPolicía FederalViolencia De Género

COMENTARIOS CERRADOS POR PROBLEMAS TÉCNICOS.
ESTAMOS TRABAJANDO PARA REACTIVARLOS EN BREVE.

.st0

Comentarios

Comentar las notas de Clarín es exclusivo para suscriptores.

Suscribite para comentar
Ya tengo suscripción

Clarín
Para comentar debés activar tu cuenta haciendo clic en el e-mail que te enviamos a la casilla
¿No encontraste el e-mail? Hace clic acá y te lo volvemos a enviar.

Ya la active

Cancelar

Clarín
Para comentar nuestras notas por favor completá los siguientes datos.

Nombre

Apellido

Guardar

Cancelar

Fuente

Categories
General

El femicidio por uniformados y, ¿”la bandera discursiva y militante en el Gobierno?”

La carta de la lectoraPienso en Úrsula (18), pienso en los míos hace algunos años. La muerte es algo permanente, de silencio constante; la muerte por femicidio es silencio que pesa y duele, que indigna, genera impotencia y rechazo. Úrsula ya no va a pensar qué quiere estudiar, ya no le va a decir a su mamá “buen día”, ya no va a decidir qué hace el fin de semana con sus amigas. ¡Ya no está! Ya no puede decidir ser valiente. Ya no puede ir a denunciar. Ya no puede pedir más ayuda.Pensar en los hechos, como así también en la represión en las protestas de reclamo de justicia, hiela la sangre. La Policía es quien debiera estar cumpliendo su rol como institución, pero resulta ser quien hoy ataca. No defiende. ¡Cuánta contradicción y desidia! Me pregunto, ¿quiénes son las autoridades políticas hoy que dan órdenes? ¿Quiénes se hacen responsables?Hay una deuda respecto de la Policía que merecemos saldar, del vínculo que tienen con los ciudadanos. La violencia institucional, gestual y verbal está muchas veces presente con cierto dejo de soberbia y prepotencia. Y que actúa además como una corporación que se autoprotege y se cubre en muchas oportunidades de los errores. ¿Es una cuestión psiquiátrica menor para ser un oficial? ¿Es una denuncia evidencia insuficiente para evaluar su autoridad moral y aptitud como integrante de un cuerpo que se supone que como fin, tienen la seguridad de los ciudadanos si al mismo tiempo y voluntariamente hace correr riesgo la de uno? Y en este caso particular, atenta con toda su violencia aberrante institucional y de poder, como de género contra una chica de 18 años.

¿Cuántos casos ya escuchamos? ¿Cuántos casos hacen falta? Hoy, con el actual Gobierno tenemos un Ministerio de Seguridad, uno de Justicia y uno de Mujeres, Género y Diversidad nacionales, como así también un Ministerio de Seguridad, uno de Justicia y Derechos Humanos uno de Mujeres, Política de Género y Diversidad provinciales.Úrsula se vió morir a sí misma, podría haber sido yo o cualquiera de las mujeres argentinas. Durante la gestión del ex presidente Macri se sancionó la Ley Micaela y fue una política pública implementada por el Instituto Nacional de Mujeres y de aplicación en los tres Poderes de Gobierno en capacitación sobre género. Durante la gestión del presidente Alberto Fernández recibieron capacitación 78 autoridades del Ministerio de Justicia, 79 autoridades del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad y sólo 30 del Ministerio de Seguridad, quienes deben velar por cuidarnos.El Gobierno y la Justicia, y no la militancia en la Justicia, son los que deben ante la violencia de género”. .Siguiendo con el ránking de grandes capacitaciones, en la Policía Federal Argentina sólo 7 autoridades jerárquicas realizaron la capacitación y sin informar a su vez sobre si el Poder Ejecutivo llevó adelante su función de capacitar por la misma ley al Poder Judicial, siendo la Justicia quien después dictamina sobre casos de violencia de género y femicidios. ¿Es prioridad en la gestión de este Gobierno nacional? ¿Llevan adelante una aplicación eficiente de políticas públicas o es sólo una bandera discursiva y militante? ​Mientras tanto, las distintas instituciones de la Administración pública y policial siguen dejando por negligencia u omisión que más vidas queden libradas a la suerte. Que sea una agenda multisectorial de mujeres, de todas las ideologías, localidades, barrios, niveles socioeconómicos o generacionales. Pero también de hombres. Que no haya diferencias para plantear los límites de lo que no corresponde que nadie más sufra, y que la lejanía del Estado a lo que puede pasar en una denuncia, sea razón suficiente para que la parálisis del Estado siga fallando.

Teléfonos para pedir ayuda en caso de violencia de género.

Hoy se llamó Ursula y se llamó Ivana Módica. Mañana puede ser cualquiera de nosotras. Sin herramientas, sin respuestas concretas y políticas públicas claras y coordinadas los resultados puede que sigan siendo los mismos, porque el tiempo no para y no vuelve atrás.El Gobierno y la Justicia, y no la militancia en la Justicia, son los que deben ante semejantes situaciones, actuar. Donde ninguna institución pública, policial o de cualquier índole tengan atribuciones excesivas respecto sobre quién gestionan, deciden y “resguardan” en derechos. Y que recuerden que también deben rendir cuentas y cumplir con obligaciones, que a los hechos me remito, vergüenza e indignación producen.Inés ZuniniPOLITÓLOGAmineszunini@hotmail.comEL COMENTARIO DEL EDITORPor César DossiAtrapadas bajo el yugo del violentoEl domingo pasado, la carta “Ivana fue mi compañera y duele no tenerla entre nosotros”, de Carolina R. Igarzabal motivó a la lectora de hoy. Hagamos un repaso.Ivana Módica fue asesinada por su pareja, un militar de la Fuerza Aérea. Úrsula Bahillo fue muerta por su ex novio, un suboficial, y nadie de la Policía ni de la Justicia hizo nada a pesar de las 18 denuncias. Florencia Figueroa apareció degollada e intentó pedir ayuda en la Comisaría de la Mujer, el acusado es su hermano, un ex policía bonaerense. Jésica Benítez fue víctima de violencia de género durante 20 años, y la fiscalía pidió investigar a los policías que nunca le avisaron a la Justicia.Más allá de las condenas que ya pesan sobre estos integrantes de las fuerzas de seguridad, algo flaquea en el frente de esas filas. Pareciera que en su intento por abonanzar la imagen, profundizan aún más el estigma social que se balancea sobre esas instituciones. Y llama poderosamente la atención que los asesinatos sigan sucediendo en las propias narices del Estado.Según el observatorio “Adriana Zambrano” de la Asociación Civil Casa del Encuentro, el 12% de los femicidios que se cometieron este año son por uniformados, y entre 2018 y 2019 fueron 187 las muertes de mujeres y trans por estos agentes. Las estadísticas pendulan porque faltan registros públicos que analicen “el fenómeno”. Entonces, deben imperar políticas especiales sobre los problemas estructurales que enfrentan estas fuerzas.Mientras, no se sabe cuándo ni cómo va a actuar el Gobierno para liberar a las mujeres que, atrapadas bajo el yugo del violento, les urge una respuesta ante tanto abatimiento. No claudicar frente a este llamado, es la clave.

Mirá también

Mirá también

Femicidio: “Ivana fue mi compañera, y duele no tenerla entre nosotros”

Mirá también

Mirá también

Femicidio: aquellos que cajonean el miedo de las mujeres

.st0

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

FemicidioMinisterio De Las Mujeres, Géneros Y DiversidadPolicía FederalViolencia De Género

COMENTARIOS CERRADOS POR PROBLEMAS TÉCNICOS.
ESTAMOS TRABAJANDO PARA REACTIVARLOS EN BREVE.

.st0

Comentarios

Comentar las notas de Clarín es exclusivo para suscriptores.

Suscribite para comentar
Ya tengo suscripción

Clarín
Para comentar debés activar tu cuenta haciendo clic en el e-mail que te enviamos a la casilla
¿No encontraste el e-mail? Hace clic acá y te lo volvemos a enviar.

Ya la active

Cancelar

Clarín
Para comentar nuestras notas por favor completá los siguientes datos.

Nombre

Apellido

Guardar

Cancelar

Fuente

Categories
General

Fernando Gray: “El PJ no puede ser colonizado por La Cámpora, es mucho más que una organización”

Fernando Gray está molesto. El intendente de Esteban Echeverría y vicepresidente del PJ bonaerense ya instruyó a sus abogados para que el lunes a primera hora se presenten en el juzgado federal de La Plata, a cargo de Alejo Ramos Padilla, para impugnar la avanzada de La Cámpora sobre el PJ bonaerense, que este sábado por la tarde dio un paso importante en el encuentro virtual organizado para encolumnar a los intendentes del conurbano y a la dirigencia provincial detrás de la candidatura de Máximo Kirchner.
“Yo entro por la puerta y salgo por la puerta, no por la ventana. Indudablemente no todos pensamos igual”, le dice Gray a Clarín minutos antes del comienzo de la reunión virtual que impugnará el lunes. – ¿Por qué no participó del encuentro virtual del PJ bonaerense?-Nuestro partido tiene más de 70 años de historia, es la principal fuerza política, tiene su doctrina, sus banderas y concentra los deseos, los anhelos y las aspiraciones de millones de argentinos. Este consejo ha sido convocado por WhatsApp.- ¿Quién lo convocó?-No quiero cargar las tintas sobre la persona que me ha enviado el WhatsApp, ha sido una empleada del partido que envía un WhatsApp para convocar a un adelantamiento de elecciones 48 horas antes de la realización del consejo. Estoy defendiendo la institucionalidad del partido justicialista.- En diciembre, La Cámpora había intentado avanzar y la discusión se aplazó para después del verano, ¿qué pasó en el medio?-​El PJ de la provincia de Buenos Aires tiene sus autoridades elegidas y tienen mandato hasta el 17 de diciembre de este año. No hay ninguna situación por la cual alterar este cronograma. Un sector político propuso adelantar todos los mandatos…- ¿Se refiere a La Cámpora?-Correcto. Para eso propusieron que renunciasen los miembros del consejo, generar una acefalía y a partir de que el partido se encontrase acéfalo elegir nuevas autoridades. Esto no tiene antecedentes en la historia política contemporánea argentina. ¿Qué sucedió? No renunció nadie. No voy a permitir que se altere esta institucionalidad. – En el caso de Gustavo Menéndez -actual presidente del PJ provincial- y de Juan Zabaleta, que también se opusieron a esto en diciembre, ¿comparten el planteo?-Han habido manifestaciones públicas de intendentes, dirigentes y legisladores, que llamativamente muchos de ellos y ellas después me llaman a mi expresándome otros conceptos.- ¿Es el caso de estos dos intendentes?-No quiero personalizar en nadie. Gustavo y “Juanchi” son dos amigos, son dos compañeros y son intendentes muy respetables, con los que aspiramos a conformar un espacio de construcción política que renueve este tipo de prácticas. Están pretendiendo convocar a una elección interna en el medio de una pandemia. No creo que debiera ser nuestra preocupación, además en algo en lo que no había problemas.- ¿Habló con Máximo Kirchner?-No, con Máximo no hablé.- ¿Con algún otro dirigente de La Cámpora?-Me llamó el ministro del Interior.- ¿Y qué le dijo?-Le expresé que no estaba de acuerdo. El primero que me expresó este deseo de que renuncien los consejeros fue (Eduardo) “Wado” De Pedro. Yo creo en el diálogo, en el consenso, en el debate de ideas. No creo en las imposiciones e insubordinaciones. No voy a permitir atropellos en mi partido. El partido no puede ser colonizado ni quedar sometido a una organización. El PJ es mucho más que una organización.- ¿Por qué cree que Maximo Kirchner quiere liderar el PJ?-Desconozco totalmente porque no se ha comunicado conmigo. Pero siento que hay un avasallamiento a mi partido. Por eso voy a impugnar la elección exprés del PJ. El lunes voy a hacer la presentación en calidad de vicepresidente del Partido Justicialista en el juzgado federal de La Plata. Cuando nosotros formamos el PJ, después de haber perdido las elecciones, estábamos desolados. Muy pocos se querían hacer cargo, prácticamente nadie. Asumimos Menéndez y yo con acuerdo de los intendentes. Desde el 17 de diciembre me corresponde a mí ser el presidente del PJ, que por toda esta situación me he visto impedido de asumir.- ¿Lo habló con Alberto Fernández, que además va a ser el nuevo presidente del PJ nacional?-No, no lo hablé ni con él ni con la vicepresidenta. – ¿Y qué cree que piensa el Presidente?-Ya se ha pronunciado por la candidatura de Máximo Kirchner, y yo respeto al Presidente. Esta es una situación inédita, porque el PJ nacional tenía sus mandatos vencidos, el PJ de la provincia de Buenos Aires tiene los mandatos vigentes y los quieren acortar. Son situaciones totalmente distintas. Es una discusión que ni siquiera debería darse.- ¿Y por qué cree que tiene tanto apuro La Cámpora?-No lo sé. Habría que preguntarles a ellos. Yo soy de la idea de que las cosas hay que hacerlas bien, como corresponde. Yo entro por la puerta y salgo por la puerta. No por la ventana. Indudablemente no todos pensamos iguales.

.st0

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

La CámporaMáximo Kirchner

COMENTARIOS CERRADOS POR PROBLEMAS TÉCNICOS.
ESTAMOS TRABAJANDO PARA REACTIVARLOS EN BREVE.

.st0

Comentarios

Comentar las notas de Clarín es exclusivo para suscriptores.

Suscribite para comentar
Ya tengo suscripción

Clarín
Para comentar debés activar tu cuenta haciendo clic en el e-mail que te enviamos a la casilla
¿No encontraste el e-mail? Hace clic acá y te lo volvemos a enviar.

Ya la active

Cancelar

Clarín
Para comentar nuestras notas por favor completá los siguientes datos.

Nombre

Apellido

Guardar

Cancelar

Fuente

Categories
General

Una feliz noticia en River: Franco Armani será padre por primera vez

Cómo es usual con las primicias y confirmaciones del mundo del espectáculo, Ángel De Brito confirmó la dulce noticia en su programa Los ángeles de la mañana, emitido por el Trece que el flamante arquero de la Selección Argentina, Franco Armani está esperando su primer bebe junto a su pareja la modelo colombiana, Daniela Rendón.
Si bien ni Armani ni su pareja se refirieron al momento al respecto, se espera que el futbolista haga algún comentario al respecto en el próximo encuentro de River, el domingo a las 17 hs frente a Platense.
View this post on Instagram A post shared by Daniela (@dafarendon)

Franco Armani llegó a River en 2018, emigrado desde Atlético Nacional de Colombia, club en el que se lució cómo arquero titular. Pese a llegar como un gran refuerzo pocos se iban a imaginar su futuro tan brillante en el club millonario y los grandes saltos en su carrera: se convirtió en un indiscutido titular, debutó en la Selección Argentina en uno sino el partido más importante de la copa del mundo de Russia 2018 y salió campeón de la Copa Libertadores frente a su club rival.Justamente en ese momento tan importante de su vida, cuando debutó en el mundial, su pareja le dedicó un tierno mensaje en las redes sociales: “Mi guerrero de mil batallas. Un día lo soñaste, se lo pediste a Dios y acá estás cumpliendo tu sueño, mi sueño el sueño de todos los que te hemos visto crecer como profesional. Con toda mi campeón de la mano de Dios. Mi favorito. Vamos”, escribió Daniela, quién en varias oportunidades salió a defender al 1 en sus redes sociales. 
View this post on Instagram A post shared by Daniela (@dafarendon)

Apenas se conoció la noticia los hinchas y medios ‘Millonarios’ revolucionaron las redes con las felicitaciones correspondientes hacia el protector de su arco. Ahora solo falta la palabra de los protagonistas que hace días vienen dejando ver en sus redes su gran momento como pareja. 
View this post on Instagram A post shared by ¡RIVER HAY UNO SOLO! [+41ᴋ] (@riverhayunosolo)

Mirá también

Mirá también

Vuelve el Fútbol Para Todos: la historia secreta detrás de la decisión

Mirá también

Mirá también

Borré rechazó la oferta millonario de Palmeiras y seguirá jugando en River, al menos, hasta junio

JCH.

.st0

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

Franco ArmaniRiver PlateSelección Argentina De Fútbol

COMENTARIOS CERRADOS POR PROBLEMAS TÉCNICOS.
ESTAMOS TRABAJANDO PARA REACTIVARLOS EN BREVE.

.st0

Comentarios

Comentar las notas de Clarín es exclusivo para suscriptores.

Suscribite para comentar
Ya tengo suscripción

Clarín
Para comentar debés activar tu cuenta haciendo clic en el e-mail que te enviamos a la casilla
¿No encontraste el e-mail? Hace clic acá y te lo volvemos a enviar.

Ya la active

Cancelar

Clarín
Para comentar nuestras notas por favor completá los siguientes datos.

Nombre

Apellido

Guardar

Cancelar

Fuente